09 Octubre 2005 Seguir en 
Las habilidades interpersonales tienen que ver con la capacidad de las personas para manejar las relaciones con los demás, para conocerlas y entenderlas mejor, para convencer y motivar según las necesidades personales y profesionales de éstas. También pueden ser de utilidad para mejorar la negociación con los clientes, generando un clima de confianza, y para comunicarse de manera convincente a fin de cerrar negociaciones. De esta manera, la experta en Recursos Humanos para empresas, María Oterino de Abatte definió las principales facetas de esas habilidades que se requieren en toda organización.
"Quienes han desarrollado estas habilidades tienen facilidad para conducir a las personas hacia un objetivo o dirección deseado e influir en una decisión trascendente para los negocios", considera. La especialista, además, afirma que con la aplicación de esas recetas, toda persona encuentra facilidad para hacer amigos y despertar simpatía, algo muy requerido en cualquier empresa para captar la mayor cantidad de clientes y conocer sus necesidades. "Van creando una red de conocidos muy útil para ser activada en el momento oportuno. Las personas o los trabajadores que las potencian tienden a ser muy optimistas y populares", explica.
La empatía es la habilidad para hacer sentir al interlocutor que se perciben sus sentimientos y se está atento a ellos. "Quienes cuentan con esta habilidad son capaces de ponerse en el lugar del otro, de discernir las diferencias individuales, de comprender mejor a los demás", puntualiza la consultora de empresas. "Son los que más ayudan, los más atentos, los más dispuestos, los más altruistas, los que más escuchan", acota.
Oterino de Abatte afirma que, con una serie de pautas, cada trabajador o cada ejecutivo puede expresarse ante sus clientes de una forma no verbal. Aquí algunas de las maneras de comunicación más explícitas y más positivas:
Mirando a los ojos con interés,
sonríen,
preguntan,
escuchan,
no ocultan las manos,
asienten,
establecen algún contacto físico, palmadas.
La especialista en Recursos Humanos sostiene que las personas empáticas generalmente son descriptas por los demás con una serie de características distintivas. Entre ellas:
Respetan a las personas como son.
Intentan comprender las diferencias individuales.
Muestran interés en conocer a las personas
Escuchan imparcialmente y sin prejuicios
Tienden a no encasillar o a rotular a las personas.
"Estas personas que han desarrollado estas habilidades son las más aptas para el manejo de equipos de trabajo, son muy hábiles para la persuasión y para liderar", considera la experta.
Oterino de Abatte plantea dos interrogantes sobre la base del uso de esas habilidades: ¿las personas nacen con estas habilidades? o ¿pueden adquirirlas?
"La respuesta es sí para ambos casos. Se nace, pero también pueden adquirírselas, desarrollando nuevos estilos de comportamiento con práctica, persistencia y con un fuerte deseo de conseguirlo", puntualiza. "No será resultado de un seminario, ni de lecciones de un manual; se consigue mediante la repetición de hábitos buenos, que no es ni más ni menos que desarrollar virtudes de convivencia y de sociabilidad. El proceso no es fácil, toma tiempo, pero vale la pena realizar el esfuerzo", concluye la especialista.
"Quienes han desarrollado estas habilidades tienen facilidad para conducir a las personas hacia un objetivo o dirección deseado e influir en una decisión trascendente para los negocios", considera. La especialista, además, afirma que con la aplicación de esas recetas, toda persona encuentra facilidad para hacer amigos y despertar simpatía, algo muy requerido en cualquier empresa para captar la mayor cantidad de clientes y conocer sus necesidades. "Van creando una red de conocidos muy útil para ser activada en el momento oportuno. Las personas o los trabajadores que las potencian tienden a ser muy optimistas y populares", explica.
La empatía es la habilidad para hacer sentir al interlocutor que se perciben sus sentimientos y se está atento a ellos. "Quienes cuentan con esta habilidad son capaces de ponerse en el lugar del otro, de discernir las diferencias individuales, de comprender mejor a los demás", puntualiza la consultora de empresas. "Son los que más ayudan, los más atentos, los más dispuestos, los más altruistas, los que más escuchan", acota.
Oterino de Abatte afirma que, con una serie de pautas, cada trabajador o cada ejecutivo puede expresarse ante sus clientes de una forma no verbal. Aquí algunas de las maneras de comunicación más explícitas y más positivas:
Mirando a los ojos con interés,
sonríen,
preguntan,
escuchan,
no ocultan las manos,
asienten,
establecen algún contacto físico, palmadas.
La especialista en Recursos Humanos sostiene que las personas empáticas generalmente son descriptas por los demás con una serie de características distintivas. Entre ellas:
Respetan a las personas como son.
Intentan comprender las diferencias individuales.
Muestran interés en conocer a las personas
Escuchan imparcialmente y sin prejuicios
Tienden a no encasillar o a rotular a las personas.
"Estas personas que han desarrollado estas habilidades son las más aptas para el manejo de equipos de trabajo, son muy hábiles para la persuasión y para liderar", considera la experta.
Oterino de Abatte plantea dos interrogantes sobre la base del uso de esas habilidades: ¿las personas nacen con estas habilidades? o ¿pueden adquirirlas?
"La respuesta es sí para ambos casos. Se nace, pero también pueden adquirírselas, desarrollando nuevos estilos de comportamiento con práctica, persistencia y con un fuerte deseo de conseguirlo", puntualiza. "No será resultado de un seminario, ni de lecciones de un manual; se consigue mediante la repetición de hábitos buenos, que no es ni más ni menos que desarrollar virtudes de convivencia y de sociabilidad. El proceso no es fácil, toma tiempo, pero vale la pena realizar el esfuerzo", concluye la especialista.







