Las condenas, sanciones y multas se han multiplicado en la última década por distintos tipos de contaminaciones al río Salí. El principal denunciante fue el gobierno de Santiago del Estero, que se ve perjudicado por el deterioro del embalse Río Hondo y de las aguas del río Dulce, la continuidad del Salí, y derivaron en sentencias judiciales, sobre todo contra industriales tucumanos. También del gobierno provincia,l contra municipios, comunas e industrias, como la que, a través del Ministerio de Desarrollo, aplicó en septiembre de 2024 multas millonarias al Ingenio Famaillá por la mortandad de peces vinculada a la contaminación del río.
El último hecho judicial conocido fue cuando la Cámara Federal de Casación Penal, en diciembre de 2025, ratificó el avance en la causa contra el ex presidente de la Sociedad Aguas de Tucumán (SAT) por el vertido de líquidos cloacales sin tratar en el Río Salí.
Nada de esto es nuevo y así lo revela el informe “El paisaje como Infraestructura. Caso de Estudio: el río Salí en el sistema metropolitano de Tucumán”, elaborado por la arquitecta María Paula Llomparte, publicado en 2013. La especialista recuerda los distintos estudios y proyectos que se fueron planteando a lo largo de los años para abordar y solucionar la crisis del cauce más importante de la provincia, cuya cuenca ocupa el 62% de la superficie de Tucumán.
Entre ellos, Llomparte cita los planes más publicitados: a) 1956. Estudio del Plan regulador de San Miguel de Tucumán y se forestó, pero luego fue abandonado y el lugar fue ocupado por viviendas. b) 2005. Plan Estratégico Municipal 2016, para el Bicentenario de la Independencia, que proponía saneamiento y sistematización del río Salí y rectificación del curso de agua; parquización; integración del barrio Costanera y recuperación predio Los Vásquez. c) 2009. Programa de mejoramiento de barrios (Promeba) en ciudades ribereñas. Luego del informe de Llomparte se sucedieron el Plan Estratégico de 2016, que abarcaba la avenida Costanera (actual Circunvalación); las áreas de grandes equipamientos; la áreas de forestación; y la sistematización del cauce. Después, en 2021, se dio a conocer el plan director para la integración gradual del río Salí a la trama urbana, con fondos del Consejo Federal de Inversiones. No se aplicó.
Esta emergencia ambiental volvió a resurgir con la publicación de LA GACETA del 6 de octubre, donde se daba cuenta de la grave situación socioambiental del río y sus costaneras, principalmente cuando atraviesa el Gran Tucumán, a causa de los registros de desechos cloacales que detectó un estudio técnico corroborado por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc).
Concluyeron que las principales causas son dos: la enorme cantidad de líquidos cloacales que se vuelcan al río sin tratamiento y los numerosos asentamientos ubicados en los márgenes de canales, arroyos y del propio río, que no cuentan con servicio de cloacas. La situación exige respuestas de acción inmediata de las autoridades y proyectos de cambios en el futiro próximo.







