29 Septiembre 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El constitucionalista Daniel Sabsay expresó su acuerdo con la destitución de Antonio Boggiano y porque el juez mostró que carecía de la mínima independencia del poder político, al concebir al Ejecutivo como un monarca al que había que acudir para pedir clemencia.
Apuntó que era un final anunciado, ya que la destitución del ex juez Eduardo Moliné O?Connor se dio por los mismos cargos, por lo que prácticamente era una situación que no tenía otra salida. Y advirtió que si los senadores hubieran desestimado el relevo de Boggiano, se "caía" el otro juicio, pues, ¿cómo era posible cambiar de criterio con idénticas circunstancias en tan poco tiempo? Según Sabsay, la acusación de Diputados fue tan abrumadora en cantidad de legisladores, que atravesó todos los bloques y era muy difícil de sortear. Agregó que además de los cargos, las declaraciones de Boggiano pusieron de manifiesto que no reunía las condiciones más esenciales para ser juez. Denotó una actitud y un temperamento más propio de un político que de un juez, ya que expresó haber mantenido reuniones con ministros para evitar su destitución. Así, Boggiano confesó que su dinámica de actuación carece de la mínima independencia del poder político y pretendió que el Ejecutivo se inmiscuyera, socavando así la independencia de poderes. (DyN)
Apuntó que era un final anunciado, ya que la destitución del ex juez Eduardo Moliné O?Connor se dio por los mismos cargos, por lo que prácticamente era una situación que no tenía otra salida. Y advirtió que si los senadores hubieran desestimado el relevo de Boggiano, se "caía" el otro juicio, pues, ¿cómo era posible cambiar de criterio con idénticas circunstancias en tan poco tiempo? Según Sabsay, la acusación de Diputados fue tan abrumadora en cantidad de legisladores, que atravesó todos los bloques y era muy difícil de sortear. Agregó que además de los cargos, las declaraciones de Boggiano pusieron de manifiesto que no reunía las condiciones más esenciales para ser juez. Denotó una actitud y un temperamento más propio de un político que de un juez, ya que expresó haber mantenido reuniones con ministros para evitar su destitución. Así, Boggiano confesó que su dinámica de actuación carece de la mínima independencia del poder político y pretendió que el Ejecutivo se inmiscuyera, socavando así la independencia de poderes. (DyN)







