09 Octubre 2005 Seguir en 
Desde hace tiempo, en nuestro país, se evidencia la concentración de la economía. Podríamos decir que esa concentración es casi similar la cadena alimentaria en la naturaleza: el más fuerte se come al mediano, el mediano se como al chico, y el chico come de otro mercado menor.
En la década del '70, había cerca de 15.000 comercios independientes de venta de electrodomésticos en la Argentina. Luego de la última crisis de fines de 2001, quedaron en pie 1.500 comercios. ¿Dónde se concentró el volumen de facturación y el poder de compra? En las cadenas e hipermercados, que llegan a poseer más del 75% del total del mercado; el resto se reparte entre comerciantes con cierta cantidad de sucursales y otros independientes, agrupados o solos.
Las grandes cadenas, que originariamente nacieron de comercios familiares, decidieron expandir su actividad, contrataron management profesional y realizaron un plan de gestión. Hoy, tienen más de 250 puntos de venta en todo el país. Además, no sólo cuentan con financiamiento, volúmenes, alianzas financieras, marketing y gerenciamiento, sino que son también empresas financieras, fábricas, armadoras de computadoras e importadores de productos con marcas propias.
Para que el comerciante independiente pueda enfrentar esta problemática, en primer lugar debe tomar conciencia de la situación. Luego, realizar un plan integral de marketing que contemple la construcción de herramientas competitivas. En este sentido, el management que gerencie los planes estratégicos, debe tener visión de conjunto para entender el mercado y a sus jugadores, ser creativo en el momento de definir acciones, establecer alianzas, etc. Como objetivo, debe proponerse sostener el porcentaje que aún le queda de mercado, y planificar su crecimiento definiendo fortalezas, entendiendo la dinámica de un mercado fluctuante y con pérdida de poder adquisitivo. Así, esta Argentina podrá defender sus fuentes de trabajo, las PyME, que tanto producen y aportan a la actividad económica en su conjunto.
En la década del '70, había cerca de 15.000 comercios independientes de venta de electrodomésticos en la Argentina. Luego de la última crisis de fines de 2001, quedaron en pie 1.500 comercios. ¿Dónde se concentró el volumen de facturación y el poder de compra? En las cadenas e hipermercados, que llegan a poseer más del 75% del total del mercado; el resto se reparte entre comerciantes con cierta cantidad de sucursales y otros independientes, agrupados o solos.
Las grandes cadenas, que originariamente nacieron de comercios familiares, decidieron expandir su actividad, contrataron management profesional y realizaron un plan de gestión. Hoy, tienen más de 250 puntos de venta en todo el país. Además, no sólo cuentan con financiamiento, volúmenes, alianzas financieras, marketing y gerenciamiento, sino que son también empresas financieras, fábricas, armadoras de computadoras e importadores de productos con marcas propias.
Para que el comerciante independiente pueda enfrentar esta problemática, en primer lugar debe tomar conciencia de la situación. Luego, realizar un plan integral de marketing que contemple la construcción de herramientas competitivas. En este sentido, el management que gerencie los planes estratégicos, debe tener visión de conjunto para entender el mercado y a sus jugadores, ser creativo en el momento de definir acciones, establecer alianzas, etc. Como objetivo, debe proponerse sostener el porcentaje que aún le queda de mercado, y planificar su crecimiento definiendo fortalezas, entendiendo la dinámica de un mercado fluctuante y con pérdida de poder adquisitivo. Así, esta Argentina podrá defender sus fuentes de trabajo, las PyME, que tanto producen y aportan a la actividad económica en su conjunto.







