En el país, hay casi 15 millones de personas en situación de pobreza

Sólo en los 28 aglomerados urbanos, el fenómeno social afecta a 8,9 millones de habitantes.

REACOMODAMIENTO DE PRECIOS. Una familia tipo argentina requiere $ 778,31 para adquirir alimentos y atender los servicios básicos.  LA GACETA
REACOMODAMIENTO DE PRECIOS. Una familia tipo argentina requiere $ 778,31 para adquirir alimentos y atender los servicios básicos. LA GACETA
23 Septiembre 2005
BUENOS AIRES.- Casi 15 millones de personas se encuentran viviendo en condiciones de pobreza, de las cuales 5,5 millones de habitantes son indigentes, al cierre del primer semestre de 2005, según datos relevados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El distrito con mayor número de personas pobres es Resistencia, donde las 3/5 partes de los habitantes viven en esas condiciones, en tanto que el menor número de pobres se registra en Río Gallegos, donde algo más de 1/10 está en la pobreza.
Los pobres llegan a 14,8 millones de habitantes, cifra que se eleva a 15,2 millones si se excluye del cálculo los ingresos obtenidos por algunas familias a través de planes sociales. A su vez, 5,2 millones son indigentes, realizando las estimaciones sobre una población total de 38,6 millones de personas calculadas por el Indec en el último Censo Económico. Si se compara con el segundo semestre de 2004, se observa que unos 650.000 habitantes mejoraron su situación y lograron superar el umbral de la pobreza, mientras que alrededor de 550.000 salieron de la indigencia. El Indec dio ayer a conocer su informe semestral, en el que señala que, sólo en los 28 grandes aglomerados urbanos (el 60% de la población total del país), la pobreza afecta a 8,9 millones de habitantes (3,1 millones de personas son indigentes).
Según el organismo, la tasa de pobreza se redujo de 40,2% (al 31 de diciembre de 2004) a 38,5 % (al 30 de junio de 2005); y la de indigencia cayó de 15% a 13,6%.
Durante el período analizado la economía acumuló un crecimiento de 9,1%, con una inflación de 6,1%. La canasta básica alimentaria -que mide la línea de indigencia- se ubicó en $ 353,77 (para una familia tipo), lo que marca una suba del 5,65% en el primer semestre. En tanto, la canasta básica total -que mide la línea de pobreza- llegó a $ 778,31, sumando un avance de 5,17% en la primera mitad de 2005.
La peor situación se presenta en Gran Resistencia donde el 60,3% de los habitantes es pobre. La contracara es Río Gallegos donde la tasa de pobreza se ubica en 11,1%.
Pese a la recuperación de la economía, en la región patagónica se observó un alza de la pobreza que pasó de 24,7% a 25,5%. Una situación similar se dio en la ciudad de Buenos Aires y en el conurbano, regiones que no pudieron capitalizar los mayores niveles de actividad y mantuvieron una pobreza de 37,7% del total de la población. En el resto de las regiones se detectaron mejoras en la calidad de vida de la población. En Cuyo disminuyó a 37,3% (de 41,4% al cierre de 2004), en el NEA a 56,3 % (de 59,5%), en el NOA a 49,4% (de 53,4%) y en la región pampeana a 33,4% (de 37,4%). (DyN-NA)

El efecto de los planes Jefas y Jefes de Hogar

Desde su creación, en 2002, los planes sociales contribuyeron a mejorar la situación de cientos de miles de familias en el país. De hecho, en la actualidad hay casi 1,5 millón de beneficiarios de planes Jefes y Jefas de Hogar Desocupados que, con la asignación mensual de $ 150, pudieron abandonar, al menos, la línea de la indigencia.
En el caso de Tucumán, los beneficiarios del subsidio del Estado llegan a las 68.000 personas, según los últimos registros del Ministerio de Trabajo. Sin embargo, esa población aún no puede superar la barrera de la pobreza. De acuerdo con los datos oficiales, las familias pobres, que en el aglomerado Gran Tucumán-Tafí Viejo llegan a 83.200, requieren por mes unos $ 672,45 para cubrir sus necesidades calóricas alimentarias y para atender los gastos de servicios (educación, salud y transporte, entre otros).
En el diagnóstico efectuado con datos de fines del año anterior, la Dirección Provincial de Estadística calculó que un hogar tucumano pobre tiene un ingreso promedio de $ 454,60; es decir, que le faltan casi $ 218 para abandonar aquella condición social. Más difícil le resulta alcanzar los ingresos necesarios para acceder a la canasta de consumo familiar que, según el informe, ya llega a $ 863.

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