Annan se declaró frustrado por el alcance de la reforma

Los desacuerdos empañan el 60º aniversario de la organización.

15 Septiembre 2005
NACIONES UNIDAS.- Líderes de todo el mundo unificaron ayer sus discursos en contra del terrorismo y a favor de la lucha contra la pobreza, pero no alcanzaron coincidencias para reformas fundamentales en las Naciones Unidas, en una cumbre por su 60º aniversario. El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Kofi Annan, dijo a los 180 líderes -reyes, presidentes y jefes de Gobierno- reunidos en la sesión inaugural que era inexcusable que las naciones no pudieran coincidir en un enfoque común sobre la difusión de las armas de exterminio, una de las mayores amenazas de seguridad en el siglo XXI. Y agregó que el documento final de la Cumbre no refleja la profundidad de la reestructuración que él buscaba para las políticas e instituciones de la ONU.
No obstante, Annan elogió que la comunidad internacional haya asumido, por primera vez, el deber de intervenir para proteger a los civiles del genocidio, de los crímenes de guerra y de la "limpieza étnica".
Por su parte, el presidente anfitrión, George W. Bush, centró su discurso de bienvenida en las prioridades de Washington de expandir la democracia, y volvió a defender el uso de la fuerza militar para derrotar al terrorismo y transformar el conflictivo Oriente Medio. "Tenemos la obligación solemne de detener el terrorismo en sus etapas iniciales", dijo en su discurso.
"Debemos hacer todo lo que podamos para romper cada etapa de planeamiento y apoyo para los actos terroristas", añadió.
Hablando a un organismo cuyos miembros siguen profundamente divididos, por causa de la invasión que encabezó Estados Unidos a Irak en 2003, Bush insistió en que los iraquíes estaban en camino de construir una democracia modelo, justo en momentos en que Al Qaeda declaró la guerra a los chiítas. A su turno, el primer ministro sueco, Goran Persson, uno de los copresidentes de la reunión, dijo que el principal punto de la Cumbre debía ser reencarrilar la batalla contra la pobreza mundial. Muchos de los países más pobres se hallan lejos de las ambiciosas metas acordadas en 2000 por la Cumbre del Milenio de la ONU, de reducir la pobreza a la mitad para 2014, combatir las enfermedades y promover el desarrollo.
Cientos de periodistas de todo el mundo se perdieron la sesión de apertura a causa de los insuficientes sistemas de seguridad. Unos 2.000 periodistas estaban acreditados para la mayor cumbre de la historia de la ONU, pero sólo se habilitaron dos lugares de seguridad para la prensa y uno de ellos falló. (Reuter)

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