30 Septiembre 2005 Seguir en 
"La economía argentina alcanzará a fin de año lo que llamaríamos la normalidad". Lo afirmó el economista Miguel Bein, en una charla con LA GACETA previa a su disertación efectuada en la Federación Económica, sobre "Proyecciones de la Economía Argentina 2005/06", en el marco del ciclo "Descifrando el futuro", organizado por el Banco Industrial.
"Proyectamos para este año un crecimiento por arriba del 8% y, para el próximo año, superior al 6%. Hay un comportamiento muy dinámico de la inversión, con un crecimiento del 12% de repunte para el año que viene.
Estos repuntes tienen su correlato en la mejoría de los índices sociales; específicamente, en la desocupación: pensamos que este indicador cerrará el año en el 10,5%, y para fines de 2006, en el 9,2%, el famoso ?un dígito?", detalló el economista, rankeado por el Banco Central como uno de los mejores pronosticadores para su Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).
Bein aclaró, no obstante, que el acercamiento de la economía argentina a la "normalidad" no quiere decir una situación altamente exitosa. "Hay asignaturas pendientes a largo plazo que hay que cumplir, si se pretende construir una historia exitosa", dijo.
Bein pronosticó una baja de la pobreza para este año. Dijo que el indicador cerrará en un 35%, con la posibilidad de reducirse al 30% a fines de 2006. El economista también sostuvo que la economía crece de manera pareja en todo el país, sin mayores diferencias entre los distritos.
El experto afirmó que los salarios no lograron seguir el tren de la evolución de los precios. "Este año, los sueldos crecerán un 17% con una inflación del 11%. Pero deben subir entre un 25% y un 30% en los próximos tres años. Y esto debe ocurrir siempre que se les dé lugar y tiempo a las empresas para que recompongan su capacidad operativa y su rentabilidad, y que las mejoras salariales estén relacionadas con el incremento de la productividad", aseveró.
Bein defendió el esquema empleado por el Gobierno, de un tipo de cambio alto con la aplicación de retenciones, para mantener un superávit fiscal fuerte y un buen caudal de reservas, de modo que se pueda atender a los pagos de la deuda.
"Proyectamos para este año un crecimiento por arriba del 8% y, para el próximo año, superior al 6%. Hay un comportamiento muy dinámico de la inversión, con un crecimiento del 12% de repunte para el año que viene.
Estos repuntes tienen su correlato en la mejoría de los índices sociales; específicamente, en la desocupación: pensamos que este indicador cerrará el año en el 10,5%, y para fines de 2006, en el 9,2%, el famoso ?un dígito?", detalló el economista, rankeado por el Banco Central como uno de los mejores pronosticadores para su Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).
Bein aclaró, no obstante, que el acercamiento de la economía argentina a la "normalidad" no quiere decir una situación altamente exitosa. "Hay asignaturas pendientes a largo plazo que hay que cumplir, si se pretende construir una historia exitosa", dijo.
Bein pronosticó una baja de la pobreza para este año. Dijo que el indicador cerrará en un 35%, con la posibilidad de reducirse al 30% a fines de 2006. El economista también sostuvo que la economía crece de manera pareja en todo el país, sin mayores diferencias entre los distritos.
El experto afirmó que los salarios no lograron seguir el tren de la evolución de los precios. "Este año, los sueldos crecerán un 17% con una inflación del 11%. Pero deben subir entre un 25% y un 30% en los próximos tres años. Y esto debe ocurrir siempre que se les dé lugar y tiempo a las empresas para que recompongan su capacidad operativa y su rentabilidad, y que las mejoras salariales estén relacionadas con el incremento de la productividad", aseveró.
Bein defendió el esquema empleado por el Gobierno, de un tipo de cambio alto con la aplicación de retenciones, para mantener un superávit fiscal fuerte y un buen caudal de reservas, de modo que se pueda atender a los pagos de la deuda.







