30 Septiembre 2005 Seguir en 
En realidad serán $ 120, ya que se agregan $ 20 para destinarlos al pago de las cargas sociales. Tomada dijo que la medida repercutirá en el bolsillo del trabajador.
BUENOS AIRES.- El Gobierno anunció que a partir del 1 de octubre los $ 100 no remunerativos que los trabajadores del sector privado cobraban desde principio de año, pasarán a formar parte de sus sueldos.
Fuentes de la cartera laboral explicaron que los $ 100 deberán transformarse en $ 120 para cubrir las cargas sociales resultantes, y que el blanqueo no implique, así, una reducción del salario neto percibido.
Tras una reunión con el presidente Néstor Kirchner, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, explicó en conferencia de prensa que la medida tendrá una clara repercusión en el bolsillo de los trabajadores.
Esto se traducirá en la mejora de las horas extras, un impacto importante en el próximo sueldo anual complementario, en la liquidación de vacaciones e, incluso, en las indemnizaciones establecidas por la ley.
Crecimiento
Durante el diálogo con los periodistas, Tomada remarcó que la conversión de este adicional no remunerativo es viable porque "hay una economía en crecimiento, descenso de la desocupación, una progresiva mejora en la calidad del empleo y una fuerte inversión en la calificación de la mano de obra".
Por su parte, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, destacó que esta decisión responde a "la lógica de mantener una demanda activa, para que el poder de compra de la población siga el ritmo del aumento de la actividad, producción y productividad". "La nueva inyección de demanda vía salarios -continuó Lavagna- se combina con una medida como la del miércoles último, que es de expansión de la oferta", a través de una exención especial del Impuesto a las Ganancias para las pequeñas y medianas empresas (PyME) que decidan reinvertir sus utilidades en maquinaria y equipos.Tomada aseguró, a su turno: "las decisiones de política activa en materia de salarios fueron decididas como una política de defensa de los sectores más postergados, con niveles salariales más retrasados y como una forma de inducir y fomentar la negociación colectiva".
El poder de compra del salario promedio se fue incrementando desde el fin de la convertibilidad mediante aumentos de suma fija que dispuso el Gobierno para los trabajadores privados "en blanco", pero se redujo al mismo tiempo por la inflación.Un informe de la consultora Econométrica indica que las remuneraciones reales del sector privado no agrícola están un 2,4% por debajo de los niveles de diciembre de 2001. (NA-DyN)
BUENOS AIRES.- El Gobierno anunció que a partir del 1 de octubre los $ 100 no remunerativos que los trabajadores del sector privado cobraban desde principio de año, pasarán a formar parte de sus sueldos.
Fuentes de la cartera laboral explicaron que los $ 100 deberán transformarse en $ 120 para cubrir las cargas sociales resultantes, y que el blanqueo no implique, así, una reducción del salario neto percibido.
Tras una reunión con el presidente Néstor Kirchner, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, explicó en conferencia de prensa que la medida tendrá una clara repercusión en el bolsillo de los trabajadores.
Esto se traducirá en la mejora de las horas extras, un impacto importante en el próximo sueldo anual complementario, en la liquidación de vacaciones e, incluso, en las indemnizaciones establecidas por la ley.
Crecimiento
Durante el diálogo con los periodistas, Tomada remarcó que la conversión de este adicional no remunerativo es viable porque "hay una economía en crecimiento, descenso de la desocupación, una progresiva mejora en la calidad del empleo y una fuerte inversión en la calificación de la mano de obra".
Por su parte, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, destacó que esta decisión responde a "la lógica de mantener una demanda activa, para que el poder de compra de la población siga el ritmo del aumento de la actividad, producción y productividad". "La nueva inyección de demanda vía salarios -continuó Lavagna- se combina con una medida como la del miércoles último, que es de expansión de la oferta", a través de una exención especial del Impuesto a las Ganancias para las pequeñas y medianas empresas (PyME) que decidan reinvertir sus utilidades en maquinaria y equipos.Tomada aseguró, a su turno: "las decisiones de política activa en materia de salarios fueron decididas como una política de defensa de los sectores más postergados, con niveles salariales más retrasados y como una forma de inducir y fomentar la negociación colectiva".
El poder de compra del salario promedio se fue incrementando desde el fin de la convertibilidad mediante aumentos de suma fija que dispuso el Gobierno para los trabajadores privados "en blanco", pero se redujo al mismo tiempo por la inflación.Un informe de la consultora Econométrica indica que las remuneraciones reales del sector privado no agrícola están un 2,4% por debajo de los niveles de diciembre de 2001. (NA-DyN)







