Sin Boggiano, quedan sólo siete jueces

Por una abrumadora mayoría, la Cámara de Senadores destituyó al magistrado y puso fin al juicio político. Fue inhabilitado para ejercer cargos públicos. El ex miembro del alto Tribunal de Justicia fue hallado culpable en los seis cargos que le imputaban. Sólo 12 de los 56 legisladores presentes lo absolvieron.

MOMENTO DECISIVO. La mayoría de los senadores votó a favor de la destitución e inhabilitación del juez.
MOMENTO DECISIVO. La mayoría de los senadores votó a favor de la destitución e inhabilitación del juez.
29 Septiembre 2005
Buenos Aires.- La destitución de Antonio Boggiano dejó una Corte Suprema de Justicia con siete miembros, nombrados en su mayoría durante el Gobierno de Néstor Kirchner, que tienen como denominador común un alto perfil político.
Con la expulsión de Boggiano y la reciente renuncia voluntaria de Augusto Belluscio, la Corte quedó integrada con siete miembros, de los cuales sólo dos vienen de la vieja guardia: el presidente del alto Tribunal, Enrique Petracchi, y el octogenario Carlos Fayt, quien, pese a sus amagues, no simpatiza con la idea de la jubilación.
Ayer, en el Senado, la abrumadora mayoría de votos condenatorios en los seis cargos de la acusación por el desempeño de Boggiano en la Corte, en la causa Meller, no dejó dudas de la opinión de los senadores a favor de la destitución del magistrado y su inhabilitación para ocupar cargos públicos por tiempo indeterminado.
De 56 senadores presentes al momento de la votación "in voce" en el primer cargo, que pedía la condena del juez por haber legitimado judicialmente un proceso administrativo fraudulento, la votación resultó 44 a 12, cuando los dos tercios exigidos era de 38.
Si bien con un solo cargo votado por dos tercios del tribunal era suficiente para alejar a Boggiano de la Corte, luego, la opinión de los senadores en los siguientes cinco cargos formulados por la misma causa fue la siguiente: por haber negado la vía judicial de revisión de una resolución del Tribunal Arbitral de Obras Públicas: 42 votos a favor de la condena, 14 en contra. Por haber abdicado de manera arbitraria a su responsabilidad de efectuar el control de constitucionalidad: 44 votos por la condena, 12 en contra. Haber tenido una conducta gravemente autocontradictoria al modificar su voto en la causa Meller del 4 de noviembre de 2002, un día antes de la sentencia: 42 por la condena, 14 en contra. Haberse apartado sin fundamentos en la causa Meller dejando expedita la vía para que la empresa ejecutara al Estado por casi $ 29 millones, que, actualizados, serían unos $ 400 millones en bonos: 41 votos por la condena, 15 en contra. Por arbitrariedad y daño contra el Estado: 40 votos por la condena 16 en contra.
Boggiano sólo fue considerado inocente de todos los cargos realizados por la acusación por 12 senadores de un total de 56 presentes al momento de la votación.
Eduardo Menem; Sonia Escudero; Rubén Marín; Liliana Negre de Alonso y Silvia Gallego, por el PJ; los provinciales Pedro Salvatori, Ricardo Bussi, Nancy Avelín y Ricardo Gómez Diez, Delia Pinchetti y los radicales Carlos Prades y José Luis Zavalía exculparon totalmente al magistrado.
La presidenta de la comisión de Asuntos Constitucionales, Cristina Fernández, votó a favor de la condena en los cargos de la causa Meller, y en el cargo del caso Macri. El senador tucumano Julio Miranda fue uno de los que respaldó la condena al ex juez. (DyN-NA)

El fin de la impunidad
El diputado, José Ricardo Falú, presidente de la comisión de juicio político de la Cámara Baja, aseguró que con la destitución de Boggiano, llegó a su fin la impunidad y la corrupción en la Corte Suprema. Satisfecho con la remoción del juez, Falú dijo que "se hizo justicia" y adelantó que no hay posibilidades de una vuelta atrás con la decisión que tomó el Senado, al evaluar una eventual apelación del juez depuesto, ante tribunales de Justicia nacionales e internacionales. Falú, quien actuó como fiscal en el juicio político contra Boggiano, apuntó que se llegó al final del proceso de renovación en la Corte. "Nunca más debe ser refugio de la impunidad", dijo al referirse a la denominada "mayoría automática", que funcionó durante el gobierno menemista.

Dos votos en contra
El senador por Tucumán, Ricardo Bussi (FR), y su par Delia Pinchetti votaron en contra de la destitución del juez Boggiano. "Es grosera la intención del oficialismo de generar vacantes en la Corte, a fin de nombrar jueces afines a sus intereses y al proyecto político hegemónico", se justificó Bussi. Apuntó que en la "causa Meller", el juez fue juzgado sin que se verifique motivo suficiente para hallarlo incurso en alguna causal de destitución. "Por eso, nuestro voto negativo, conforme a derecho. No obstante, denunciamos un pacto entre el Gobierno y Boggiano: el juez debía votar a favor de la inconstitucionalidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, para mantener su cargo. Y el juez transmitió su sentimiento cuando dijo que lo traicionaron", subrayó.

Llegó de la mano de Menem
BUENOS AIRES.- El ahora destituido juez Antonio Boggiano juró como ministro de la Corte Suprema en 1991; integró la mayoría que en la administración de Carlos Menem respaldó las privatizaciones y fue consecuente en su postura en favor de la pesificación de ahorros en dólares.
Boggiano, que cumplirá 59 años el 21 de octubre, se graduó como abogado en la Universidad del Salvador -1971- y obtuvo un doctorado en Ciencias Jurídicas en la UCA. Dos años después de recibirse ingresó a la Corte como subsecretario letrado, en 1973. En 1975 ya era juez del fuero comercial. Luego fue ascendido y juró como juez de la Cámara de Apelaciones en lo Comercial, cargo que ejerció hasta 1984.
Entonces, se dedicó a la actividad privada, hasta que se incorporó a la Corte en 1991, en el gobierno de Menem. Boggiano, que es miembro del Opus Dei, aspiraba a representar a la Argentina en la Corte Penal Internacional y estuvo a punto de conseguirlo en el gobierno de Duhalde, pero el proyecto se frustró.