Los iraníes eligen presidente en medio de críticas de Bush

Habría segunda vuelta.Washington irrumpió con virulencia en el proceso electoral de Irán, al que Bush considera parte del "eje del mal". El futuro del conflicto nuclear con Occidente está en juego.

17 Junio 2005
Teherán.- El ex presidente y clérigo moderado Akbar Hashemi Rafsanjani es amplio favorito en las elecciones que se celebran hoy en Irán, que fueron calificadas por el presidente de EE.UU., George W. Bush, de "no democráticas". Casi 50 millones de ciudadanos están habilitados para votar en 40.000 locales distribuidos en todo el país. Además, funcionarán 250 urnas en el exterior para permitir el sufragio de los tres millones de iraníes exiliados.
Bush dijo que el poder en Irán "está en manos de pocas personas no electas, que lo mantuvieron a través de un proceso electoral que ignora los requisitos de base de la democracia". Washington y la Unión Europea cuestionaron la legitimidad de estas elecciones, en las que más de mil candidaturas -incluyendo todas las de las mujeres- fueron descalificadas. El encargado de validar los resultados será el Consejo de Guardianes, un cuerpo ultraconservador del sistema teocrático de gobierno, que tiene la potestad de anularlos.
Rafsanjani, que fue presidente entre 1989 y 1997, es el favorito para suceder al actual presidente, Mohammad Jatami, que, por haber completado dos mandatos consecutivos, quedó fuera de carrera. Según fuentes occidentales, sectores de la "línea dura" del régimen, encabezada por el gran ayatollah Alí Jamenei, temen la elección de Rafsanjani, el único capaz, por su poder e influencia, de reformar el cerrado sistema teocrático que rige el país. De todos modos, los sondeos vaticinan que ninguno de los principales candidatos alcanzará la mayoría absoluta en la primera vuelta electoral, por lo cual tendría lugar un ballottage el 24 entre los dos más votados. La posibilidad de una segunda vuelta resulta una novedad política en la historia de la República Islámica nacida en la revolución de 1979, ya que en todos los comicios el triunfador sumó al menos el 60% de los sufragios.

El día después
La votación podría determinar el futuro del conflicto nuclear de Irán con Occidente y los lazos con EE.UU., su enemigo de siempre. Rafsanjani apuesta a su reputación de político hábil, pragmático y experimentado, capaz de reconciliar a Irán con Occidente y de resolver graves problemas económicos. Fue él quien rompió el tabú al mencionar una eventual reanudación de las relaciones con EE.UU., interrumpidas desde 1980. Gran parte de la población, enfrentada a los efectos de las sanciones estadounidenses, el desempleo y la inflación, considera esencial esta cuestión. Rafsanjani también tomó distancia de los extremistas y se acercó al ciudadano común, a los jóvenes y a las mujeres.
No obstante, independientemente de quién sea electo, el poder de facto del país seguirá en manos de las autoridades religiosas conservadoras y antioccidentales. (Télam-SNI-Reuter-DPA)

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