15 Junio 2005 Seguir en 
Brasilia.- Al cabo de una jornada de alta tensión política, en la que abundaron rumores de cambios en el gabinete, el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva rechazó la posibilidad de que el jefe de Gabinete, José Dirceu, renuncie a su cargo tras ser salpicado por un escándalo de corrupción.
Según observadores, las decisiones que planeaba tomar Lula para disipar la tormenta política dependían de lo que declararía el diputado Roberto Jefferson, que ayer compareció ante un comité del Congreso para ratificar sus denuncias de coimas en el cuerpo legislativo. Jefferson, líder del Partido Trabalhista Brasileño (PTB), acusó a Dirceu de impedir que llegara a Lula la denuncia sobre el pago de sobornos a diputados por parte del gobernante Partido de los Trabajadores (PT). Jefferson pidió la renuncia de dicho legislador a Lula, a quien no involucró en las denuncias contra uno de los hombres más fuertes del gobierno y del PT. "Dirceu, si usted no se va rápido, va a hacer culpable a un hombre bueno", exclamó en referencia a Lula.
Sin embargo, el diputado denunciante, investigado por un supuesto esquema de corrupción en la estatal empresa de Correos, reiteró varias veces ante al comité de Etica de Diputados no tener elementos para probar sus denuncias. En 1992, Jefferson participó de la llamada "tropa de choque", que defendió en el Congreso al ex presidente Fernando Collor de Mello en el juicio por su destitución. Actualmente, se halla en medio de otro escándalo de corrupción y, pese a ser aliado del gobierno, se quejó varias veces de que los hombres de Lula lo habían dejado solo en medio de las acusaciones.
Ecos en la oposición
Según observadores, el diputado obró por venganza y destapó el caso de las coimas, cuya investigación también han pedido otras bancadas. El opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, pidió que se permita investigar las llamadas telefónicas realizadas por Dirceu.
Jefferson generó hace 10 días una severa crisis política en el gobierno al denunciar ante la prensa al PT por pagar supuestos sobornos de U$S 12.500 mensuales a legisladores de la base aliada, pertenecientes a los conservadores Partido Progresista y Partido Liberal. "Repito: sentí que le hablaba a un inocente", dijo Jefferson ayer, al comentar que fue él quien le reveló a Lula que el PT estaba distribuyendo dinero mensual a legisladores para apoyar al gobierno. Jefferson, que hasta entonces era uno de los mayores aliados del gobierno, afirmó que el presidente lloró y que se sintió traicionado por su propio partido y por sus colaboradores. (Télam-SNI)
Según observadores, las decisiones que planeaba tomar Lula para disipar la tormenta política dependían de lo que declararía el diputado Roberto Jefferson, que ayer compareció ante un comité del Congreso para ratificar sus denuncias de coimas en el cuerpo legislativo. Jefferson, líder del Partido Trabalhista Brasileño (PTB), acusó a Dirceu de impedir que llegara a Lula la denuncia sobre el pago de sobornos a diputados por parte del gobernante Partido de los Trabajadores (PT). Jefferson pidió la renuncia de dicho legislador a Lula, a quien no involucró en las denuncias contra uno de los hombres más fuertes del gobierno y del PT. "Dirceu, si usted no se va rápido, va a hacer culpable a un hombre bueno", exclamó en referencia a Lula.
Sin embargo, el diputado denunciante, investigado por un supuesto esquema de corrupción en la estatal empresa de Correos, reiteró varias veces ante al comité de Etica de Diputados no tener elementos para probar sus denuncias. En 1992, Jefferson participó de la llamada "tropa de choque", que defendió en el Congreso al ex presidente Fernando Collor de Mello en el juicio por su destitución. Actualmente, se halla en medio de otro escándalo de corrupción y, pese a ser aliado del gobierno, se quejó varias veces de que los hombres de Lula lo habían dejado solo en medio de las acusaciones.
Ecos en la oposición
Según observadores, el diputado obró por venganza y destapó el caso de las coimas, cuya investigación también han pedido otras bancadas. El opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, pidió que se permita investigar las llamadas telefónicas realizadas por Dirceu.
Jefferson generó hace 10 días una severa crisis política en el gobierno al denunciar ante la prensa al PT por pagar supuestos sobornos de U$S 12.500 mensuales a legisladores de la base aliada, pertenecientes a los conservadores Partido Progresista y Partido Liberal. "Repito: sentí que le hablaba a un inocente", dijo Jefferson ayer, al comentar que fue él quien le reveló a Lula que el PT estaba distribuyendo dinero mensual a legisladores para apoyar al gobierno. Jefferson, que hasta entonces era uno de los mayores aliados del gobierno, afirmó que el presidente lloró y que se sintió traicionado por su propio partido y por sus colaboradores. (Télam-SNI)






