El comercio pelea por la supervivencia

Uno de los sectores más golpeados por la devaluación y el corralito financiero ha sido el comercio, que apunta más a resistir que a crecer.

14 Julio 2002
El impacto de la devaluación sobre el sector comercial ha sido muy fuerte. La gran mayoría de los comerciantes, el 94,3%, manifiesta ver afectado su nivel de ventas y de ingresos por la misma. Así se desprende de un sondeo realizado por la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME) en comercios ubicados en el área de Capital Federal, el Conurbano y 10 ciudades del NOA, NEA, Cuyo y Patagonia, que describe las consecuencias de la devaluación como así también las medidas que el sector considera necesarias para salir de la actual crisis económica nacional.
En el relevamiento participó la Federación Económica de Tucumán, cuyo dirigente Ricardo Fernández, secretario de la rama Comercio, destacó que en la provincia se repiten los resultados de este sondeo.Para el relevamiento de datos se encuestó a comercios de los rubros calzado, bijouterie, seguros, materiales de construcción, papelería comercial, joyería, flores y plantas, servicios fúnebres, mercerías, mayoristas, neumáticos, indumentaria y restaurantes.
De acuerdo con las conclusiones del trabajo, el impacto de la devaluación sobre el sector comercial ha sido muy fuerte, la gran mayoría de los comerciantes, el 94,3%, manifiesta ver afectado su nivel de ventas y de ingresos por la misma.
El 73,5% de los encuestados manifestó que sus ventas han caído más del 50% a partir de la devaluación, el 21,4% vio caer sus ventas entre el 30% y el 50%, y sólo para el 5,1% de los encuestados sus ventas cayeron menos del 30%.
Según los encuestados, los grandes favorecidos por la devaluación han sido las grandes empresas endeudadas en el mercado local, seguido de las empresas exportadoras. En tercer lugar se mencionó al Gobierno. La medida económica más mencionada en el relevamiento, que debería tomar el gobierno para reactivar el mercado interno, es terminar con el corralito. Fijar el tipo de cambio sólo fue mencionada en el 9% de los casos, mientras que el aumento de los salarios se mencionó en el 23,4% de las veces.
"El comercio se ha comido el stock y ahora se quiere comer el mostrador", manifestó Fernández. Como comerciante del área de la informática y de las comunicaciones, indicó que el sector tiene serios problemas.
"Los precios han variado según la inflación en dólares y casi no hay stock de algunos productos, por ejemplo, memorias RAM y discos duros". Agregó que casi nadie puede comprar computadoras nuevas por los precios. "Incluso, muchos clientes no pueden actualizar las que tienen", expresó el comerciante.
En el área de la computación, los insumos están por las nubes. Claro que esta situación incide en el comercio en general que se maneja con computadoras para todos los aspectos administrativos.
También aumentaron los precios del papel, de la tinta y de los artículos de oficina en general. En definitiva, el comerciante tiene ahora mayores costos fijos.
A pesar de esta crítica situación, en algunos comercios, en particular las grandes casas de artículos para el hogar y electrodomésticos, está volviendo el crédito.
Por supuesto, las tasa son altas y los plazos cortos: no más de ocho meses. "Esto se debe a que es necesario vender el stock, que implica un gran costo financiero porque es dinero que está inmovilizado", explicó Fernández.

Cómo reestructurarse
La reestructuración de los negocios es la posibilidad que ven muchos comerciantes para resistir en estos momentos de dificultades. El juguetero Roberto Guini, quien se desempeña en uno de los sectores comerciales más castigados por la devaluación, señaló que "mantener el negocio abierto es un desafío, es una hazaña". Las jugueterías trabajaban con un 90% de productos importados. "Hasta los fabricantes nacionales habían dejado de hacer juguetes porque convenía más importarlos", señaló Guini. La situación es más que complicada: los juguetes aumentaron los precios al valor del dólar; los comerciantes los tienen que vender en bonos; la gente, en épocas de recesión, deja de comprar artículos que no son de primera necesidad, como los juguetes.
"Hoy no hay rentabilidad, ni siquiera salimos ?empatados?, sino que todos los días se pierde un poco. Creo que, por primera vez en la historia, los comerciantes pagan para tener sus negocios abiertos", sintetizó Guini. El comerciante explicó que se pierde con el desagio de los bonos y también con la venta con tarjetas. "Nosotros le pagamos la comisión a la tarjeta, tenemos que esperar 45 días y después nos quieren pagar en bonos cuando ellos (las empresas de tarjetas) les exigen a los clientes que paguen con dinero real", subrayó. "La salida, por ahora, es achicar algunos costos. Por ejemplo, el tamaño del local. No tiene sentido mantener salones de venta enormes cuando no entran más que cuatro o cinco clientes. Así se bajan los gastos fijos", explicó Guini. Agregó que algunos juguetes se están sustituyendo pero otros -como los que muestra la tele- no entran más al país.

Los factores que agravan la situación
DIFICULTADES FINANCIERAS
Las deudas en dólares fueron pesificadas y, con la aplicación del CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) y un sistema francés, son impagables, porque primero se abonan los intereses y después el capital. Pero el capital se ajusta con el CER y sigue aumentando. Algunos analistas consideran que esta medida es peor que la circular 1050.

CAIDA DEL PODER ADQUISITIVO
La devaluación conlleva una pérdida del poder adquisitivo de los asalariados. La incidencia de la devaluación en un primer momento en los salarios fue del 40%, pero luego aumentó. Esto hace que la gente no compre, no consuma y por lo tanto, el comercio no tiene a quién venderle sus productos.

LAS "MONEDAS" TUCUMANAS
La situación tiene una realimentación nefasta en la provincia. Al 40% de incremento por la devaluación, se debe sumar la inflación que, en un proceso acumulativo llega al 10% mensual. También hay que agregar e problema de los Bocade, que tienen un desagio del 20% y de los tickets Proms y cheques diferidos que se canjean -por Bocade- con un descuento del 15%.

NO SE ESTABLECEN PRECIOS CIERTOS
La devaluación ha contribuido a que no haya precios, porque al no haber sistema financiero, no hay tasas ciertas, no hay confianza, no hay ahorro, no hay crédito, no se sabe a cuánto vender lo que se compró. La inexistencia de un valor de dólar a futuro hace casi imposible la mecánica del comercio y de la reposición a precio cierto.

SE NOTA LA FALTA DE INSUMOS
Se nota un fuerte desabastecimiento de insumos importados estratégicos como los repuestos de automotores importados, los accesorios importados para automotores, las correas y artículos de caucho. Estas últimas se están sustituyendo con productos nacionales pero que no tienen la calidad de los originales. Además, hay artículos de alta tecnología, como todos los vinculados con la computación que no admiten sustitutos.

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