Dos movilizaciones recorrieron ayer distintas calles de la capital, desde miradas antagónicas. Por la tarde, personas de todas las edades, disfrazadas como personajes de terror y con sus rostros cubiertos o maquillados, participaron de la celebración de Halloween y confluyeron en la plaza Independencia. Por otro lado, sectores católicos realizaron una peregrinación de todos los santos hasta la parroquia Cristo Rey al atardecer. También hubo peregrinación en los Valles.