16 Septiembre 2005 Seguir en 
Aunque el desempleo bajó en la Argentina, más de 4,2 millones de personas continúan con problemas de inserción laboral, al cierre del segundo trimestre del año.
Según el Indec, al 30 de junio había en el país un 15,7% de desocupados (16,6% al 31 de marzo) y un 12,8% de subocupados. En estos datos no se computan como empleados a los beneficiarios de los planes sociales. Los números se reducen al 12,1% si se considera a estos como trabajadores, mientras que en el primer trimestre era del 13%.
Tomando como dato una población económicamente activa de 15,5 millones de personas -incluyendo la población de las zonas rurales-, 192.000 argentinos pasaron a ser ocupados durante el segundo trimestre en los 28 conglomerados urbanos.
De acuerdo con una información proporcionada por la agencia DyN, entre enero y marzo de este año la cantidad de gente con empleo sumó 9,15 millones de personas, mientras que entre marzo y junio ese grupo estuvo conformado por 9,34 millones. La cantidad de desocupados netos en las ciudades relevadas por el Indec bajó de 1,36 millón en el primer trimestre a 1,28 millón en el segundo, lo que implicó una pérdida neta de 87.000 desempleados. Como la cantidad de empleados creció en mayor proporción que lo que disminuyen los desocupados, los datos revelan una fuerte dificultad de este último grupo para reinsertarse en la actividad, ya que la mayoría de los puestos fue cubierta por gente que antes no buscaba.
Según los datos oficiales, los partidos del Gran Buenos Aires tienen los peores indicadores de desempleados, con 14,9%, seguidos por la región Pampeana con 11,7%; el NOA, 10,8%; la Ciudad de Buenos Aires, 9,6%; Cuyo, 8,5%; la Patagonia, 7,1%, y el Noreste, 6%.
En Tucumán
"Cuando yo asumí (octubre de 2003), el desempleo estaba en el 24%, mientras que hoy se ubica en el 11,3% (14,2% en marzo). Significa que aproximadamente unos 45.000 tucumanos más consiguieron empleo", dijo el gobernador José Alperovich.
Sostuvo que su objetivo es que, en 2006, el desempleo se ubique por debajo de un dígito. "Hay que seguir trabajando fuerte, porque la falta de empleo es lo que está destruyendo a la familia", remarcó el mandatario.
Según el Indec, al 30 de junio había en el país un 15,7% de desocupados (16,6% al 31 de marzo) y un 12,8% de subocupados. En estos datos no se computan como empleados a los beneficiarios de los planes sociales. Los números se reducen al 12,1% si se considera a estos como trabajadores, mientras que en el primer trimestre era del 13%.
Tomando como dato una población económicamente activa de 15,5 millones de personas -incluyendo la población de las zonas rurales-, 192.000 argentinos pasaron a ser ocupados durante el segundo trimestre en los 28 conglomerados urbanos.
De acuerdo con una información proporcionada por la agencia DyN, entre enero y marzo de este año la cantidad de gente con empleo sumó 9,15 millones de personas, mientras que entre marzo y junio ese grupo estuvo conformado por 9,34 millones. La cantidad de desocupados netos en las ciudades relevadas por el Indec bajó de 1,36 millón en el primer trimestre a 1,28 millón en el segundo, lo que implicó una pérdida neta de 87.000 desempleados. Como la cantidad de empleados creció en mayor proporción que lo que disminuyen los desocupados, los datos revelan una fuerte dificultad de este último grupo para reinsertarse en la actividad, ya que la mayoría de los puestos fue cubierta por gente que antes no buscaba.
Según los datos oficiales, los partidos del Gran Buenos Aires tienen los peores indicadores de desempleados, con 14,9%, seguidos por la región Pampeana con 11,7%; el NOA, 10,8%; la Ciudad de Buenos Aires, 9,6%; Cuyo, 8,5%; la Patagonia, 7,1%, y el Noreste, 6%.
En Tucumán
"Cuando yo asumí (octubre de 2003), el desempleo estaba en el 24%, mientras que hoy se ubica en el 11,3% (14,2% en marzo). Significa que aproximadamente unos 45.000 tucumanos más consiguieron empleo", dijo el gobernador José Alperovich.
Sostuvo que su objetivo es que, en 2006, el desempleo se ubique por debajo de un dígito. "Hay que seguir trabajando fuerte, porque la falta de empleo es lo que está destruyendo a la familia", remarcó el mandatario.







