15 Julio 2002 Seguir en 
El turismo interno sigue en aumento y genera cada vez más expectativas en los sectores privado y oficial de la actividad, donde se cree que la industria turística y el impulso al comercio minorista pueden transformarse en el disparador para la reactivación de la economía argentina.
Es un hecho que la devaluación ha tenido una consecuencia directa en el turismo: la gente que antes vacacionaba en el exterior (Chile o Brasil) porque el tipo de cambio la favorecía, ahora opta por destinos dentro del país. De un centenar de agencias que hay en Tucumán, no más de cinco se dedicaban al turismo receptivo, pero ahora son muchas más (unas veinte aproximadamente) que se están reconvirtiendo para trabajar con turismo receptivo, según datos que obran en la Secretaría de Turismo de la provincia.
Estadísticas caseras
El empresario y dirigente de la Cámara de Turismo de Tucumán, Eduardo Brito, indicó que, según estadísticas caseras, hasta diciembre último, el turismo receptivo dejaba en la provincia entre 80 y 85 millones de dólares o pesos por año.
"Considerando las reservas que se hicieron para la temporada de julio y que, por primera vez, hay reservas para todo agosto, podemos asegurar que este año, por lo menos, se va a duplicar la media anual. Es decir que en 2002 los ingresos por turismo estarán arriba de los 160 millones de pesos", afirmó Brito.
"La industria turística es uno de los principales factores exportadores de Tucumán que disputa espacios con la caña de azúcar y el citrus y que tiene una ventaja respecto de estos dos: no requiere de insumos importados sino que toda la inversión que se hace es dinero que se mueve dentro del país", destacó el empresario.
Brito señaló que el NOA y Tucumán se han posicionado como un fuerte atractivo turístico, explotando no sólo sus paisajes sino también su patrimonio histórico. "Esto lo hemos podido comprobar durante Semana Santa (el ingreso en esos tres días fue de $1 millón) y en un par de fines de semana largos posteriores", recordó. No obstante, el empresario subrayó la necesidad de capacitación y de profesionalización de parte de las agencias y de todo personal que está en contacto con el turismo. "No podemos echar a perder este potencial por un maltrato", dijo.
Es un hecho que la devaluación ha tenido una consecuencia directa en el turismo: la gente que antes vacacionaba en el exterior (Chile o Brasil) porque el tipo de cambio la favorecía, ahora opta por destinos dentro del país. De un centenar de agencias que hay en Tucumán, no más de cinco se dedicaban al turismo receptivo, pero ahora son muchas más (unas veinte aproximadamente) que se están reconvirtiendo para trabajar con turismo receptivo, según datos que obran en la Secretaría de Turismo de la provincia.
Estadísticas caseras
El empresario y dirigente de la Cámara de Turismo de Tucumán, Eduardo Brito, indicó que, según estadísticas caseras, hasta diciembre último, el turismo receptivo dejaba en la provincia entre 80 y 85 millones de dólares o pesos por año.
"Considerando las reservas que se hicieron para la temporada de julio y que, por primera vez, hay reservas para todo agosto, podemos asegurar que este año, por lo menos, se va a duplicar la media anual. Es decir que en 2002 los ingresos por turismo estarán arriba de los 160 millones de pesos", afirmó Brito.
"La industria turística es uno de los principales factores exportadores de Tucumán que disputa espacios con la caña de azúcar y el citrus y que tiene una ventaja respecto de estos dos: no requiere de insumos importados sino que toda la inversión que se hace es dinero que se mueve dentro del país", destacó el empresario.
Brito señaló que el NOA y Tucumán se han posicionado como un fuerte atractivo turístico, explotando no sólo sus paisajes sino también su patrimonio histórico. "Esto lo hemos podido comprobar durante Semana Santa (el ingreso en esos tres días fue de $1 millón) y en un par de fines de semana largos posteriores", recordó. No obstante, el empresario subrayó la necesidad de capacitación y de profesionalización de parte de las agencias y de todo personal que está en contacto con el turismo. "No podemos echar a perder este potencial por un maltrato", dijo.







