Cubierta por unos 2.000 periodistas, y precedida por gigantescos conciertos, protestas pacíficas y hasta violentos combates que paralizaron ayer Edimburgo, la cumbre de los líderes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Gran Bretaña y Rusia ha dado lugar al despliegue de seguridad más importante en la historia de Gran Bretaña, con un costo de U$S 140 millones.
Desde ayer se registra un intenso movimiento policial en Auchterarder, muy cerca de Gleneagles; allí se habrían concentrado grupos violentos anarquistas que desde hace dos días mantienen en vilo a las autoridades. Los músicos y activistas Bob Geldof y Bono, principales organizadores del Live 8, llegaron ayer a Edimburgo, donde hoy se realizará el último de estos conciertos de protesta contra las políticas del G-8. Geldof condenó enfáticamente los incidentes perpetrados por grupos violentos. Por su parte, tres activistas ingleses de la campaña mundial contra la pobreza protagonizaron ayer una dramática protesta en el centro de Edimburgo encadenándose a un altísima grúa. Desde alrededor de 50 metros de altura, los manifestantes denunciaron que el gobierno británico se presenta como arquitecto del combate contra la pobreza en Africa, pero que en realidad acelera las privatizaciones e impulsa reformas neoliberales que hunden aún más a los africanos en la marginalidad.
El cardenal Renato Martino, principal consejero del papa Benedicto XVI en temas de paz y justicia, dijo que espera que la cumbre del G-8 le dé un codazo a Estados Unidos para que abra los ojos frente a los problemas de Africa. Martino pidió un mayor alivio de la deuda africana y que las naciones ricas vean que sus subsidios para el agro hacen que las naciones pobres no puedan competir en el mercado. En particular, el cardenal elogió al primer ministro británico, Tony Blair, "por hacer que el alivio de la deuda y la ayuda a Africa sean una cruzada personal".
Los países africanos suman una deuda externa de U$S 350.000 millones. El G-8 acordó ya la cancelación de U$S 40.000 millones para 14 países de Africa. Ayer, los jefes de Estado y de gobierno africanos instaron a los países industrializados a eliminar también las subvenciones a la agricultura y a implementar mejores condiciones para el comercio con las naciones en vías de desarrollo. Como invitados a la cumbre asistirán líderes de países en desarrollo como el presidente brasileño, Lula da Silva; el chino, Hu Jintao y el mexicano, Vicente Fox.
Finales previstos
EL PETROLEO.- Los líderes del G-8 dirán que la volatilidad del precio del petróleo podría frenar aún más el ya desacelerado crecimiento económico mundial. Según el borrador de la declaración, el grupo declarará que las fuentes de energía seguras, confiables y alcanzables son fundamentales para el desarrollo.
PLANETA EN LLAMAS.- El cambio climático, uno de los temas centrales de la agenda, quedará sin una definición precisa. George W. Bush, presidente de EE.UU., el país que más contamina el planeta, ratificará su posición en contra del Protocolo de Kioto para reducir la emisión de gases que provocan el calentamiento de la Tierra. En cambio, defenderá el desarrollo de "energía limpia" para el tratamiento del cambio climático.
EL DRAMA EN CIFRAS.- La tarea de reducir la pobreza en el mundo podría necesitar de más de un Live 8 y de una cumbre del G-8, dijeron observadores. Más de 1.000 millones de personas en el mundo viven con menos de un dólar al día, mientras que otros 3 millones luchan por sobrevivir con menos de dos dólares, según datos del Banco Mundial (BM), que cita la BBC. Los números se recrudecen si se piensa que más de 800 millones de personas se acuestan diariamente con el estómago vacío, y que de ellas 300 millones son niños. Y más aún si se tiene en cuenta que, cada 3,6 segundos, una persona muere por no tener qué comer; en su mayoría, niños menores de 5 años.(Reuter-DPA-AFP-NA-Especial)






