31 Julio 2005 Seguir en 
Si algo caracterizó al mes de julio fue justamente la música. Tanto la Universidad Nacional de Tucumán como la Secretaría de Cultura de la provincia programaron espectáculos que quedarán grabados a fuego en la memoria colectiva.
Uno de ellos fue el desfile de artistas durante la Fiesta de la Independencia, que se realizó el 9 de julio, en oportunidad de la visita del presidente Néstor Kirchner a la provincia. Ese día desfilaron en la cancha de San Martín el Ballet Folclórico Nacional, Cecilia Milone, Vicentico, Patricia Sosa y Marilina Ross, además de la conducción de Mariana Fabiani y Manuel Wirz. Más de 5.000 personas acudieron al show.
Otros artistas populares que deleitaron a los tucumanos con sus temas fueron Ignacio Copani, que vino a presentar su último disco; y Mónica Posse, que llenó el teatro Alberdi con un espectáculo que mezcló la mística y los nuevos temas de la cantante.
La música clásica tuvo un lugar de privilegio. Además de las actuaciones regulares de la Orquesta Sinfónica de la UNT, también los conciertos que realizaron la Orquesta y el Coro Estables llenaron el teatro San Martín.
Entre los que merecen destacarse se encuentran las presentaciones del Ballet Tucumán, que dirige Nicolás Brizuela, con un homenaje a Lola Mora. Algunos integrantes del Ballet Estable se presentaron junto con los bailarines del teatro Colón Alejandro Parente y Lucas Garcilazo, con "Don Quijote", obra que congregó a una verdadera multitud. Por otra parte, "La Traviata" de Verdi, realizada por la Orquesta y el Coro estables, recorrió distintas ciudades del interior. El trío italiano Houseopera, que abrió el ciclo de conciertos del Mozarteum Tucumán, también causó sensación, al igual que la "Gran celebración de la música argentina", que hizo la Sinfónica de la UNT bajo la dirección de Buffo.
Pero uno de los espectáculos que más gente llevó fue "El Mesías" de Haendel, que contó con la actuación del barítono tucumano Gustavo Ahualli.
Asímismo el concierto sinfónico coral en homenaje a los 60 años del Coro Universitario, fue un digno cierre del Julio Cultural. La agrupación brindó un doble concierto a sala llena que muchos recordarán por años.
Lo mismo podría decirse del "Oratorio a Eva Perón", que dirigió José Luis Castiñeira de Dios, que tuvo un éxito rotundo.
El folclore también tuvo sus seguidores
El folclore fue uno de los grandes convocantes del mes.
Al ya conocido festival "Atahualpa", donde por enésima vez el protagonista fue "El Chaqueño" Palavecino, debe sumarse la presencia de una figura señera como Eduardo Falú que llenó el teatro Alberdi. A pesar de sus 82 años, el maestro estuvo firme en el momento de arrancar los sonidos a su guitarra, y su voz no tembló ni por un instante.
Luciano Pereyra fue ovacionado en Graneros con sus románticas canciones, y la nueva camada de los Carabajal despertó expectativa en el Virla; La Bandada, a su vez, fue una de las agrupaciones más seguidas. Por otro lado, el segundo encuentro de folclore joven, la Ñusta, tuvo un flojo comienzo pero un buen final. El público se mostró esquivo al teatro Alberdi, y solamente en la segunda jornada dijo presente.
En el encuentro pudieron delimitarse orientaciones diferentes: aquellos que como "El dúo" y "55", ponen énfasis en los arreglos musicales; otros que rescatan las composiciones tradicionales y aquellos que están atentos a las fusiones. Inti Huayra se lució con su profesionalismo y Juan Quintero con su guitarra y con su voz. Noelia Scalora cantó bien y Claudio Balzaretti dejó de ser promesa.
Garay, en el hospital
Cacho Garay debía presentarse el sábado 9 en el Centro Virla. Se habían vendido muchas entradas anticipadas para "Elétrico". Pero una indisposición durante el viaje lo llevó al hospital, y el show se canceló.
Un violín desafinado
Los músicos saben que la "Suite Argentina" es difícil, porque los violines aparecen en primer plano: un movimiento en falso y no hay modo de disimularlo. Es lo que ocurrió cuando Eduardo Falú tocó en el Alberdi.
LOGROS Y FRACASOS
LO MEJOR
"Falta y resto"
La murga uruguaya fue un delirio. Mucho humor, inteligencia y compromiso en los textos y en las escenas. Los integrantes no sólo actuaron bien sino que se lucieron con los distintos instrumentos.
LO MAS EXITOSO
"Dorian Gray, el retrato"
La producción de Cibrián-Mahler, protagonizada por Juan Rodó, tenía programadas tres funciones, pero debió agregar dos. En el teatro Alberdi la vieron alrededor de 2.500 espectadores.
Encuentro de teatro Tinku
Durante cinco días, en Tafí Viejo tuvo lugar el encuentro de teatro popular, una iniciativa hecha a pulmón. Cerca de 7.000 personas desafiaron las frías noches en el club Talleres.
"Cosa e? negros"
Cuatro funciones, a sala llena, en Centro Cultural Virla. El show, que incluyó un repertorio de música latinoamericanas con influencias africanas, se repitió literalmente, a pedido del público.
"Don Quijote de la Mancha"
El ballet infantil que dirigen Patricia y Priscilla Reginato bailó en dos oportunidades en la sala del Alberdi. Más de 1.000 personas asistieron a las puestas que se hicieron en el mismo día.
LO PEOR
"Una fiesta diferente"
La obra del grupo español Liberarte fue un fiasco. Planteada como varieté gay, no pasó de sumar estereotipos y lugares comunes, cubiertos por una gratuita procacidad. No fue una fiesta.
El profesor Jirafales
Todos esperaban la presencia del famoso profesor de "El Chavo del 8". Saludó a la gente en el Palacio de los Deportes, y reapareció 15 minutos antes del final. Todos esperaban más.
Uno de ellos fue el desfile de artistas durante la Fiesta de la Independencia, que se realizó el 9 de julio, en oportunidad de la visita del presidente Néstor Kirchner a la provincia. Ese día desfilaron en la cancha de San Martín el Ballet Folclórico Nacional, Cecilia Milone, Vicentico, Patricia Sosa y Marilina Ross, además de la conducción de Mariana Fabiani y Manuel Wirz. Más de 5.000 personas acudieron al show.
Otros artistas populares que deleitaron a los tucumanos con sus temas fueron Ignacio Copani, que vino a presentar su último disco; y Mónica Posse, que llenó el teatro Alberdi con un espectáculo que mezcló la mística y los nuevos temas de la cantante.
La música clásica tuvo un lugar de privilegio. Además de las actuaciones regulares de la Orquesta Sinfónica de la UNT, también los conciertos que realizaron la Orquesta y el Coro Estables llenaron el teatro San Martín.
Entre los que merecen destacarse se encuentran las presentaciones del Ballet Tucumán, que dirige Nicolás Brizuela, con un homenaje a Lola Mora. Algunos integrantes del Ballet Estable se presentaron junto con los bailarines del teatro Colón Alejandro Parente y Lucas Garcilazo, con "Don Quijote", obra que congregó a una verdadera multitud. Por otra parte, "La Traviata" de Verdi, realizada por la Orquesta y el Coro estables, recorrió distintas ciudades del interior. El trío italiano Houseopera, que abrió el ciclo de conciertos del Mozarteum Tucumán, también causó sensación, al igual que la "Gran celebración de la música argentina", que hizo la Sinfónica de la UNT bajo la dirección de Buffo.
Pero uno de los espectáculos que más gente llevó fue "El Mesías" de Haendel, que contó con la actuación del barítono tucumano Gustavo Ahualli.
Asímismo el concierto sinfónico coral en homenaje a los 60 años del Coro Universitario, fue un digno cierre del Julio Cultural. La agrupación brindó un doble concierto a sala llena que muchos recordarán por años.
Lo mismo podría decirse del "Oratorio a Eva Perón", que dirigió José Luis Castiñeira de Dios, que tuvo un éxito rotundo.
El folclore fue uno de los grandes convocantes del mes.
Al ya conocido festival "Atahualpa", donde por enésima vez el protagonista fue "El Chaqueño" Palavecino, debe sumarse la presencia de una figura señera como Eduardo Falú que llenó el teatro Alberdi. A pesar de sus 82 años, el maestro estuvo firme en el momento de arrancar los sonidos a su guitarra, y su voz no tembló ni por un instante.
Luciano Pereyra fue ovacionado en Graneros con sus románticas canciones, y la nueva camada de los Carabajal despertó expectativa en el Virla; La Bandada, a su vez, fue una de las agrupaciones más seguidas. Por otro lado, el segundo encuentro de folclore joven, la Ñusta, tuvo un flojo comienzo pero un buen final. El público se mostró esquivo al teatro Alberdi, y solamente en la segunda jornada dijo presente.
En el encuentro pudieron delimitarse orientaciones diferentes: aquellos que como "El dúo" y "55", ponen énfasis en los arreglos musicales; otros que rescatan las composiciones tradicionales y aquellos que están atentos a las fusiones. Inti Huayra se lució con su profesionalismo y Juan Quintero con su guitarra y con su voz. Noelia Scalora cantó bien y Claudio Balzaretti dejó de ser promesa.
Garay, en el hospital
Cacho Garay debía presentarse el sábado 9 en el Centro Virla. Se habían vendido muchas entradas anticipadas para "Elétrico". Pero una indisposición durante el viaje lo llevó al hospital, y el show se canceló.
Un violín desafinado
Los músicos saben que la "Suite Argentina" es difícil, porque los violines aparecen en primer plano: un movimiento en falso y no hay modo de disimularlo. Es lo que ocurrió cuando Eduardo Falú tocó en el Alberdi.
LOGROS Y FRACASOS
LO MEJOR
"Falta y resto"
La murga uruguaya fue un delirio. Mucho humor, inteligencia y compromiso en los textos y en las escenas. Los integrantes no sólo actuaron bien sino que se lucieron con los distintos instrumentos.
LO MAS EXITOSO
"Dorian Gray, el retrato"
La producción de Cibrián-Mahler, protagonizada por Juan Rodó, tenía programadas tres funciones, pero debió agregar dos. En el teatro Alberdi la vieron alrededor de 2.500 espectadores.
Encuentro de teatro Tinku
Durante cinco días, en Tafí Viejo tuvo lugar el encuentro de teatro popular, una iniciativa hecha a pulmón. Cerca de 7.000 personas desafiaron las frías noches en el club Talleres.
"Cosa e? negros"
Cuatro funciones, a sala llena, en Centro Cultural Virla. El show, que incluyó un repertorio de música latinoamericanas con influencias africanas, se repitió literalmente, a pedido del público.
"Don Quijote de la Mancha"
El ballet infantil que dirigen Patricia y Priscilla Reginato bailó en dos oportunidades en la sala del Alberdi. Más de 1.000 personas asistieron a las puestas que se hicieron en el mismo día.
LO PEOR
"Una fiesta diferente"
La obra del grupo español Liberarte fue un fiasco. Planteada como varieté gay, no pasó de sumar estereotipos y lugares comunes, cubiertos por una gratuita procacidad. No fue una fiesta.
El profesor Jirafales
Todos esperaban la presencia del famoso profesor de "El Chavo del 8". Saludó a la gente en el Palacio de los Deportes, y reapareció 15 minutos antes del final. Todos esperaban más.







