"El panorama para el azúcar no es bueno"
El ingeniero agrónomo y productor cañero, Iván Ginel, señala que hay algunos productores citrícolas que se están volcando a otras actividades, pero no al sector cañero. "Es cierto que agricultores pequeños y medianos se están viendo afectados porque el limón fresco y sus derivados no tienen precio, y muchos de ellos ni siquiera están levantando la fruta de la planta, pero no es negocio pasarse del cultivo del limón al de la caña de azúcar", observa el agricultor.
"Por lo que puede apreciar en los últimos meses, el traspaso de algunos citricultores se realiza hacia actividades ?nuevas? como la del arándano, la frutilla o la palta", apunta.
Ginel estima que la actividad azucarera está pasando por un momento "no demasiado bueno" debido a que al terminar la zafra tendrá un excedente de alrededor del 33%, que ya se está exportando a un precio bajo. En 2006, desde su punto de vista, el panorama azucarero podría llegar a complicarse aún más, con un "spread" más estrecho que el actual, debido a que va a haber más caña, más azúcar y los precios se mantendrán iguales que ahora.
"No se puede tirar manteca al techo"
Observa que si bien, en algunos casos, hay cañeros que están comprando tierras a citricultores, este hecho no marca una tendencia. El economista y productor cañero, Sebastián Budeguer, remarca que las operaciones inmobiliarias no son muchas, ni grandes, en la compra-venta de tierras, al menos en la zona norte de la provincia.
"La rentabilidad actual de la actividad azucarera no es para tirar manteca al techo. Los niveles de exportación que se están dando, y los que vendrán en 2006, comparados con el promedio de precios del mercado interno, que está bastante sostenido, no dan un precio importante del azúcar. De tal forma, los niveles de rentabilidad están siendo muy parecidos a los de la época anterior de la crisis. Si bien hay un precio interesante en el mercado interno, en el promedio con los precios que se obtienen por las exportaciones baja mucho el nivel", explicó el experto. Advirtió que el furor de aquellos que pueden comprar nuevas tierras pasa por el cultivo del arándano. "Hay que tener mucho cuidado, porque lo que hoy es negocio, con 400 o 500 hectáreas cultivadas, puede ser un gran fracaso en pocos años más.".
Soja, un sector que es el objetivo de los inversores
A poco de iniciarse una nueva campaña de soja en Tucumán, todo parece indicar que este cultivo volverá a concentrar el interés de los productores, como viene ocurriendo en los últimos años. Al menos, la intención de siembra para esta temporada es por lo menos similar a la anterior, cuando se cultivaron con soja más de 250.000 hectáreas en la provincia.
"La soja sigue siendo una de las principales opciones de quienes quieren invertir en el campo. Si bien la última campaña fue difícil para algunos, no lo fue tanto para otros, y sigue habiendo demanda de tierras para soja en Tucumán", reseñó el consultor agropecuario Oscar Ricci. Según la zona que se busque, operadores inmobiliarios afirman que un terreno apto para granos puede valer entre U$S 500 y U$S 2.500.
Ricci destacó que el interés por los campos para soja sigue firme, fundamentalmente porque los precios de la oleaginosa no son tan desfavorables. "Las cotizaciones se ubican por arriba de los $ 500 la tonelada, y las previsiones son a que el precio suba un poco. Los valores a futuro no son altos, pero tampoco son bajos", remarcó. "La intención de siembra es buena, a costas del maíz, que presenta unas perspectivas de negocios menos atractivas que la soja", apuntó.
"Es seguro que la soja liderará las preferencias de los inversionistas, y eso se nota porque hay presiones para conseguir tierras para el cultivo. El problema es que el precio de la tierra sigue demasiado alto", subrayó Ricci. El experto dejó en claro que si bien las condiciones se presentan favorables para la soja, los márgenes de utilidad en el sector se redujeron por la suba de los costos fijos en el sector y por la elevada presión fiscal que soporta.
Viejas fincas con limón se pasan a otros cultivos
En la Asociación Tucumana del Citrus (ATC) reconocen que hay casos de fincas "viejas" con limones que se transforman en campos con caña o con arándanos. "La ventas de tierras del citrus no es una tendencia marcada por ahora; hay algunos casos aislados sobre eso", dijo el vicepresidente de la ATC, Roberto Sánchez Loria.
Comentó que antes a una finca con muchos años se la reimplataba con limoneros, mientras que ahora, debido a la crisis por sobreproducción en el sector, se observaron tierras que pasaron a ser cañaverales o al cultivo del arándano. "Suelen ser pequeñas superficies, y no es algo masivo, sino aislado", insistió.
Sánchez Loria consideró que esta situación de traspaso de un cultivo a otro es coyuntural, propia de un momento de crisis. "Obviamente, no dejaremos de producir limón, pero sin dudas hay quienes prefieren otras alternativas", apuntó. Opinó que si se produce la apertura de nuevos mercados para el limón "todo volverá a la normalidad".







