05 Octubre 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- "No hay una TV marginal, sino ciclos que narran la vida de seres marginales". La afirmación pertenece a Adrián Caetano, director de la exitosa "Tumberos" y fundador de lo que algunos consideran una oleada seudomarginal que invadió la TV en 2005.
Excursiones a la villa, el penal, el hospital psiquiátrico en la ficción y el "docu-reality" salieron, después de la película "Pizza, birra, faso", a redescubrir lo exótico a la vuelta de la esquina. "Eso es una tele muy oficial sobre personajes marginales. Se hace porque es más barato salir a filmar pobres que contratar a Dolores Fonzi o Gastón Pauls en una tira. Es el reality de la pobreza", comentó Caetano.
El destacado director, que está a punto de iniciar la producción de la segunda parte de "Tumberos", lo único se hizo fue imitar lo que hacía en cine, pero para generar una reacción en las autoridades. "La televisión se está regodeando en la marginalidad, está contentísima con que los pibes aspiren pegamento en la esquina. Yo quiero gente que actúe sobre la realidad, no que la registre. Quiero retratar a la gente común. Que una cámara se ponga del lado de la gente, con hincapié en lo humano, que no maquille el cadáver para obtener sólo imágenes morbosas", dijo.
En este sentido, comentó que la TV filma a los ladrones, y lo único que logra es que salgan a robar más para aparecer. "Yo no voy a ir a una villa a filmar la villa. El que quiera conocerla, que se tome un ómnibus y que vaya. Mi interés es hablar de la gente, más allá de su condición social, más allá de si terminó el secundario o no. Se opina mucho en una marcha social, les ponen un micrófono a los dirigentes y la gente contesta sobre lo que piensa de los ladrones. Pero eso y la nada es lo mismo", declaró.
Finalmente, Caetano señaló que la TV de aire es expeditiva. "Salís, te hacés famoso y al otro día no sos nadie. Es cíclica, repetitiva y nunca se propone un cambio interno. La tele en manos privadas no asegura nada más que negocios privados. Vivimos en tiempos en que los ciclos son esporádicos", sentenció.
Excursiones a la villa, el penal, el hospital psiquiátrico en la ficción y el "docu-reality" salieron, después de la película "Pizza, birra, faso", a redescubrir lo exótico a la vuelta de la esquina. "Eso es una tele muy oficial sobre personajes marginales. Se hace porque es más barato salir a filmar pobres que contratar a Dolores Fonzi o Gastón Pauls en una tira. Es el reality de la pobreza", comentó Caetano.
El destacado director, que está a punto de iniciar la producción de la segunda parte de "Tumberos", lo único se hizo fue imitar lo que hacía en cine, pero para generar una reacción en las autoridades. "La televisión se está regodeando en la marginalidad, está contentísima con que los pibes aspiren pegamento en la esquina. Yo quiero gente que actúe sobre la realidad, no que la registre. Quiero retratar a la gente común. Que una cámara se ponga del lado de la gente, con hincapié en lo humano, que no maquille el cadáver para obtener sólo imágenes morbosas", dijo.
En este sentido, comentó que la TV filma a los ladrones, y lo único que logra es que salgan a robar más para aparecer. "Yo no voy a ir a una villa a filmar la villa. El que quiera conocerla, que se tome un ómnibus y que vaya. Mi interés es hablar de la gente, más allá de su condición social, más allá de si terminó el secundario o no. Se opina mucho en una marcha social, les ponen un micrófono a los dirigentes y la gente contesta sobre lo que piensa de los ladrones. Pero eso y la nada es lo mismo", declaró.
Finalmente, Caetano señaló que la TV de aire es expeditiva. "Salís, te hacés famoso y al otro día no sos nadie. Es cíclica, repetitiva y nunca se propone un cambio interno. La tele en manos privadas no asegura nada más que negocios privados. Vivimos en tiempos en que los ciclos son esporádicos", sentenció.
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