Lula haría cambios en su gabinete para disipar el escándalo de los sobornos

El diputado Jefferson comparece ante un comité legislativo y dijo que ampliará denuncias.

14 Junio 2005
Brasilia.- Los brasileños esperan para hoy más denuncias sobre las coimas en el Parlamento, prometidas por el diputado Roberto Jefferson, a su vez acusado de corrupción. Jefferson, presidente del Partido Trabalhista Brasileño (PTB), prometió que ampliará ante el comité de Etica de Diputados sus denuncias sobre el pago de sobornos mensuales por U$S 12.500 a diputados, por parte del gobernante Partido de los Trabajadores.
En medio de la tormenta política desatada hace dos semanas surgieron versiones de cambios en el gabinete del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien dijo ayer que no quedará piedra sobre piedra en la lucha contra ese flagelo. "Vamos a aprovechar este momento para realizar cosas que debemos hacer, porque necesitamos mostrarle a la sociedad brasileña que es posible acabar con la corrupción", anunció Lula en alusión a posibles cambios en su gabinete. Según la prensa, el ministro coordinador José Dirceu estaría entre los dimitentes. Dirceu habría dicho que sus horas en el gobierno estaban contadas, tras ser acusado por Jefferson de conocer acerca del pago de sobornos a cambio de apoyo legislativo.
Sin embargo, el líder del PT en la Cámara Baja, Arlindo Chinaglia, negó que el jefe de la Casa Civil sea apartado del gobierno. "No hay acusaciones contra el ministro", aseveró.
Jefferson, aliado del gobierno en el Parlamento, amplió ante la prensa sus denuncias de sobornos mensuales en el Congreso por parte del PT, al afirmar que el dinero llegaba a Brasilia en valijas provenientes de empresas privadas y estatales. Inclusive dijo que el supuesto pagador era el tesorero del PT, Delubio Soares. Según voceros del PT, Jefferson desató la tormenta en momentos en que él mismo estaba bajo investigación por recibir dineros desde dos empresas estatales. Lula ya descabezó a las cúpulas de estos organismos.
Según analistas, un eventual desgaste de Lula podría favorecer la eventual candidatura del ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) en las elecciones de 2006. Cardoso podría intentar enfrentar por tercera vez a Lula -a quien venció en 1994 y en 1998- si la crisis golpea de lleno al mandatario. Las últimas encuestas muestran que, por primera vez, Lula iría a una segunda vuelta ante tres rivales: Cardoso; el alcalde de San Pablo, José Serra, y el gobernador de Minas Gerais, Aecio Neves, todos del Partido Socialdemócrata de Brasil. (Télam-SNI)

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