15 Julio 2002 Seguir en 
En tiempos de crisis, la consigna es no deshacerse de nada y reciclar todo con tal de ahorrar unos pesos. Un ejemplo de ello se da con los neumáticos. La gente volvió a revalorizar la cubierta usada ya que las nuevas se dispararon con el dólar y casi no existe financiamiento para su compra.
Una goma de auto que el año pasado costaba de $70 a $90 ahora cuesta entre $160 y $180, en efectivo y duran unos 50.000 kilómetros. Una cubierta de camión pasó de $150 en diciembre a $500. Y si se paga con bonos se le asigna un recargo del 15%.
Algunas gomerías aceptan tarjetas de créditos y otras no, porque los precios varían semana a semana. En tanto, una cubierta semiusada se la puede comprar a $60 (depende del automotor) y puede durar unos 20.000 kilómetros más.
Paralelamente, con esta suba volvió a resurgir el oficio del gomero para realizar trabajos de recapado (una banda de caucho nueva se agrega a toda la cubierta) y vulcanizado (la banda sólo se coloca en la parte dañada como un parche) por su economía.
Ritmo de trabajo
"Hasta el año pasado, la actividad nuestra era casi nula y pensábamos cerrar el taller", se sinceró Francisco Hero, titular de una gomería. "Pero con la devaluación y la suba de las cubiertas nuevas volvimos a recuperar un importante ritmo de trabajo", añadió. "De dos clientes que ingresaban el año pasado por día ahora son más de diez", ejemplificó.
A la esquina de la gomería llegan remiseros, taxistas, autos particulares, camionetas y camiones, incluso de provincias vecinas como Santiago del Estero. Para salir del paso, una recapada cuesta $40 y el vulcanizado $20. En los autos, el recapado puede durar dos años y en los camiones, uno.
El trabajo no se realiza en cubiertas radiales (con mallas de acero), sólo en gomas con capas de tela.
El precio de los arreglos de las cubiertas aumentaron casi el 70% con relación a diciembre, debido a que la materia prima, el caucho es importado. "Los precios aumentaron, pero no como debería; si no, no podríamos trabajar", dijo Hero. De $1,80 que costaba la banda el año pasado, ahora sale $8 más el IVA. "Pero eso no lo podemos trasladar al cliente", enfatizó.
De este modo, el automovilista seguirá manejando con cuidado y buscando precios y neumáticos más económicos hasta que el bolsillo permita comprar uno nuevo.
El alto valor de las gomas importadas lleva a que la gente elija las nacionales
Con la caída de las importaciones, que ronda casi el 70%, hay algunos empresarios que comenzaron a apostar a los productos de fabricación local. Uno de los rubros en donde se ve fuertemente esta tendencia es en los neumáticos.
Las ventas de las cubiertas importadas en los últimos seis meses cayeron casi un 80% porque se cotizan en dólar y porque el crédito está cortado. Paralelamente, la salida de las cubiertas nacionales se incrementó en la misma proporción, por la diferencia de precios. "Después de la devaluación las cubiertas importadas acompañaron la cotización del dólar mientras que las nacionales no lo hicieron, y la diferencia de precios es muy importante", opinó Eduardo Grippa, de Cincotta. En el país ya no ingresan tantas cubiertas importadas. De 300.000 se redujeron a 70.000. Con este panorama, FATE aceleró el proyecto de fabricar neumáticos para camiones en su establecimiento de San Fernando con una inversión de 25 millones de dólares.
Nuevas sucursales
Esta tendencia es acompañada por algunos distribuidores de neumáticos nacionales que ya apostaron a abrir nuevas sucursales en el interior de la provincia.
"Los neumáticos nacionales son de una excelente calidad, casi como los importados y cuestan un 70% más baratos que los extranjeros", indicó. "Por eso, en tiempo de crisis, apostamos a abrir una sucursal en Concepción, pensando en el país", añadió.
Grippa reconoció que si en el rubro neumáticos no hubiera tenido fabricación local, el panorama habría sido otro.
Duro impacto
En otra casa de venta de neumáticos nacionales e importados, su dueño coincidió en que la gente ahora se inclina más por las cubiertas nacionales que importadas. Una goma de auto Fate, de $49 que costaba hace seis meses subió a $126; una importada de $100 pasó a $225. "Se fijan mucho más en el precio", agregó el comerciante. De todos modos, expresó que la venta en general del rubro cayó entre un 30% y un 40%.
Como contrapartida, los negocios que sólo venden neumáticos importados tuvieron que redoblar sus apuestas e imaginación para captar clientes y poder sobrevivir después de la devaluación.
"Pusimos una gran comisión y descuentos de hasta el 40% con mucho sacrificio para incrementar las ventas", confesó Héctor Barberá, de Catamarca 135. A modo de ejemplo, una promoción invita a comprar tres cubiertas de marcas internacionales y entregan cuatro, pero sólo si se abona con efectivo.
El empresario está convencido de que sólo el mercado va a determinar el precio del neumático. "El consumidor pone el precio, nosotros no somos formadores de precio", concluyó.
Una goma de auto que el año pasado costaba de $70 a $90 ahora cuesta entre $160 y $180, en efectivo y duran unos 50.000 kilómetros. Una cubierta de camión pasó de $150 en diciembre a $500. Y si se paga con bonos se le asigna un recargo del 15%.
Algunas gomerías aceptan tarjetas de créditos y otras no, porque los precios varían semana a semana. En tanto, una cubierta semiusada se la puede comprar a $60 (depende del automotor) y puede durar unos 20.000 kilómetros más.
Paralelamente, con esta suba volvió a resurgir el oficio del gomero para realizar trabajos de recapado (una banda de caucho nueva se agrega a toda la cubierta) y vulcanizado (la banda sólo se coloca en la parte dañada como un parche) por su economía.
Ritmo de trabajo
"Hasta el año pasado, la actividad nuestra era casi nula y pensábamos cerrar el taller", se sinceró Francisco Hero, titular de una gomería. "Pero con la devaluación y la suba de las cubiertas nuevas volvimos a recuperar un importante ritmo de trabajo", añadió. "De dos clientes que ingresaban el año pasado por día ahora son más de diez", ejemplificó.
A la esquina de la gomería llegan remiseros, taxistas, autos particulares, camionetas y camiones, incluso de provincias vecinas como Santiago del Estero. Para salir del paso, una recapada cuesta $40 y el vulcanizado $20. En los autos, el recapado puede durar dos años y en los camiones, uno.
El trabajo no se realiza en cubiertas radiales (con mallas de acero), sólo en gomas con capas de tela.
El precio de los arreglos de las cubiertas aumentaron casi el 70% con relación a diciembre, debido a que la materia prima, el caucho es importado. "Los precios aumentaron, pero no como debería; si no, no podríamos trabajar", dijo Hero. De $1,80 que costaba la banda el año pasado, ahora sale $8 más el IVA. "Pero eso no lo podemos trasladar al cliente", enfatizó.
De este modo, el automovilista seguirá manejando con cuidado y buscando precios y neumáticos más económicos hasta que el bolsillo permita comprar uno nuevo.
El alto valor de las gomas importadas lleva a que la gente elija las nacionales
Con la caída de las importaciones, que ronda casi el 70%, hay algunos empresarios que comenzaron a apostar a los productos de fabricación local. Uno de los rubros en donde se ve fuertemente esta tendencia es en los neumáticos.
Las ventas de las cubiertas importadas en los últimos seis meses cayeron casi un 80% porque se cotizan en dólar y porque el crédito está cortado. Paralelamente, la salida de las cubiertas nacionales se incrementó en la misma proporción, por la diferencia de precios. "Después de la devaluación las cubiertas importadas acompañaron la cotización del dólar mientras que las nacionales no lo hicieron, y la diferencia de precios es muy importante", opinó Eduardo Grippa, de Cincotta. En el país ya no ingresan tantas cubiertas importadas. De 300.000 se redujeron a 70.000. Con este panorama, FATE aceleró el proyecto de fabricar neumáticos para camiones en su establecimiento de San Fernando con una inversión de 25 millones de dólares.
Nuevas sucursales
Esta tendencia es acompañada por algunos distribuidores de neumáticos nacionales que ya apostaron a abrir nuevas sucursales en el interior de la provincia.
"Los neumáticos nacionales son de una excelente calidad, casi como los importados y cuestan un 70% más baratos que los extranjeros", indicó. "Por eso, en tiempo de crisis, apostamos a abrir una sucursal en Concepción, pensando en el país", añadió.
Grippa reconoció que si en el rubro neumáticos no hubiera tenido fabricación local, el panorama habría sido otro.
Duro impacto
En otra casa de venta de neumáticos nacionales e importados, su dueño coincidió en que la gente ahora se inclina más por las cubiertas nacionales que importadas. Una goma de auto Fate, de $49 que costaba hace seis meses subió a $126; una importada de $100 pasó a $225. "Se fijan mucho más en el precio", agregó el comerciante. De todos modos, expresó que la venta en general del rubro cayó entre un 30% y un 40%.
Como contrapartida, los negocios que sólo venden neumáticos importados tuvieron que redoblar sus apuestas e imaginación para captar clientes y poder sobrevivir después de la devaluación.
"Pusimos una gran comisión y descuentos de hasta el 40% con mucho sacrificio para incrementar las ventas", confesó Héctor Barberá, de Catamarca 135. A modo de ejemplo, una promoción invita a comprar tres cubiertas de marcas internacionales y entregan cuatro, pero sólo si se abona con efectivo.
El empresario está convencido de que sólo el mercado va a determinar el precio del neumático. "El consumidor pone el precio, nosotros no somos formadores de precio", concluyó.







