24 Septiembre 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES y NEUQUEN.- La Argentina y el Fondo Monetario Internacional reiteraron ayer sus diferencias, rechazos y exigencias que mantienen condicionada la relación e imposibilitan la negociación de un nuevo acuerdo de renegociación de la deuda.
En tanto, el presidente Néstor Kirchner fustigó al titular del FMI, Rodrigo de Rato, y lo acusó de haber querido darle una "lección de economía" cuando se encontraron en el marco de la Asamblea de la ONU, y le advirtió que la Argentina merece respeto.
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, recalcó que sólo habrá diálogo si se respeta el programa económico del país, mientras que el director del Departamento para el Hemisferio Occidental del FMI, Anoop Singh, indicó que el organismo espera (de la Argentina) un programa de reformas estructurales.
"No se trata de hacer discursos, sino de sentarse a trabajar", enfatizó Lavagna, en una declaración con la que pareció salir al cruce de las críticas formuladas el jueves último por De Rato.El ministro dijo: "la Argentina ya ha dicho con claridad que está dispuesta a trabajar seriamente con los organismos, lo cual implica respetar el programa económico argentino".
Las diferencias fueron expresadas ayer durante la primera jornada de la Asamblea Anual del FMI y del Banco Mundial que se desarrolla en Washington.
Sugerencias
Horas antes, Singh dijo que esperará con paciencia a que el Gobierno elabore el plan de reformas en sintonía con las sugerencias del organismo multilateral.
Singh dijo que el Gobierno argentino debe decidir cuándo, cuánto y en qué medida aplicará las modificaciones que reclama el Fondo, como la eliminación de impuestos distorsivos, la mejora de las relaciones entre el Gobierno y las provincias, y el aliento a la participación de los privados en el sector de los servicios.
Pero sostuvo: "es el Gobierno argentino el que debe decidir el momento de estas reformas, y sólo el Gobierno, no el FMI".
Singh habló en una rueda de prensa y en varias oportunidades elogió al Gobierno.
"La velocidad y el alcance de la recuperación de la Argentina después de la crisis de 2001 sorprendió a casi todos, y eso es una buena noticia", dijo Singh, quien afirmó que, desde el FMI, "vimos una economía sólida en el segundo trimestre y la producción industrial que creció en agosto".
"Algo que contribuyó de manera crucial a este desempeño fue la posición fiscal", sostuvo el funcionario. (NA-DyN-Reuter)
En tanto, el presidente Néstor Kirchner fustigó al titular del FMI, Rodrigo de Rato, y lo acusó de haber querido darle una "lección de economía" cuando se encontraron en el marco de la Asamblea de la ONU, y le advirtió que la Argentina merece respeto.
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, recalcó que sólo habrá diálogo si se respeta el programa económico del país, mientras que el director del Departamento para el Hemisferio Occidental del FMI, Anoop Singh, indicó que el organismo espera (de la Argentina) un programa de reformas estructurales.
"No se trata de hacer discursos, sino de sentarse a trabajar", enfatizó Lavagna, en una declaración con la que pareció salir al cruce de las críticas formuladas el jueves último por De Rato.El ministro dijo: "la Argentina ya ha dicho con claridad que está dispuesta a trabajar seriamente con los organismos, lo cual implica respetar el programa económico argentino".
Las diferencias fueron expresadas ayer durante la primera jornada de la Asamblea Anual del FMI y del Banco Mundial que se desarrolla en Washington.
Sugerencias
Horas antes, Singh dijo que esperará con paciencia a que el Gobierno elabore el plan de reformas en sintonía con las sugerencias del organismo multilateral.
Singh dijo que el Gobierno argentino debe decidir cuándo, cuánto y en qué medida aplicará las modificaciones que reclama el Fondo, como la eliminación de impuestos distorsivos, la mejora de las relaciones entre el Gobierno y las provincias, y el aliento a la participación de los privados en el sector de los servicios.
Pero sostuvo: "es el Gobierno argentino el que debe decidir el momento de estas reformas, y sólo el Gobierno, no el FMI".
Singh habló en una rueda de prensa y en varias oportunidades elogió al Gobierno.
"La velocidad y el alcance de la recuperación de la Argentina después de la crisis de 2001 sorprendió a casi todos, y eso es una buena noticia", dijo Singh, quien afirmó que, desde el FMI, "vimos una economía sólida en el segundo trimestre y la producción industrial que creció en agosto".
"Algo que contribuyó de manera crucial a este desempeño fue la posición fiscal", sostuvo el funcionario. (NA-DyN-Reuter)







