El Estado inyecta al mercado $ 1.300 millones anuales

El pago regular de los salarios a los empleados públicos permite a los negocios contar con un ingreso constante de recursos.

18 Septiembre 2005
Una de las razones fundamentales que explica el buen momento que atraviesa el sector comercial tucumano responde a la millonaria inyección de fondos que realiza el Estado, mediante el pago de los sueldos a los casi 70.000 agentes públicos, a las compras que realizan a los proveedores y a la dinámica comercial que motoriza el sector de la construcción. Según los cálculos oficiales, cada año el Gobierno vuelva al circuito financiero provincial unos $ 1.300 millones. Lo confirmó el ministro de Economía, Jorge Jiménez.
"Por su ubicación geográfica, por su gran concentración territorial de los consumidores y por la actitud del Gobierno de pagar, al día, los salarios del sector público, puede decirse que, actualmente, el sector comercial es rentable", manifestó el titular del área de Economía.
Por los salarios, el Estado destina unos $ 1.000 millones al año. Desde que el Gobierno adoptó como sistema de pago de parte de las remuneraciones de los estatales, los tickets se convirtieron en la herramienta con más movimiento en el circuito comercial. Entre los últimos días de un mes y los primeros del siguiente, los empleados públicos tratan de desprenderse rápidamente de esos papeles. Y el comercio es el sector elegido para esas operaciones que, por mes, representan unos $ 8 millones a $ 10 millones. Los $ 300 millones restantes del dinero que el Estado vuelca al mercado tienen que ver con la obra pública. En ese sentido, el ministro de Economía señaló que esa inyección obedece al pago de la mano de obra y a la compra de insumos en los negocios radicados en Tucumán. "De hecho, puede darse que haya fondos que ingresan desde otras provincias porque Tucumán es una boca de entrada del NOA", manifestó.
El ministro de Economía coincide con la mayoría de los consultores de empresas que sostienen que el sector comercial es rentable y que se constituyó en uno de los principales generadores de fuente laboral.
No obstante, el funcionario remarcó que el "boom" que atraviesa el comercio debe ser aprovechado por sus propietarios para generar capital de trabajo (compra de mercaderías y formalización de los empleos) que, a su entender, no crece al ritmo que debería hacerlo frente a un escenario de aumento sostenido de la economía.
"Esto es fundamental, porque mientras se crece comercialmente, los empresarios se cubren; pero ante el primer cimbronazo que puede surgir en la evolución de la economía nacional, quedan al descubierto", alerta Jiménez. Por esa razón, el ministro de Economía sugirió al empresariado a mejorar la eficiencia en el uso del capital de trabajo, de tal modo que los negocios bajen gradualmente su endeudamiento.
Más allá de las cuestiones vinculadas con la comercialización, los empresarios siguen sosteniendo que el Estado debería contribuir a sostener la actividad con una reducción paulatina de la carga tributaria. En este sentido, los hombres de negocios ya advirtieron al Gobierno sobre la necesidad de reducir o eliminar los impuestos que distorsionan a la economía de la provincia, tales como Sellos, Salud Pública o Ingresos Brutos. Al respecto, el ministro de Economía defendió la política impositiva tucumana. Indicó que "la carga fiscal está acorde con el movimiento comercial que vive la provincia".
Jiménez agregó que sería conveniente que los comercios instrumenten una política sostenida para formalizar al plantel que tienen de trabajadores. "De hecho, este Gobierno ya está pensando en combatir frontalmente al trabajo en negro, pero también está dispuesto a alentar la toma de nuevos empleados con incentivos fiscales", consideró. En ese sentido, reiteró que el Ministerio de Economía está analizando la posibilidad de eliminar o reducir el impuesto a la Salud Pública, como una manera de facilitar la formalización del mercado laboral en todo el territorio provincial.

Tamaño texto
Comentarios