17 Junio 2005 Seguir en 
BRUSELAS.- La Unión Europea (UE) se tomará un año para resolver la crisis desatada por el rechazo a la Constitución en los referendos de Francia y Holanda. Los líderes de los 25 países miembro volverán a reunirse en junio de 2006, en una cumbre especial, para tratar esta crisis. Entre tanto, Gran Bretaña enfrentó ayer fuertes presiones para que renuncie a parte de su preciada devolución presupuestaria de la UE. En el corazón de la disputa presupuestaria está la histórica diferencia entre Francia, la que más se beneficia de los generosos pagos de la UE a los agricultores, y Gran Bretaña, que obtuvo una devolución presupuestaria en 1984, ya que recibía menos que otros en subsidios porque hay menos trabajadores agrícolas británicos. El presupuesto 2007-2013 de la UE ampliada es otro tema no resuelto.
Escucharán al ciudadano
En el marco de la cumbre que se inició ayer en Bruselas, el premier de Luxemburgo y presidente pro tempore de la UE, Jean-Claude Juncker, afirmó que el proceso de ratificación de la Constitución será prolongado. Cada país podrá decidir "de forma soberana y autónoma" si sigue adelante con el proceso de ratificación de la Carta Magna o si lo suspende, agregó. Juncker dijo que hasta junio de 2006 deberá buscarse una salida a la crisis. "Europa escuchará más intensivamente a sus ciudadanos", aseguró. La entrada en vigor de la Carta europea estaba prevista para noviembre de 2006.
El ritmo de ampliación
Juncker declinó responder si el referéndum previsto en su propio país para el 10 de julio seguirá su curso. Esto deberá decidirlo el Parlamento, explicó. Asimismo, en esta cumbre que hoy finaliza se discute si debe reducirse el ritmo de ampliación de la UE. El presidente francés, Jacques Chirac, se preguntó si se podía continuar con ese proceso sin tener las instituciones capaces de hacer funcionar en forma eficaz al bloque ampliado. Rumania y Polonia ya firmaron su incorporación -para 2007-, y la UE le prometió a Turquía iniciar conversaciones en octubre para su ingreso. (AFP-NA-DPA)
Escucharán al ciudadano
En el marco de la cumbre que se inició ayer en Bruselas, el premier de Luxemburgo y presidente pro tempore de la UE, Jean-Claude Juncker, afirmó que el proceso de ratificación de la Constitución será prolongado. Cada país podrá decidir "de forma soberana y autónoma" si sigue adelante con el proceso de ratificación de la Carta Magna o si lo suspende, agregó. Juncker dijo que hasta junio de 2006 deberá buscarse una salida a la crisis. "Europa escuchará más intensivamente a sus ciudadanos", aseguró. La entrada en vigor de la Carta europea estaba prevista para noviembre de 2006.
El ritmo de ampliación
Juncker declinó responder si el referéndum previsto en su propio país para el 10 de julio seguirá su curso. Esto deberá decidirlo el Parlamento, explicó. Asimismo, en esta cumbre que hoy finaliza se discute si debe reducirse el ritmo de ampliación de la UE. El presidente francés, Jacques Chirac, se preguntó si se podía continuar con ese proceso sin tener las instituciones capaces de hacer funcionar en forma eficaz al bloque ampliado. Rumania y Polonia ya firmaron su incorporación -para 2007-, y la UE le prometió a Turquía iniciar conversaciones en octubre para su ingreso. (AFP-NA-DPA)







