El Gobierno de Tucumán dispuso asueto administrativo y escolar para el martes 10 de noviembre, en el marco de la visita del papa León XIV a la Argentina. La medida fue establecida mediante el Decreto Nº 2.769/1, firmado por el gobernador Osvaldo Jaldo.
La disposición alcanza a la totalidad del personal de la Administración Pública Provincial, tanto centralizada como descentralizada, a las comunas rurales y a los establecimientos educativos dependientes del Ministerio de Educación.
De esta manera, los empleados públicos provinciales y la comunidad educativa tendrán una jornada sin actividad habitual, en coincidencia con la visita del Sumo Pontífice al país, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre en las ciudades de Buenos Aires, Córdoba y Luján.
El decreto establece algunas excepciones para garantizar el funcionamiento de los servicios esenciales. En particular, los hospitales y los organismos vinculados con la atención de menores deberán organizar las guardias necesarias para asegurar la continuidad de las prestaciones.
Además, el Poder Ejecutivo invitó a los municipios, organismos autárquicos provinciales y demás dependencias del Estado a adherir a la medida.
Entre los fundamentos de la decisión, el Gobierno destacó la trascendencia histórica, religiosa, social e institucional de la visita papal y su significado para Tucumán, una provincia cuya identidad está estrechamente vinculada con la fe católica y las tradiciones cristianas.
Según los considerandos del decreto, el objetivo es facilitar la participación de los agentes públicos en las celebraciones y actividades relacionadas con este acontecimiento, para que puedan compartirlo junto a sus familias y comunidades.











