29 Septiembre 2005 Seguir en 
"Tucumán y el país todo tienen que transformarse en una gran cocina-fábrica para el mundo. Así como una simple chapa, junto con otros objetos complementarios, se termina transformando en un valioso Mercedes Benz, la materia prima argentina tiene que convertirse en un preciado alimento elaborado para todos los países que lo necesiten".
La apreciación metafórica fue vertida a LA GACETA, en el aeropuerto Benjamín Matienzo, por el titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagpya), Miguel Campos, quien vino ayer a la provincia para participar de la apertura de un seminario en Tafí del Valle, para conocer el modelo exitoso de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, sostenida por el sector privado y por el Estado, y para lanzar un plan de riego que beneficiará a Lules.
En esta ciudad, el funcionario nacional y el gobernador José Alperovich firmaron ayer a la tarde el contrato de obra correspondiente.
Campos considera que Tucumán puede aportar mucho en la fabricación de alimentos, ya que si es el máximo productor mundial de limones y el primer productor nacional de azúcar y de frutilla, también estaría en condiciones de generar en gran escala otras materias primas.
"Con una tierra privilegiada, sólo falta que sus productores piensen qué rumbo tomar. Hay empresarios internacionales interesados en invertir en la Argentina para producir los alimentos que el mundo necesita", señaló el funcionario.
"Por algo Cargill compra uno de los grandes frigoríficos del país; y un gran comercializador mundial de carnes está interesado en adquirir Swift; mientras que Saputo, firma canadiense, quiere ser propietario de Molfino, empresa láctea de Rafaela; y no por nada los neocelandeses quieren adquirir el 50% de Nestlé y el 50% de Sancor", especificó Campos.
Estima el titular de Agricultura que estas señales deben ser aprovechadas por los empresarios argentinos. "Todo lo que se haga para pensar en convertir a la Argentina en el catering del mundo debe ser rápido; si no, una vez más estaremos perdiendo el tren de la historia", enfatizó.
Campos estima que para lograr un lugar de privilegio en el mundo, a mediano y a largo plazo, el país cuenta con calidad de materia prima, abundancia de recursos naturales y humanos, y con la imaginación de sus empresarios para crear y producir lo que demanden los mercados.
- ¿Tiene la Argentina la estructura para ese propósito?
- Sí. Aunque todo este proceso será largo y difícil. Hace falta que se comience a trabajar en las distintas regiones del país, para multiplicar el valor de la materia prima y después exportarla.
- Hay gran demanda de agroalimentos, pero países como EEUU ponen todo tipo de trabas; para el limón tucumano, por ejemplo...
- Es cierto; pero el Gobierno confía en que a mediano plazo se logrará el éxito. EEUU es complicado y también tenemos problemas para venderle pollos y carne vacuna, entre otras cosas.
La apreciación metafórica fue vertida a LA GACETA, en el aeropuerto Benjamín Matienzo, por el titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagpya), Miguel Campos, quien vino ayer a la provincia para participar de la apertura de un seminario en Tafí del Valle, para conocer el modelo exitoso de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, sostenida por el sector privado y por el Estado, y para lanzar un plan de riego que beneficiará a Lules.
En esta ciudad, el funcionario nacional y el gobernador José Alperovich firmaron ayer a la tarde el contrato de obra correspondiente.
Campos considera que Tucumán puede aportar mucho en la fabricación de alimentos, ya que si es el máximo productor mundial de limones y el primer productor nacional de azúcar y de frutilla, también estaría en condiciones de generar en gran escala otras materias primas.
"Con una tierra privilegiada, sólo falta que sus productores piensen qué rumbo tomar. Hay empresarios internacionales interesados en invertir en la Argentina para producir los alimentos que el mundo necesita", señaló el funcionario.
"Por algo Cargill compra uno de los grandes frigoríficos del país; y un gran comercializador mundial de carnes está interesado en adquirir Swift; mientras que Saputo, firma canadiense, quiere ser propietario de Molfino, empresa láctea de Rafaela; y no por nada los neocelandeses quieren adquirir el 50% de Nestlé y el 50% de Sancor", especificó Campos.
Estima el titular de Agricultura que estas señales deben ser aprovechadas por los empresarios argentinos. "Todo lo que se haga para pensar en convertir a la Argentina en el catering del mundo debe ser rápido; si no, una vez más estaremos perdiendo el tren de la historia", enfatizó.
Campos estima que para lograr un lugar de privilegio en el mundo, a mediano y a largo plazo, el país cuenta con calidad de materia prima, abundancia de recursos naturales y humanos, y con la imaginación de sus empresarios para crear y producir lo que demanden los mercados.
- ¿Tiene la Argentina la estructura para ese propósito?
- Sí. Aunque todo este proceso será largo y difícil. Hace falta que se comience a trabajar en las distintas regiones del país, para multiplicar el valor de la materia prima y después exportarla.
- Hay gran demanda de agroalimentos, pero países como EEUU ponen todo tipo de trabas; para el limón tucumano, por ejemplo...
- Es cierto; pero el Gobierno confía en que a mediano plazo se logrará el éxito. EEUU es complicado y también tenemos problemas para venderle pollos y carne vacuna, entre otras cosas.
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