Vuelve la magia de las historietas

Con reparto de notables figuras, se estrena en Tucumán "Ciudad del pecado" dirigida por el mexicano Robert Rodríguez.

25 Agosto 2005
De la mano del cineasta Robert Rodríguez y el historietista Frank Miller se estrena hoy "Ciudad del pecado", un filme que marca un hito a la hora de trasladar un cómic a la pantalla grande. El realizador mexicano y el autor estadounidense no dejaron nada librado al azar, ya que consiguieron un reparto de notables figuras, una historia fuerte y un diseño visual único.La cinta está basada en la historieta homónima, en la que Miller recreó el espíritu de las novelas policiales y los "film noir" de los años 40 y 50. Bajo la supervisión del propio autor, Rodríguez encaró la titánica tarea de llevar algunas de las historias del cómic al cine. Para eso, creó un diseño de arte de vanguardia, que permitió reproducir la estética en blanco y negro del original y reunió a un elenco que incluye a astros de la talla de Bruce Willis, Jessica Alba, Benicio del Toro y Mickey Rourke.
Al igual que "Tiempos violentos" y "Kill Bill", cuyo director, Quentin Tarantino, participa en la producción en calidad de director invitado, "Ciudad del pecado" narra de forma no cronológica una serie de episodios que transcurren en una urbe degradada por el crimen. La historia que abre el filme es la que tiene como protagonista a Hartigan (Willis), último policía honesto que va tras la pista de un asesino y violador de niñas.

Clásico y moderno

Por Guillermo Monti
La avalancha de comics llevados al celuloide produce resultados de todo tipo. Desde piezas ingeniosas ("El increíble Hulk", por caso) a engendros de dudoso gusto ("Los cuatro fantásticos"). Este vistoso experimento que afrontaron Robert Rodríguez y el historietista Frank Miller sale airoso del trance.
Rodríguez dirigió, colaboró con el guión, compuso la música y se encargó del montaje. La película es fruto de su inspiración para entrecuzar géneros, con estética de storyboard, homenajes al policial negro y acción trepidante. Fiel a la crudeza de la pluma de Miller, no apta para espíritus sensibles, "Ciudad del pecado" seduce e impacta. En riguroso blanco y negro, y con un Mickey Rourke de antología.