17 Septiembre 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El problema que se observa a futuro es que, al sostener el tipo de cambio alto y no contar con una adecuada política monetaria y fiscal, vamos a tener una inflación creciente.
Esto va a derivar, tarde o temprano, en un intento por el control de los precios y con medidas para frenar la inflación.
Este año tenemos más del doble de inflación (con un alza promedio en el costo de vida del nueve por ciento) que la que se registró en 2004 (que fue del 4%): es probable que 2006 presente un escenario de un 12% de inflación.
Actualmente, hay toda una batería de control sobre los precios internos: tal es el caso de acuerdos de precios que deben ser renovados cada dos o tres meses, las retenciones, las amenazas en el caso de combustibles y el no ajuste de las tarifas públicas.
Esto es necesario corregirlo. Sin embargo, el Gobierno está muy convencido del modelo con tipo de cambio alto e inflación indeterminada.Habría muchas cosas que corregir, empezando por la idea básica del modelo.
La idea de sostener el tipo de cambio alto implica renunciar al control de la inflación, ya que en algún momento la política monetaria se vuelve pasiva. Esto significa que los objetivos que se tienen van a colisionar.
Instrumentos
La preocupación hacia adelante, atento que los únicos instrumentos utilizados hoy son el control de precios y pisar tarifas, al contar con un tipo de cambio alto y una política monetaria atada de pies y manos, es que no se puede evitar la tasa de inflación suba.
Además, la preocupación para el segundo semestre y también para 2006 es cómo mantener una tasa de crecimiento alta, con una tasa de inversión que no se recupera.
Para el segundo semestre del presente año, se estima un crecimiento del 6,4% contra igual período de 2004, número que luego se deberá comparar contra el aumento que exhibió el primer semestre del año, cuyo período registró un alza del 9%. (DyN)
Esto va a derivar, tarde o temprano, en un intento por el control de los precios y con medidas para frenar la inflación.
Este año tenemos más del doble de inflación (con un alza promedio en el costo de vida del nueve por ciento) que la que se registró en 2004 (que fue del 4%): es probable que 2006 presente un escenario de un 12% de inflación.
Actualmente, hay toda una batería de control sobre los precios internos: tal es el caso de acuerdos de precios que deben ser renovados cada dos o tres meses, las retenciones, las amenazas en el caso de combustibles y el no ajuste de las tarifas públicas.
Esto es necesario corregirlo. Sin embargo, el Gobierno está muy convencido del modelo con tipo de cambio alto e inflación indeterminada.Habría muchas cosas que corregir, empezando por la idea básica del modelo.
La idea de sostener el tipo de cambio alto implica renunciar al control de la inflación, ya que en algún momento la política monetaria se vuelve pasiva. Esto significa que los objetivos que se tienen van a colisionar.
Instrumentos
La preocupación hacia adelante, atento que los únicos instrumentos utilizados hoy son el control de precios y pisar tarifas, al contar con un tipo de cambio alto y una política monetaria atada de pies y manos, es que no se puede evitar la tasa de inflación suba.
Además, la preocupación para el segundo semestre y también para 2006 es cómo mantener una tasa de crecimiento alta, con una tasa de inversión que no se recupera.
Para el segundo semestre del presente año, se estima un crecimiento del 6,4% contra igual período de 2004, número que luego se deberá comparar contra el aumento que exhibió el primer semestre del año, cuyo período registró un alza del 9%. (DyN)







