Además, la cumbre debería alcanzar un acuerdo sobre el cambio climático, pero hay mucho escepticismo al respecto. Bono y el rockero Bob Geldof, líderes de la campaña Live 8, advirtieron que el plan para duplicar la ayuda a Africa está en el filo de la navaja. "Todo se decidirá en las próximas 24 horas. Un último empujón y creo que podremos conseguirlo", afirmó ayer el líder de U2. Los dos artistas pidieron que una ayuda internacional de U$S 50.000 millones anuales para 2010. "Existe la impresión de que por ahora no hay acuerdo", dijeron Bono y Geldof tras entrevistarse con los líderes del G-8.
Poco antes del inicio oficial de la cumbre, la Unión Europea (UE) aumentó la presión sobre el presidente de EE.UU., George W. Bush, al anunciar que dará una ayuda comercial al Tercer Mundo por valor de U$S 1.200 millones por año. La UE es, con un 55%, el mayor donante de ayuda al desarrollo del mundo, dijo un vocero del bloque. "Pero podemos y haremos más", agregó. Uno de los principales objetivos de esta ayuda es contribuir a que los países en desarrollo adapten sus productos a los niveles de calidad de la UE.
El G-8 (EE.UU., Alemania, Japón, Italia, Reino Unido, Francia, Canadá y Rusia) estaría dispuesto a condonar la deuda a sólo 18 países, entre ellos Bolivia, Honduras y Nicaragua. La iniciativa sólo abarca al 5% de la población mundial que sobrevive con menos de un dólar al día. Para una condonación total de la deuda, los países tienen que haber privatizado sus empresas y sus servicios, y para obtener una condonación parcial deben aplicar un sistema liberal de comercio.
El último de los conciertos Live 8 para presionar al G-8 reunió anoche, en Edimburgo, a 60.000 personas. Durante el concierto, el ex presidente sudafricano Nelson Mandela, en un video difundido ante el público, pidió a los líderes del G-8 que reconozcan que el mundo tiene hambre de acciones, no de palabras. "No vacilen", les dijo.
En la agenda de hoy se destaca un encuentro del G-8 con los presidentes de los 5 países emergentes: Brasil, China, India, México y Sudáfrica, y los responsables de instituciones internacionales como la ONU, el BM y la OMC.
Sabores agridulces
CICLISTA EN DESGRACIA.- Mientras paseaba por un campo de golf de Gleneagles, el presidente estadounidense George W. Bush se cayó de la bicicleta tras embestir a un policía. Bush sufrió raspones en las manos y en un brazo, pero su "víctima" debió ser hospitalizada debido a una herida en el pie. Bush registra un historial de percances ciclísticos.
PLATOS ESCOCESES.- Los líderes del G8 iniciaron anoche su cumbre anual con una cena ofrecida por la reina Isabel II. Ataviada para la ocasión con un vestido largo amarillo pálido con grandes motivos frutales, la anfitriona agasajó a sus invitados con un menú preparado con salmón y cordero -dos de las especialidades locales- regados con un vino blanco francés, Château Climens 1990, afrutado. Esta cena creó mayor expectación tras las recientes críticas del mandatario francés, Jacques Chirac, a la cocina de la isla, a la que calificó de la peor del continente después de la finlandesa. El último en llegar a Gleneagles fue Chirac, quien no podía disimular la amargura que le causó la derrota en la elección del país sede de los próximos juegos olímpicos.
EL "G-8 MENOS 1".- Temerosos de que EE.UU. pudiera imponer su política respecto del cambio climático, la "coalición verde", que nuclea a Greenpeace y Worldwide Fund for Nature (WFW), entre otras organizaciones internacionales, pidieron una resolución del "G-8 menos 1" -es decir, con la exclusión de EE.UU- de respaldo al Protocolo de Kioto. De ese modo, podría evitarse una tímida declaración que retardaría por años la lucha contra el calentamiento del planeta.(Reuter-AFP-NA-TELAM-SNI-Especial)






