Múltiples motivos de festejo circularon ayer durante la ceremonia de inauguración del Salón Nacional de Tucumán. El más previsible es la confirmación de un evento que cumplió 53 ediciones, lo que lo posiciona por sí en una referencia importante regional. En el mismo renglón, la evidencia de la constante renovación de la escena de las pujantes artes visuales, con la selección de obras de 15 artistas en las que figuran desde la instalación a la pintura, desde el dibujo a la fotografía, desde el textil al collage, de la artesanía cerámica a la escultura. Pero nada gana en relevancia a la reapertura -parcial, eso sí- del Museo Provincial de Bellas Artes Timoteo Navarro (9 de Julio 44), donde la exposición permanecerá abierta al público hasta el 11 de diciembre.
Que todo haya coincidido con la Noche de los Museos reforzó la idea de una celebración especial. En ese contexto de miles de tucumanos recorriendo distintos espacios, la apertura de la muestra y, en simultáneo, de la reserva Lino Enea Spilimbergo donde se guardan las obras que no están exhibidas e integran el patrimonio provincial, confirman la existencia de creadores inquietos y de un público ávido en consumir cultura.
Una novedad es que el jurado del Salón, lanzado en el marco del Festival Provincial de Artes Visuales Tucuman Arte que organiza el Ente Cultural de la Provincia, decidió otorgar tres Grandes Premios Adquisición en pie de igualdad, y no un primer, un segundo y un tercer premio como estaba previsto. En sí, eso es una señal de la calidad de las obras presentadas y de su importancia para que pasen a ser parte del patrimonio oficial.
Andrei Fernández, Alejandra Mizrahi y Gloria Zjawin de Gentilini otorgaron el Gran Premio a a los tucumanos Jorge Lobato Coronel por “Percha con cinco desnudos y una palabra” y a Belén Aguirre, “Paisaje con humo”; y a la rionegrina Mercedes Schamber, “El sonido de mi propio llanto cuando dormía”. Cada uno recibirá $2,5 millones por su obra, consideradas “de igual jerarquía y sin orden de mérito”.
El Premio Artista Joven de Tucumán (dotado de $1,2 millón), fue otorgado a Marcos Meternicht por “Instante previo”. Las menciones especiales del jurado recayeron en la tucumana Guadalupe Carrizo con su obra “S/T” y la bonaerense Mariela Vita por “La fuente de los peces”.
Además recibieron Premios Fomento, con $300.000 cada uno, Marcelo Coca (Jujuy), Mariana Ferrari (artista tucumana radicada en Buenos Aires), Manuel Molina (Córdoba), Javier Díaz, Fiorina Gatti, Delfín Jerónimo, Pablo Rivero, Marisa Rossini y Juan Pablo Sánchez Noli (estos últimos, todos de Tucumán).
“El Salón Nacional de Tucumán volvió a reunir producciones contemporáneas de distintas procedencias, lenguajes y trayectorias. A través de sus premios, el certamen contribuye a la visibilización del trabajo artístico y al fortalecimiento del patrimonio público”, se destaca oficialmente.
Los trabajos en el Museo seguirán adelante dentro su proceso de recuperación edilicia; la etapa habilitada ayer, denominada “Mientras tanto”, permite ver sólo la primera parte de la puesta en valor del edificio histórico centrada en la reparación de las molduras arquitectónicas a cargo docentes y estudiantes de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán.







