24 Julio 2002 Seguir en 
Ultimamente, varios automovilistas están recibiendo intimaciones de abogados para pagar multas por infracciones de tránsito teóricamente ocurridas dos años atrás, en la jurisdicción de Yerba Buena. La intimación viene en cartas tonantes, donde se agregan al monto supuestamente adeudado las amenazas de juicio y los honorarios de los abogados.
Creemos que no es la manera de cobrar los dichos créditos de esa jurisdicción, y más cuando no existe en ella un Tribunal de Faltas que escuche la versión del infractor y resuelva en consecuencia. Como es de imaginar, suena a arbitrariedad que después de tanto tiempo aparezcan estos cobros compulsivos, por infracciones singularmente antiguas y cuya imputación carece de certeza.
Nadie discute el derecho y la obligación que cada organismo municipal tiene de sancionar la inobservancia de sus disposiciones. Pero igualmente no pueden negarse los derechos de quienes son sancionados, de defenderse y argumentar frente a la falta que se les imputa. Debe la Municipalidad de esa ciudad organizar un sistema que no tenga los graves defectos actuales.
Creemos que no es la manera de cobrar los dichos créditos de esa jurisdicción, y más cuando no existe en ella un Tribunal de Faltas que escuche la versión del infractor y resuelva en consecuencia. Como es de imaginar, suena a arbitrariedad que después de tanto tiempo aparezcan estos cobros compulsivos, por infracciones singularmente antiguas y cuya imputación carece de certeza.
Nadie discute el derecho y la obligación que cada organismo municipal tiene de sancionar la inobservancia de sus disposiciones. Pero igualmente no pueden negarse los derechos de quienes son sancionados, de defenderse y argumentar frente a la falta que se les imputa. Debe la Municipalidad de esa ciudad organizar un sistema que no tenga los graves defectos actuales.







