25 Julio 2002 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El presidente ha prometido a la comisión de expertos del Fondo Monetario que acaba de analizar aquí las alternativas monetarias del Gobierno, que cuando asuman las futuras autoridades en mayo no quedarán rastros del corralito, recibiendo a cambio la certeza de que el organismo internacional dejará de insistir con un canje compulsivo de bonos. De todas maneras, Eduardo Duhalde deberá resolver el dilema que enfrenta al ministro Roberto Lavagna y al titular del Banco Central, Aldo Pignanelli, sobre la velocidad de la apertura y la liberación de cuentas a la vista de personas físicas. Al anunciarle a los veedores internacionales el bloqueo temporario de las ejecuciones de amparos, el jefe del gobierno les anticipó también la posibilidad de acordar con los candidatos presidenciales después de las internas de octubre una fórmula compartida para ponerle punto final al corralito, aunque advirtiendo que esto no sería posible sin un acuerdo previo con el FMI. Políticamente, el decreto presidencial ha tenido moderada acogida, pero no así entre los juristas y los pasillos del foro, donde se esperan reacciones judiciales que no sorprenderán al Gobierno y se trenzarían en otro debate que debería finalizar también en la Corte Suprema, a pesar de que los jueces de primera instancia en lo contencioso administrativo han resuelto de común acuerdo suspender esas ejecuciones.
Alargue
Todo indica que en esta ocasión Duhalde ha preferido adelantar a la Corte su propósito de decretar el bloqueo de las ejecuciones de amparos, recibiendo de sus jueces el acompañamiento necesario. Se trata seguramente de una victoria política del flamante ministro de Justicia y Seguridad, Juan José Alvarez, quien el viernes último llevó el borrador de la decisión a los tribunales y mantuvo una prolongada conferencia con ese fin. De cualquier forma, ello no debería interpretarse como un avenimiento del tribunal supremo a soportar sin protesta el paralizado juicio político que Duhalde no consigue activar para que Diputados lo archive de inmediato. En realidad, el ministro sólo espera que el alargue del decreto permita tirar la pelota hacia adelante hasta resolver el corralito.
Ex radical
A partir del sábado último Elisa Carrió dejó de ser formalmente radical, al inscribirse como afiliada del ARI en el registro electoral. Desde su alejamiento de la actividad partidaria en la UCR -imposible de precisar pues hasta poco antes de la crisis que arrastró a la Alianza tuvo actitudes contestatarias pero se mantuvo en sus filas- la diputada por Chaco no recibió un sólo llamado de atención del partido, se dice allí, para evitar un conflicto interno. Carrió ha recibido numerosas señales desde esas filas, por parte de quienes estarían dispuestos a seguirla si finalmente asume una candidatura mayor y clarifica su futura organización. Sobre esto último, no se han visto allí con satisfacción las negociaciones de la líder del ARI con la Central de Trabajadores Argentinos y dirigentes del Movimiento Piquetero Nacional. (De nuestra Sucursal)
Alargue
Todo indica que en esta ocasión Duhalde ha preferido adelantar a la Corte su propósito de decretar el bloqueo de las ejecuciones de amparos, recibiendo de sus jueces el acompañamiento necesario. Se trata seguramente de una victoria política del flamante ministro de Justicia y Seguridad, Juan José Alvarez, quien el viernes último llevó el borrador de la decisión a los tribunales y mantuvo una prolongada conferencia con ese fin. De cualquier forma, ello no debería interpretarse como un avenimiento del tribunal supremo a soportar sin protesta el paralizado juicio político que Duhalde no consigue activar para que Diputados lo archive de inmediato. En realidad, el ministro sólo espera que el alargue del decreto permita tirar la pelota hacia adelante hasta resolver el corralito.
Ex radical
A partir del sábado último Elisa Carrió dejó de ser formalmente radical, al inscribirse como afiliada del ARI en el registro electoral. Desde su alejamiento de la actividad partidaria en la UCR -imposible de precisar pues hasta poco antes de la crisis que arrastró a la Alianza tuvo actitudes contestatarias pero se mantuvo en sus filas- la diputada por Chaco no recibió un sólo llamado de atención del partido, se dice allí, para evitar un conflicto interno. Carrió ha recibido numerosas señales desde esas filas, por parte de quienes estarían dispuestos a seguirla si finalmente asume una candidatura mayor y clarifica su futura organización. Sobre esto último, no se han visto allí con satisfacción las negociaciones de la líder del ARI con la Central de Trabajadores Argentinos y dirigentes del Movimiento Piquetero Nacional. (De nuestra Sucursal)







