16 Junio 2005 Seguir en 
BRUSELAS.- La Unión Europea (UE) afronta hoy una crucial cumbre de dos días en Bruselas, con la perspectiva de un casi seguro fracaso del tan buscado acuerdo sobre el presupuesto 2007-2013. La situación profundiza aún más la grave crisis desatada por el rechazo de Francia y Holanda al tratado constitucional. "Estoy casi seguro de que no lograremos hacer pasar las perspectivas financieras", admitió el presidente en ejercicio de la UE, el premier luxemburgués Jean-Claude Juncker, al referirse al gran objetivo de la reunión.
El eje del bloqueo de las negociaciones es la negativa del Reino Unido a ceder el reembolso que recibe desde 1984 en sus aportes a las finanzas comunitarias, conocido como "cheque británico", y que los otros 24 Estados miembro de la UE quieren revisar. El descuento fue negociado en 1984 por Margaret Thatcher, porque su país no recibía prácticamente ayudas agrícolas.
El premier Tony Blair está decidido a conservar el reembolso de 4.600 millones de euros anuales que tiene su país en su contribución al presupuesto europeo. Una última propuesta de Juncker, de "congelar" temporalmente el "cheque británico" para luego recortar en forma paulatina el beneficio, habría sido rechazada por Londres.
Juncker también hizo otro gesto a Londres, al admitir por primera vez que hay reducciones a efectuar en la Política Agrícola Común (PAC), tal como exige Blair. No obstante, Juncker dijo: "hay un Estado que se aferra ferozmente al acuerdo europeo de 2002, que garantizó los gastos agrícolas hasta 2013". Ese Estado no es otro que Francia, principal beneficiaria de la PAC.
Pero si la presidencia luxemburguesa ha colocado todo su arsenal diplomático en la resolución del tema presupuestario, los 25 líderes de la UE analizarán el futuro de la Constitución, todo un enigma hasta el momento. El "no" de los franceses y de los holandeses hundió a la UE en una de la crisis más grave de su historia, apenas un año después de su ampliación al Este. (DPA)
El eje del bloqueo de las negociaciones es la negativa del Reino Unido a ceder el reembolso que recibe desde 1984 en sus aportes a las finanzas comunitarias, conocido como "cheque británico", y que los otros 24 Estados miembro de la UE quieren revisar. El descuento fue negociado en 1984 por Margaret Thatcher, porque su país no recibía prácticamente ayudas agrícolas.
El premier Tony Blair está decidido a conservar el reembolso de 4.600 millones de euros anuales que tiene su país en su contribución al presupuesto europeo. Una última propuesta de Juncker, de "congelar" temporalmente el "cheque británico" para luego recortar en forma paulatina el beneficio, habría sido rechazada por Londres.
Juncker también hizo otro gesto a Londres, al admitir por primera vez que hay reducciones a efectuar en la Política Agrícola Común (PAC), tal como exige Blair. No obstante, Juncker dijo: "hay un Estado que se aferra ferozmente al acuerdo europeo de 2002, que garantizó los gastos agrícolas hasta 2013". Ese Estado no es otro que Francia, principal beneficiaria de la PAC.
Pero si la presidencia luxemburguesa ha colocado todo su arsenal diplomático en la resolución del tema presupuestario, los 25 líderes de la UE analizarán el futuro de la Constitución, todo un enigma hasta el momento. El "no" de los franceses y de los holandeses hundió a la UE en una de la crisis más grave de su historia, apenas un año después de su ampliación al Este. (DPA)







