Control perdió a su mejor agente

Murió, en Los Angeles, el actor Don Adams quien personificó al famoso espía norteamericano.

27 Septiembre 2005
Washington.- El actor Don Adams, mundialmente reconocido por su interpretación de "El súper agente 86", la serie televisiva que ridiculizaba a un espía estadounidense, murió ayer, a los 82 años, en Los Angeles, a causa de una infección pulmonar, según informó la agencia Ansa. Creador de una desopilante criatura que encajó perfectamente en esa aguda e irónica parodia ideada por Mel Brooks y Buck Henry en tiempos de la Guerra Fría, el artista nacido el 13 de abril de 1923 en Nueva York, como Donald Yarmy, se consagró junto a la tira que originalmente se vio entre 1965 y 1970. Por su destacada labor en esa serie donde componía a Maxwell Smart, el torpe espía de la agencia especial Control, Don Adams fue el primer actor que obtuvo tres premios Emmy consecutivos en el rubro cómico. "No entiendo por qué me premian por hacer lo que me gusta", decía. Al margen de los lauros, la principal distinción que logró al animar notablemente a ese singular espía fue el de la adoración de un público que aún hoy sigue festejando ese culto al humor sutil e inteligente. La serie, que tendrá su versión cinematográfica en breve, aún es emitida por varios canales del mundo, incluyendo el canal Retro. Una de las fórmulas del ciclo, que constó de 137 episodios donde Don Adams tuvo un rol preponderante, fue el de manejar dos planos de la comicidad: uno lineal e ingenuo y otro cargado de referencias a la política, al statu quo y al estilo de vida estadounidense. La serie, que llegó a escribir y a dirigir durante algunos capítulos, fue compartida con Barbara Feldon (La 99), Edward Platt (El Jefe), Robert Karvelas (Larrabee) y David Ketchum (Agente 13). Tras este ciclo, que puede considerarse inoxidable, no logró despegarse del papel del agente 86.
En los 70 fue parte de una serie televisiva sin mayor repercusión llamada "The Partners" y también se ganó la vida haciendo humor en locales nocturnos donde desplegó su probado histrionismo.
En la pantalla grande se lo apreció en las poco felices "El súper agente 86 y la bomba que desnuda" (1980) y "Arnold y el súper agente 86". (Télam-SNI)

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