15 Junio 2005 Seguir en 
KIRKUK.- Unas 40 personas murieron ayer en Irak, en momentos en que Massud Barzani juraba como primer presidente de las tres provincias del Kurdistán autónomo, al norte del país. Barzani, kurdo sunnita, reafirmó que el Kurdistán es una parte indivisible de Irak y prometió proteger los derechos de los kurdos de esta región. Veinte personas murieron -y otras 80 resultaron heridas- en un atentado suicida perpetrado frente a una sucursal bancaria en Kirkuk, ciudad del Kurdistán, y otras 20 perdieron la vida en un ataque con coche bomba contra un mercado de Kanaan, cerca de Baquba, también en la región kurda.
La autonomía del Kurdistán data de 1991, cuando EE.UU. y Gran Bretaña instalaron una zona de exclusión aérea en el norte del país tras la derrota de las tropas de Saddam Hussein en Kuwait. Este estatuto fue reconocido en la Constitución provisional, y los kurdos quieren que se confirme en la Constitución permanente.
Annan, en la mira
Por otra parte, investigadores independientes analizarán si el secretario general de la ONU, Kofi Annan, está implicado en el escándalo suscitado en el marco del programa "Petróleo por Alimentos" en Irak. Se habla de una posible conexión entre Annan y la compañía suiza Cotecna, en la que trabajaba su hijo Kojo. Un panel de la ONU y varios funcionarios del Congreso de EE.UU. investigan si hubo conflicto de intereses. Cotecna ganó un contrato de U$S 10 millones anuales en el programa. (AFP-NA-DPA)
La autonomía del Kurdistán data de 1991, cuando EE.UU. y Gran Bretaña instalaron una zona de exclusión aérea en el norte del país tras la derrota de las tropas de Saddam Hussein en Kuwait. Este estatuto fue reconocido en la Constitución provisional, y los kurdos quieren que se confirme en la Constitución permanente.
Annan, en la mira
Por otra parte, investigadores independientes analizarán si el secretario general de la ONU, Kofi Annan, está implicado en el escándalo suscitado en el marco del programa "Petróleo por Alimentos" en Irak. Se habla de una posible conexión entre Annan y la compañía suiza Cotecna, en la que trabajaba su hijo Kojo. Un panel de la ONU y varios funcionarios del Congreso de EE.UU. investigan si hubo conflicto de intereses. Cotecna ganó un contrato de U$S 10 millones anuales en el programa. (AFP-NA-DPA)







