26 Julio 2002 Seguir en 
Publicamos, en nuestra edición del miércoles, una información sobre el secuestro de 12 carros de tracción a sangre en la zona norte de la ciudad.
La medida fue llevada a cabo por personal del Departamento Tránsito de la Municipalidad de la Capital. Uno de sus funcionarios declaró que la erradicación de tales vehículos del centro era algo resuelto por las autoridades, y que se lo iba a ejecutar.
El temperamento nos parece por cierto positivo. Hace ya mucho tiempo que venimos insistiendo, en este comentario, acerca de la contravención que la presencia de carros significa, además del hecho de que estos han aumentado notoriamente su número. La violenta reacción inicial de uno de los afectados -referida en nuestra nota- , no hace más que confirmar el arraigo de la "cultura de la impunidad": el infractor está seguro de no tener sanción y, por lo tanto, le indigna que alguien intente aplicársela.
De todos modos, la acción contra los carros, para ser eficaz, debe ser constante. Durante la noche del jueves, por ejemplo, y manejado por dos chiquilines, uno de estos vehículos se desplazaba tranquilamente por Laprida al 400.
La medida fue llevada a cabo por personal del Departamento Tránsito de la Municipalidad de la Capital. Uno de sus funcionarios declaró que la erradicación de tales vehículos del centro era algo resuelto por las autoridades, y que se lo iba a ejecutar.
El temperamento nos parece por cierto positivo. Hace ya mucho tiempo que venimos insistiendo, en este comentario, acerca de la contravención que la presencia de carros significa, además del hecho de que estos han aumentado notoriamente su número. La violenta reacción inicial de uno de los afectados -referida en nuestra nota- , no hace más que confirmar el arraigo de la "cultura de la impunidad": el infractor está seguro de no tener sanción y, por lo tanto, le indigna que alguien intente aplicársela.
De todos modos, la acción contra los carros, para ser eficaz, debe ser constante. Durante la noche del jueves, por ejemplo, y manejado por dos chiquilines, uno de estos vehículos se desplazaba tranquilamente por Laprida al 400.







