CRISTIAN MEDRANO Y PABLO GOMEZ. LA GACETA / JOSE NUNO
07 Octubre 2005 Seguir en 

Hipótesis, experimentación, medición en micrones son expresiones que Pablo Gómez y Matías Medrano han incorporado a su lenguaje habitual, a pesar de que aún están en la escuela secundaria.
Los jóvenes científicos cursan el 2º año del Polimodal en el colegio de la Inmaculada Concepción, de la Banda del Río Salí, y obtuvieron el primer lugar (con una calificación de 100 puntos) en la instancia provincial de la Feria de Ciencias.
En julio asistieron a un encuentro en Chile (para el cual recibieron apoyo de la intendencia de la Banda del Río Salí) y, a mediados de este mes participarán, por tercer año consecutivo, en la instancia nacional de la feria.
Su trabajo está orientado a medir los niveles de contaminación del aire con el hollín que arrojan ingenios en la ciudad en la que viven y estudian. Para ello desarrollaron un novedoso método de medición, con materiales que están al alcance de la mano, como una aspiradora y filtros de cartón.
Comprobaron, por ejemplo, que la contaminación del aire en la Banda del Río Salí supera a la de otras ciudades de la provincia. Además, descubrieron que los filtros que se colocan en las chimeneas de los ingenios para evitar la emisión de hollín sólo retienen las partículas más grandes, pero dejan pasar las más pequeñas y perjudiciales, que pueden ser inhaladas. Ahora trabajan para desarrollar un mecanismo que contribuya a solucionar el problema de la polución.
- ¿Cómo decidieron investigar sobre la contaminación?
- Matías: con Pablo éramos compañeros en 9º y cursábamos Tecnología con el profesor Daniel Ammar. El nos propuso participar en la Feria de Ciencias y surgió la idea de hacer un trabajo sobre la contaminación de los ingenios, que es un problema en nuestra ciudad.
- Pablo: veíamos que siempre había problemas en el colegio por el tema del hollín, accidentes oculares, por ejemplo.
- Cursan distintas especialidades en el Polimodal. ¿Cómo hacen para llevar adelante las investigaciones?
- Matías: a veces nos dan permiso para salir de clases a la mañana, pero la mayoría de las mediciones las hicimos en nuestros horarios libres.
- Pablo: trabajamos por la tarde, o los sábados. Para hacer las mediciones con la aspiradora nos juntamos varios días a la semana, después de salir del colegio.
- ¿Se sorprendieron con la repercusión de su trabajo?
- Pablo: el primer año que participamos logramos pasar a la instancia nacional, y eso nos dio ganas de seguir. Pero nunca antes habíamos escuchado hablar de la Feria de Ciencias. Cuando nos llamó el profesor Ammar, recién entonces vimos la cantidad de chicos que participaban.
- Matías: además, como el año pasado Tucumán fue sede de la Feria Nacional, eso provocó que se conozca más.
-¿Antes de terminar con las mediciones, imaginaban que la contaminación era tan alta?
- Pablo: lo que pasa es que la Banda es una ciudad tan chiquita, que nadie piensa que tenga niveles tan altos de contaminación. Para colmo, está el tema de (que hay en suspensión) partículas muy pequeñas, que son las más perjudiciales. No se ven, pero se inhalan.
- ¿Cómo fue el proceso de la investigación?
Pablo: en el primer año logramos detectar las partículas más grandes. En el segundo, fuimos desarrollando los medidores y fuimos midiendo las partículas muy pequeñas.
Matías: esas partículas que estaban en el aire, las casi invisibles. Además, desarrollamos otro método de medición, que permitió detectar las partículas de menos micrones.
- ¿En qué consiste la solución que proponen para este problema?
- Pablo: el proyecto está basado en un sistema de spray de agua, que rocía las partículas cuando van saliendo por la chimenea del ingenio, y hace que estas partículas (al humedecerse y hacerse más pesadas) precipiten, que sólo salga el vapor de agua por la chimenea.
- ¿Saben si es un procedimiento caro?
Matías: creemos que no es muy caro, aunque no hemos estimado cuánto podría costar. Sabemos que, en relación con el capital de que dispone el ingenio, no puede ser muy costoso.
Los jóvenes científicos cursan el 2º año del Polimodal en el colegio de la Inmaculada Concepción, de la Banda del Río Salí, y obtuvieron el primer lugar (con una calificación de 100 puntos) en la instancia provincial de la Feria de Ciencias.
En julio asistieron a un encuentro en Chile (para el cual recibieron apoyo de la intendencia de la Banda del Río Salí) y, a mediados de este mes participarán, por tercer año consecutivo, en la instancia nacional de la feria.
Su trabajo está orientado a medir los niveles de contaminación del aire con el hollín que arrojan ingenios en la ciudad en la que viven y estudian. Para ello desarrollaron un novedoso método de medición, con materiales que están al alcance de la mano, como una aspiradora y filtros de cartón.
Comprobaron, por ejemplo, que la contaminación del aire en la Banda del Río Salí supera a la de otras ciudades de la provincia. Además, descubrieron que los filtros que se colocan en las chimeneas de los ingenios para evitar la emisión de hollín sólo retienen las partículas más grandes, pero dejan pasar las más pequeñas y perjudiciales, que pueden ser inhaladas. Ahora trabajan para desarrollar un mecanismo que contribuya a solucionar el problema de la polución.
- ¿Cómo decidieron investigar sobre la contaminación?
- Matías: con Pablo éramos compañeros en 9º y cursábamos Tecnología con el profesor Daniel Ammar. El nos propuso participar en la Feria de Ciencias y surgió la idea de hacer un trabajo sobre la contaminación de los ingenios, que es un problema en nuestra ciudad.
- Pablo: veíamos que siempre había problemas en el colegio por el tema del hollín, accidentes oculares, por ejemplo.
- Cursan distintas especialidades en el Polimodal. ¿Cómo hacen para llevar adelante las investigaciones?
- Matías: a veces nos dan permiso para salir de clases a la mañana, pero la mayoría de las mediciones las hicimos en nuestros horarios libres.
- Pablo: trabajamos por la tarde, o los sábados. Para hacer las mediciones con la aspiradora nos juntamos varios días a la semana, después de salir del colegio.
- ¿Se sorprendieron con la repercusión de su trabajo?
- Pablo: el primer año que participamos logramos pasar a la instancia nacional, y eso nos dio ganas de seguir. Pero nunca antes habíamos escuchado hablar de la Feria de Ciencias. Cuando nos llamó el profesor Ammar, recién entonces vimos la cantidad de chicos que participaban.
- Matías: además, como el año pasado Tucumán fue sede de la Feria Nacional, eso provocó que se conozca más.
-¿Antes de terminar con las mediciones, imaginaban que la contaminación era tan alta?
- Pablo: lo que pasa es que la Banda es una ciudad tan chiquita, que nadie piensa que tenga niveles tan altos de contaminación. Para colmo, está el tema de (que hay en suspensión) partículas muy pequeñas, que son las más perjudiciales. No se ven, pero se inhalan.
- ¿Cómo fue el proceso de la investigación?
Pablo: en el primer año logramos detectar las partículas más grandes. En el segundo, fuimos desarrollando los medidores y fuimos midiendo las partículas muy pequeñas.
Matías: esas partículas que estaban en el aire, las casi invisibles. Además, desarrollamos otro método de medición, que permitió detectar las partículas de menos micrones.
- ¿En qué consiste la solución que proponen para este problema?
- Pablo: el proyecto está basado en un sistema de spray de agua, que rocía las partículas cuando van saliendo por la chimenea del ingenio, y hace que estas partículas (al humedecerse y hacerse más pesadas) precipiten, que sólo salga el vapor de agua por la chimenea.
- ¿Saben si es un procedimiento caro?
Matías: creemos que no es muy caro, aunque no hemos estimado cuánto podría costar. Sabemos que, en relación con el capital de que dispone el ingenio, no puede ser muy costoso.







