Conductores y teléfonos celulares

Una contravención que debería ser sancionada y controlada con mayor rigor por parte de las autoridades.

28 Julio 2002
Entre la multitud de disposiciones municipales que constituyen letra muerta, ocupa eminente lugar la que prohíbe a los automovilistas operar sus teléfonos celulares mientras conducen. La razón de la disposición es obvia. Manejar un automotor exige concentración siempre, y mucho más en una ciudad con un tránsito tan desordenado e imprevisible como el de la nuestra. Y esa concentración no puede sino disminuir notoriamente en quien va hablando por teléfono, además de que ello lo obliga a usar una sola mano en el volante.
A pesar de todo esto -que es suficientemente conocido- la norma no se cumple en absoluto. Basta observar en cualquier calle a los conductores, para advertir que el uso del celular mientras circulan es algo común. No se percibe que ningún agente de tránsito se percate de la infracción.
Es evidente que una conducta como la apuntada compromete seriamente la seguridad en el tránsito, rubro que la autoridad municipal debiera cuidar a todo trance. Pensamos que corresponde modificar la pasividad actual y hacer cumplir la norma referida, antes de que algún grave accidente venga a subrayar esa necesidad.

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