10 Junio 2005 Seguir en 
SUCRE.- La presión de campesinos, mineros, trabajadores y de diversas agrupaciones sociales se concentró ayer en Sucre, capital constitucional del país, para impedir que el titular del Senado, Hormando Vaca Díez, concretara su aspiración ser el sucesor del renunciante presidente Carlos Mesa. El Congreso se había reunido ayer en esta ciudad para tratar la dimisión de Mesa, pero un incidente en el que un minero murió baleado por un soldado -según testigos-, y el avance amenazante de miles de campesinos hacia la sede parlamentaria ahuyentó a los legisladores, lo que obligó a suspender la sesión. Anoche, en declaraciones separadas, tanto Vaca Díez como el titular de Diputados, Mario Cossío -primero y segundo en la línea de sucesión-, desistieron de asumir la titularidad del Ejecutivo.
Claro mensaje castrense
Durante la mañana, en medio de un clima de extrema tensión, la Iglesia declaró que en su misión mediadora encontró consenso en adelantar las elecciones generales, mientras que las Fuerzas Armadas reclamaron a los legisladores que sepan interpretar el sentir de todos los bolivianos. El jefe de las FF.AA., almirante Luis Aranda, advirtió que los militares preservarán la integridad de Bolivia y respetarán y supervisarán las decisiones del Congreso. "La Iglesia ha dado recomendaciones, y nosotros, como otra institución del país, estamos dando nuestra señal", dijo Aranda.
La cúpula eclesiástica, encabezada por el cardenal Julio Terrazas, pidió "desprendimiento" a los parlamentarios que decidirán al sucesor de Mesa, en obvia alusión a Vaca Díez, que pretende el cargo pero enfrenta un extendido rechazo en la sociedad. La Iglesia sugiere así la renuncia de los jefes del Senado y de Diputados para que asuma la presidencia el titular de la Corte Suprema, Eduardo Rodríguez, quien debería llamar a elecciones en seis meses.
Coincidente con la posición de la Iglesia, un numeroso grupo de alcaldes se declaró en huelga de hambre hasta que Vaca Díez y Cossío den el paso al costado que la sociedad reclama. Numerosos campos petroleros permanecen ocupados desde el miércoles por campesinos que también rechazan a Vaca Díez y a Cossío. En esta línea se incorporó ayer la entidad que nuclea a los controladores aéreos de Bolivia, que se declaró en huelga por tiempo indefinido en 32 aeropuertos y pistas de aterrizaje del país. Este sector demanda, además, la nacionalización de los hidrocarburos, principal reclamo de los sectores campesinos. También pide la convocatoria a una Asamblea Constituyente, un referéndum sobre autonomías, y la reversión a favor del Estado de tres aeropuertos privatizados. En tanto, la ciudad de El Alto se mantiene en huelga por tiempo indefinido y La Paz, sede del gobierno, sufre un creciente desabastecimiento.
Cambio de bando
La bancada de Nueva Fuerza Republicana (NFR) había retirado su apoyo a Vaca Díez después de la muerte del minero cooperativista. Además, esta fuerza política se sumó al pedido de elecciones anticipadas, según la edición digital del diario "El Deber", que cita declaraciones del diputado René Vargas. NFR era uno de los tres partidos, junto con el MIR y el MNR que apoyaba a Vaca Díez. Este trío de agrupaciones llevó al gobierno a Gonzalo Sánchez de Lozada, el presidente derrocado por una rebelión popular en octubre de 2003. Vargas afirmó que su bancada retiró su apoyo a Vaca Díez para contribuir a la pacificación del país y evitar un mayor derramamiento de sangre. Curiosamente, el NFR declaró el lunes que se sumaba a la idea de rearticular la megacoalición de Sánchez de Lozada, esta vez para llevar a la presidencia a Vaca Díez e impedir por la fuerza las protestas sociales. Por su parte, el líder del Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, responsabilizó a Vaca Díez por la muerte del manifestante. "Si estando de presidente del Congreso mandó acribillar a un minero, imaginemos lo que tendríamos si este individuo fuera presidente del país", dijo. (Télam-SNI-Reuter-DPA)
Temor de países compradores de gas
LA PAZ.- La toma de campos petroleros por parte de activistas que piden la nacionalización de los hidrocarburos aumentó la incertidumbre sobre el suministro interno y la preocupación en los países que se abastecen del gas y del petróleo bolivianos.El miércoles, un grupo de indígenas ocupó siete campos de las petroleras Repsol (España) y British Petroleum (Gran Bretaña) en el departamento de Santa Cruz, como parte de las movilizaciones sociales que exigen la nacionalización de los recursos.
Bloqueo laboral
Ayer, las medidas continuaban, según dijo el dirigente de la protesta Címar Victoria, quien afirmó que hay orden de no permitir el trabajo pero con la estricta consigna de no dañar las instalaciones. Victoria manifestó que la medida puede ser revertida si el presidente del Congreso, Hormando Vaca Díez, da un paso al costado y renuncia a convertirse en el sucesor del renunciante presidente Carlos Mesa.
Desde el fin de semana, El Alto y La Paz han dejado de recibir combustibles, con el bloqueo que impide trasladar hidrocarburos desde la estación de Senkata donde están almacenados.
Producción reducida
En el exterior, la petrolera española Repsol-YPF anunció en Madrid que su producción en Bolivia se redujo en 3.500 Bep (barriles equivalente petróleo) diarios debido a la crisis local.Repsol indica en su comunicado que en los últimos años ha invertido unos 800 millones de euros en el país y que reinvirtió 490 millones de euros en impuestos al Estado boliviano.
Plan de contingencia
El Ministerio de Minas y Energía brasileño señaló que está estudiando un plan de contingencia para encarar una eventual suspensión en el suministro de los 25 millones de metros cúbicos diarios de gas provenientes de Bolivia. La cartera del gobierno brasileño agregó que junto a la estatal empresa de hidrocarburos Petrobrás realiza una evaluación sistemática de la evolución de la crisis política vivida en Bolivia. Petrobrás es propietaria del 10% de las reservas de gas bolivianas. (AFP-NA)
Oscuros episodios en la vida de Vaca Díez
LA PAZ.- Los partidos tradicionales, que durante años despojaron a los bolivianos de los hidrocarburos a favor de empresas transnacionales, no pueden volver a gobernar Bolivia, dijeron analistas citados por la prensa boliviana. Este criterio es el que motoriza el pedido de la Iglesia y de la mayoría de la sociedad de que la sucesión presidencial recaiga en el titular de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Rodríguez, lo que llevaría a adelantar las elecciones generales.
Según el analista político Andrés Soliz Rada, los bolivianos no deberían olvidar que Hormando Vaca Díez, presidente del Congreso y primero en la sucesión presidencial, fue el adalid de la megacoalición que le permitió a Gonzalo Sánchez de Lozada acceder a la presidencia. Además, Vaca Díez no sólo tiene estrechos vínculos con el poder político y económico de Bolivia, sino que pesa en su trayectoria su relación con el narcotráfico. En este aspecto, el analista recordó supuestas fiestas en el domicilio del senador junto con el "Oso" Chavarría, uno de los narcotraficantes más buscados de Bolivia. Por este caso, conocido como "narcovínculos" y comentado por la prensa durante meses, el dirigente del MIR Oscar Eid Franco purgó condena en la cárcel, dijo Soliz Rada. (Especial)
Claro mensaje castrense
Durante la mañana, en medio de un clima de extrema tensión, la Iglesia declaró que en su misión mediadora encontró consenso en adelantar las elecciones generales, mientras que las Fuerzas Armadas reclamaron a los legisladores que sepan interpretar el sentir de todos los bolivianos. El jefe de las FF.AA., almirante Luis Aranda, advirtió que los militares preservarán la integridad de Bolivia y respetarán y supervisarán las decisiones del Congreso. "La Iglesia ha dado recomendaciones, y nosotros, como otra institución del país, estamos dando nuestra señal", dijo Aranda.
La cúpula eclesiástica, encabezada por el cardenal Julio Terrazas, pidió "desprendimiento" a los parlamentarios que decidirán al sucesor de Mesa, en obvia alusión a Vaca Díez, que pretende el cargo pero enfrenta un extendido rechazo en la sociedad. La Iglesia sugiere así la renuncia de los jefes del Senado y de Diputados para que asuma la presidencia el titular de la Corte Suprema, Eduardo Rodríguez, quien debería llamar a elecciones en seis meses.
Coincidente con la posición de la Iglesia, un numeroso grupo de alcaldes se declaró en huelga de hambre hasta que Vaca Díez y Cossío den el paso al costado que la sociedad reclama. Numerosos campos petroleros permanecen ocupados desde el miércoles por campesinos que también rechazan a Vaca Díez y a Cossío. En esta línea se incorporó ayer la entidad que nuclea a los controladores aéreos de Bolivia, que se declaró en huelga por tiempo indefinido en 32 aeropuertos y pistas de aterrizaje del país. Este sector demanda, además, la nacionalización de los hidrocarburos, principal reclamo de los sectores campesinos. También pide la convocatoria a una Asamblea Constituyente, un referéndum sobre autonomías, y la reversión a favor del Estado de tres aeropuertos privatizados. En tanto, la ciudad de El Alto se mantiene en huelga por tiempo indefinido y La Paz, sede del gobierno, sufre un creciente desabastecimiento.
Cambio de bando
La bancada de Nueva Fuerza Republicana (NFR) había retirado su apoyo a Vaca Díez después de la muerte del minero cooperativista. Además, esta fuerza política se sumó al pedido de elecciones anticipadas, según la edición digital del diario "El Deber", que cita declaraciones del diputado René Vargas. NFR era uno de los tres partidos, junto con el MIR y el MNR que apoyaba a Vaca Díez. Este trío de agrupaciones llevó al gobierno a Gonzalo Sánchez de Lozada, el presidente derrocado por una rebelión popular en octubre de 2003. Vargas afirmó que su bancada retiró su apoyo a Vaca Díez para contribuir a la pacificación del país y evitar un mayor derramamiento de sangre. Curiosamente, el NFR declaró el lunes que se sumaba a la idea de rearticular la megacoalición de Sánchez de Lozada, esta vez para llevar a la presidencia a Vaca Díez e impedir por la fuerza las protestas sociales. Por su parte, el líder del Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, responsabilizó a Vaca Díez por la muerte del manifestante. "Si estando de presidente del Congreso mandó acribillar a un minero, imaginemos lo que tendríamos si este individuo fuera presidente del país", dijo. (Télam-SNI-Reuter-DPA)
LA PAZ.- La toma de campos petroleros por parte de activistas que piden la nacionalización de los hidrocarburos aumentó la incertidumbre sobre el suministro interno y la preocupación en los países que se abastecen del gas y del petróleo bolivianos.El miércoles, un grupo de indígenas ocupó siete campos de las petroleras Repsol (España) y British Petroleum (Gran Bretaña) en el departamento de Santa Cruz, como parte de las movilizaciones sociales que exigen la nacionalización de los recursos.
Bloqueo laboral
Ayer, las medidas continuaban, según dijo el dirigente de la protesta Címar Victoria, quien afirmó que hay orden de no permitir el trabajo pero con la estricta consigna de no dañar las instalaciones. Victoria manifestó que la medida puede ser revertida si el presidente del Congreso, Hormando Vaca Díez, da un paso al costado y renuncia a convertirse en el sucesor del renunciante presidente Carlos Mesa.
Desde el fin de semana, El Alto y La Paz han dejado de recibir combustibles, con el bloqueo que impide trasladar hidrocarburos desde la estación de Senkata donde están almacenados.
Producción reducida
En el exterior, la petrolera española Repsol-YPF anunció en Madrid que su producción en Bolivia se redujo en 3.500 Bep (barriles equivalente petróleo) diarios debido a la crisis local.Repsol indica en su comunicado que en los últimos años ha invertido unos 800 millones de euros en el país y que reinvirtió 490 millones de euros en impuestos al Estado boliviano.
Plan de contingencia
El Ministerio de Minas y Energía brasileño señaló que está estudiando un plan de contingencia para encarar una eventual suspensión en el suministro de los 25 millones de metros cúbicos diarios de gas provenientes de Bolivia. La cartera del gobierno brasileño agregó que junto a la estatal empresa de hidrocarburos Petrobrás realiza una evaluación sistemática de la evolución de la crisis política vivida en Bolivia. Petrobrás es propietaria del 10% de las reservas de gas bolivianas. (AFP-NA)
Oscuros episodios en la vida de Vaca Díez
LA PAZ.- Los partidos tradicionales, que durante años despojaron a los bolivianos de los hidrocarburos a favor de empresas transnacionales, no pueden volver a gobernar Bolivia, dijeron analistas citados por la prensa boliviana. Este criterio es el que motoriza el pedido de la Iglesia y de la mayoría de la sociedad de que la sucesión presidencial recaiga en el titular de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Rodríguez, lo que llevaría a adelantar las elecciones generales.
Según el analista político Andrés Soliz Rada, los bolivianos no deberían olvidar que Hormando Vaca Díez, presidente del Congreso y primero en la sucesión presidencial, fue el adalid de la megacoalición que le permitió a Gonzalo Sánchez de Lozada acceder a la presidencia. Además, Vaca Díez no sólo tiene estrechos vínculos con el poder político y económico de Bolivia, sino que pesa en su trayectoria su relación con el narcotráfico. En este aspecto, el analista recordó supuestas fiestas en el domicilio del senador junto con el "Oso" Chavarría, uno de los narcotraficantes más buscados de Bolivia. Por este caso, conocido como "narcovínculos" y comentado por la prensa durante meses, el dirigente del MIR Oscar Eid Franco purgó condena en la cárcel, dijo Soliz Rada. (Especial)






