14 Julio 2002 Seguir en 
Con un intercambio global del orden de los de U$S400.000 millones, China es hoy el principal proveedor mundial de productos de consumo masivo. Sus bajos costos de producción, debidos principalmente a que la mano de obra vale un 80% menos que en los países industrializados, hacen que su producción sea altamente competitiva a nivel internacional.
China concentra su canasta exportadora en dos tipos de productos con casi el 60% del total exportado: sector textil (vestuario, calzado y accesorios de vestir), y máquinas, equipos y aparatos eléctricos.
En cuanto a las importaciones, el principal sector es el de los bienes de capital, como maquinarias y equipos para sus industrias, el cual representa casi el 40% del las importaciones totales.
Sus principales socios comerciales son los países de Asia, quienes concentran casi el 60% de su comercio exterior, con un leve superhábit en su balanza comercial. América ocupa el segundo lugar del ranking, con un 21% del intercambio comercial, y el continente europeo es el tercero, con un intercambio correspondiente al 19% del total de China, con una balanza ampliamente favorable para el país asiático.En el caso del continente americano, las exportaciones de China, habitualmente, duplican a las importaciones provenientes de este mercado.
En América el principal socio comercial es Estados Unidos, que concentra alrededor del 85% del total de exportaciones chinas a América y el 80% de las importaciones.
Los países latinoamericanos con mayor comercio con China son Brasil, Chile, Argentina, Perú y México. Las exportaciones de estos son mayoritariamente materias primas o insumos para las industrias de China, como concentrados de minerales, provenientes desde Chile, Brasil y Perú. También soja y sus derivados desde Brasil y Argentina; celulosa desde Chile; y residuos y despojos de animales desde Perú y Chile.
Dadas las características del comercio exterior chino y de su mercado interno, se estima que las posibilidades comerciales para la Argentina están, principalmente concentradas en áreas que tienen que ver con el abastecimiento de las industrias locales. Se ven posibilidades en el vino a granel, las maderas aserradas y semielaboradas, los productos agroindustriales, y productos químicos y otros similares.
También existen espacios de desarrollo para productos de consumo directo, en los cuales la Argentina tiene ventajas competitivas claras y prestigio internacional, como es el caso de los vinos embotellados y la fruta fresca.
China concentra su canasta exportadora en dos tipos de productos con casi el 60% del total exportado: sector textil (vestuario, calzado y accesorios de vestir), y máquinas, equipos y aparatos eléctricos.
En cuanto a las importaciones, el principal sector es el de los bienes de capital, como maquinarias y equipos para sus industrias, el cual representa casi el 40% del las importaciones totales.
Sus principales socios comerciales son los países de Asia, quienes concentran casi el 60% de su comercio exterior, con un leve superhábit en su balanza comercial. América ocupa el segundo lugar del ranking, con un 21% del intercambio comercial, y el continente europeo es el tercero, con un intercambio correspondiente al 19% del total de China, con una balanza ampliamente favorable para el país asiático.En el caso del continente americano, las exportaciones de China, habitualmente, duplican a las importaciones provenientes de este mercado.
En América el principal socio comercial es Estados Unidos, que concentra alrededor del 85% del total de exportaciones chinas a América y el 80% de las importaciones.
Los países latinoamericanos con mayor comercio con China son Brasil, Chile, Argentina, Perú y México. Las exportaciones de estos son mayoritariamente materias primas o insumos para las industrias de China, como concentrados de minerales, provenientes desde Chile, Brasil y Perú. También soja y sus derivados desde Brasil y Argentina; celulosa desde Chile; y residuos y despojos de animales desde Perú y Chile.
Dadas las características del comercio exterior chino y de su mercado interno, se estima que las posibilidades comerciales para la Argentina están, principalmente concentradas en áreas que tienen que ver con el abastecimiento de las industrias locales. Se ven posibilidades en el vino a granel, las maderas aserradas y semielaboradas, los productos agroindustriales, y productos químicos y otros similares.
También existen espacios de desarrollo para productos de consumo directo, en los cuales la Argentina tiene ventajas competitivas claras y prestigio internacional, como es el caso de los vinos embotellados y la fruta fresca.







