Un enigmático monarca

(De "Felipe de España", por Henry Kamen, Suma de Letras, Madrid).

22 Julio 2002
"Durante su vida, Felipe II se negó a que se escribiera una biografía suya. Con ello, se mantuvo a salvo de los aduladores, a los que detestaba, pero dejó el campo abierto a los detractores. Desde entonces, de manera sistemática, se le ha dado mala prensa. Denigrado en su tiempo por los enemigos políticos extranjeros, por los protestantes de todas partes e, incluso dentro de España, por sus adversarios, como su antiguo secretario, Antonio Pérez, adquirió una reputación siniestra que, con el paso del tiempo, se ha ensombrecido aún más.
La imagen que presentan tanto sus defensores como sus detractores ha cambiado poco a lo largo de cuatro siglos. En conjunto, las biografías de sus defensores son pésimas. En cambio, los estudios académicos de sus enemigos por lo general son excelentes. Las espléndidas investigaciones que desde el siglo XIX han realizado historiadores belgas, holandeses y de lengua inglesa han modificado totalmente ciertos aspectos de nuestro conocimiento sobre su política internacional, pero apenas si han tocado la imagen personal de Felipe. El más eminente historiador de nuestro tiempo, Fernand Braudel, llegó a la siguiente conclusión: Es un enigma para los historiadores.
El norteamericano J.L. Motley escribió en 1855 la clásica semblanza que hace de Felipe la encarnación del mal: ?mediocre, pedante, reservado, suspicaz, de ideas increíblemente estrechas [...] un tirano consumado?. Algunos españoles contemporáneos de Motley compartían este punto de vista. Uno de ellos afirmó (en 1889) que ?la personalidad de Felipe señala siempre una página triste en nuestra historia [...] Suspicaz, cruel, vengativo [...] Cometió auténticos crímenes con una frialdad aterradora [...]?. En un influyente estudio realizado en 1948, notable por su intento de hacer justicia a Felipe, Gregorio Marañón aún lo presentó como suspicaz, débil, indeciso y cómplice de asesinato.
A través de los siglos ningún historiador se atrevió a buscar con empeño al hombre en Felipe. La única tentativa de elaboración de un estudio exclusivamente biográfico la hizo el danés Carl Bratli en 1912. Casi todas las obras de varios volúmenes (de Prescott, Merriman y Forneron) son, en realidad, historias políticas de su reinado. La reciente y breve biografía de Geoffrey Parker (1984, reed. 1997) incluye varios detalles personales, pero también es básicamente un análisis político. En suma, hasta ahora hemos sabido muy poco sobre los pensamientos, motivos y preferencias de un hombre que, durante medio siglo, en una de las épocas más importantes de la historia, gobernó el mayor imperio del mundo.
Esta es la primera biografía íntegra y ampliamente documentada que se ha escrito sobre el Rey. Ello ha sido posible gracias al empleo minucioso de nuevas fuentes manuscritas, muchas de ellas desconocidas hasta el día de hoy. Las biografías anteriores se habían dedicado, como mucho, a la política exterior, reparando poco en España o en la persona del Rey. En contraste, el presente estudio hace particular hincapié en el Rey y en su entorno principal, España. Al mismo tiempo se ha prestado la debida atención al papel que desempeñó América en la formación de su visión del mundo".

Tamaño texto
Comentarios