Sombrías perspectivas para el bloque europeo

Nada se puede asegurar sobre el futuro de la financiación de la Unión Europea, en vísperas de la cumbre de Bruselas.

DIPLOMACIA. Sonrientes, Blair y Schröder exponen sus posiciones.
DIPLOMACIA. Sonrientes, Blair y Schröder exponen sus posiciones.
14 Junio 2005
BERLIN.- El canciller alemán, Gerhard Schröder, admitió que los líderes de la Unión Europea (UE) podrían no llegar a un acuerdo sobre su presupuesto 2007-2013 del bloque, en la cumbre que se iniciará mañana en Bruselas, lo que ahondaría la crisis desatada por el rechazo a la Constitución común. Schröder y el primer ministro británico, Tony Blair, mantuvieron ayer sus puntos de vista opuestos en torno de los presupuestos de la UE. Los dos líderes se reunieron anoche en Berlín; en primer lugar, para preparar la próxima cumbre del G8 en Escocia, pero el encuentro acabó centrándose en la cumbre de Bruselas. Ambos airearon ante la prensa sus diferencias y, después, la Cancillería emitió un escueto comunicado que no menciona ningún acercamiento.

El compromiso justo
El canciller dejó claro durante la conversación que un acuerdo sobre el plan de financiación de la UE sería una importante señal para el proceso de integración europeo. "Los países miembro de la UE deben prescindir de egoísmos nacionales y mostrar disponibilidad al compromiso", dijo Schröder ante su invitado. "Creemos que la disciplina presupuestaria no sólo es buena para los Estados nacionales, sino también en la UE; pero estamos dispuestos a ser flexibles en interés de Europa y esperamos que todos hagan lo mismo", remarcó. Blair contestó que él también está interesado en lograr en Bruselas un compromiso justo, pero señaló que queda por definir qué es esta expresión. A su juicio, un compromiso justo debe basarse en las preocupaciones de la gente. "Tras el no a la Constitución en Francia y en Holanda, lo que hay que hacer es recuperar el apoyo popular y dar respuestas a los grandes retos económicos y de seguridad", señaló.

El "cheque británico"
En su lucha por salvar el descuento al aporte comunitario del que goza el Reino Unido, Blair renovó su ataque a las ayudas agrícolas de las que Francia se beneficia. Francia y Alemania pretenden recortar el "cheque británico", como llaman al descuento en el aporte a las finanzas comunitarias del que beneficia a Londres desde 1984 y que se ubica en los 4.600 millones de euros anuales. (AFP-NA-DPA)

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