09 Octubre 2005 Seguir en 
PANABAJ, Guatemala.- Un pequeño pueblo de Guatemala enterrado bajo toneladas de escombros y lodo podría ser declarado una fosa común, dado que los socorristas evalúan dejar de buscar los cuerpos de las hasta 1,400 personas muertas por un deslave provocado por la tormenta Stan.
Tras días de fuertes lluvias, lodo, rocas y árboles se deslizaron el miércoles por la ladera de un volcán y sepultaron al pueblo indígena de Panabaj, ubicado al oeste de Ciudad de Guatemala, mientras sus habitantes dormían. Todo quedó enterrado bajo una pared de lodo de hasta 12 metros.
Unas 1,400 personas están desaparecidas y fueron dadas por muertas por la brigada nacional de bomberos. El funcionario a cargo de compilar la lista de víctimas fatales estimó que la cifra podría ser de alrededor de 1,000.
Pero los socorristas que siguen trabajando el domingo en el rescate de cuerpos del lodo podrían tener que abandonar sus trabajos debido a una ley que pone un límite de 72 horas para la búsqueda por razones sanitarias.La lluvia no paró en toda la noche en Panabaj, por lo que los bomberos temen que pueda producirse un nuevo alud.
"Es muy difícil. Donde está más alta (la capa de lodo) es donde está la mayoría de la gente y dónde no se ha podido trabajar por lo peligroso", dijo a Reuters el bombero Max Chiquitó en el sitio del desastre.
Dos deslaves fueron los que enterraron al pueblo. Hasta el momento los socorristas sólo han trabajado en uno de ellos.
"Con el esfuerzo humano es imposible. Tal vez con una docena de máquinas y un centenar de personas se podría hacer algo. Pero todavía no se va a poder rescatar a todos y aún así llevaría muchos días y la (...) descomposición es muy rapida", agregó Chiquitó.
Docenas de cuerpos fueron recuperados, y se conformaron listas con muertos y desaparecidos. Pero, con muchas víctimas aún enterradas, las autoridades dijeron que podrían abandonar las tareas de búsqueda y declarar el pueblo una fosa común.
Ana Luisa Olmedo, portavoz de Protección Civil, dijo a Reuters que los socorristas están "más concentrados en llevar comida a la gente que está viva", que en intentar rescatar los cadáveres.
Las víctimas en Panabaj dispararán la cifra estimada de muertos en Centroamérica por el Huracán Stan, que se degradó a tormenta tropical y trajo fuertes lluvias a una franja desde el sur de México hasta Nicaragua, donde hay vastas porciones de tierra inundadas.
Según datos de Protección Civil, aparte de los muertos hallados en la alcaldía de Santiago Atitlán, donde se ubica Panabaj, hay otros 300 fallecidos en Guatemala por deslaves y derrumbes.
Stan le costó la vida a 69 personas en el Salvador, al menos 20 en México, 10 en Nicaragua y cuatro en Honduras.
El domingo, el Papa Benedicto XVI envió sus condolencias a las víctimas de Stan en su bendición semanal.
"En estos momentos, deseo recordar a las queridas Naciones de América Central y México (...) Pido al Señor por el eterno descanso de los fallecidos y expreso mi cercanía espiritual y afecto a quienes se ven privados de sus viviendas e instrumentos de trabajo", dijo en español. (Reuters)
Tras días de fuertes lluvias, lodo, rocas y árboles se deslizaron el miércoles por la ladera de un volcán y sepultaron al pueblo indígena de Panabaj, ubicado al oeste de Ciudad de Guatemala, mientras sus habitantes dormían. Todo quedó enterrado bajo una pared de lodo de hasta 12 metros.
Unas 1,400 personas están desaparecidas y fueron dadas por muertas por la brigada nacional de bomberos. El funcionario a cargo de compilar la lista de víctimas fatales estimó que la cifra podría ser de alrededor de 1,000.
Pero los socorristas que siguen trabajando el domingo en el rescate de cuerpos del lodo podrían tener que abandonar sus trabajos debido a una ley que pone un límite de 72 horas para la búsqueda por razones sanitarias.La lluvia no paró en toda la noche en Panabaj, por lo que los bomberos temen que pueda producirse un nuevo alud.
"Es muy difícil. Donde está más alta (la capa de lodo) es donde está la mayoría de la gente y dónde no se ha podido trabajar por lo peligroso", dijo a Reuters el bombero Max Chiquitó en el sitio del desastre.
Dos deslaves fueron los que enterraron al pueblo. Hasta el momento los socorristas sólo han trabajado en uno de ellos.
"Con el esfuerzo humano es imposible. Tal vez con una docena de máquinas y un centenar de personas se podría hacer algo. Pero todavía no se va a poder rescatar a todos y aún así llevaría muchos días y la (...) descomposición es muy rapida", agregó Chiquitó.
Docenas de cuerpos fueron recuperados, y se conformaron listas con muertos y desaparecidos. Pero, con muchas víctimas aún enterradas, las autoridades dijeron que podrían abandonar las tareas de búsqueda y declarar el pueblo una fosa común.
Ana Luisa Olmedo, portavoz de Protección Civil, dijo a Reuters que los socorristas están "más concentrados en llevar comida a la gente que está viva", que en intentar rescatar los cadáveres.
Las víctimas en Panabaj dispararán la cifra estimada de muertos en Centroamérica por el Huracán Stan, que se degradó a tormenta tropical y trajo fuertes lluvias a una franja desde el sur de México hasta Nicaragua, donde hay vastas porciones de tierra inundadas.
Según datos de Protección Civil, aparte de los muertos hallados en la alcaldía de Santiago Atitlán, donde se ubica Panabaj, hay otros 300 fallecidos en Guatemala por deslaves y derrumbes.
Stan le costó la vida a 69 personas en el Salvador, al menos 20 en México, 10 en Nicaragua y cuatro en Honduras.
El domingo, el Papa Benedicto XVI envió sus condolencias a las víctimas de Stan en su bendición semanal.
"En estos momentos, deseo recordar a las queridas Naciones de América Central y México (...) Pido al Señor por el eterno descanso de los fallecidos y expreso mi cercanía espiritual y afecto a quienes se ven privados de sus viviendas e instrumentos de trabajo", dijo en español. (Reuters)







