Resumen para apurados
- La jueza de Morón, María Laura Lucchini, creó una app con IA para optimizar la comunicación entre padres separados y evitar que los hijos queden como intermediarios del conflicto.
- El sistema detecta textos agresivos en tiempo real y sugiere respuestas asertivas, además de organizar calendarios y gastos con registros inalterables para la Justicia.
- A la espera del aval de la Corte bonaerense para pruebas piloto, la app promete descomprimir los tribunales y aportar pruebas digitales objetivas a las causas de familia.
En muchas familias con padres separados, los hijos terminan convertidos en mensajeros de reclamos, horarios, documentos y discusiones que no les corresponden. Para evitar que carguen con esa responsabilidad y proteger su desarrollo emocional, la jueza María Laura Lucchini Minuzzi, del Juzgado de Familia N° 9 de Morón, creó Vínculos, una plataforma de comunicación entre progenitores que incorpora inteligencia artificial (IA).
La herramienta está diseñada para mejorar el intercambio entre padres que atraviesan situaciones de conflicto. Su función principal es analizar los textos antes de que sean enviados y sugerir reformulaciones asertivas, sin violencia ni reproches. Las propuestas no son obligatorias: cada usuario puede aceptarlas o descartarlas.
“Vínculos es una herramienta tecnológica diseñada para mejorar la comunicación entre padres en situación de conflicto”, explica Lucchini Minuzzi al diario Clarín.
La plataforma reúne en un mismo espacio las funciones necesarias para coordinar cuestiones relacionadas con los hijos. Incluye un canal de mensajes, un calendario compartido, la organización de gastos y la información escolar. Además, conserva un registro inalterable de las comunicaciones que puede servir como prueba objetiva ante la Justicia, si fuera necesario.
Cómo funciona la inteligencia artificial
La IA interviene en tiempo real, antes del envío de cada mensaje. Si detecta una formulación agresiva, propone una alternativa asertiva para que el usuario decida si quiere utilizarla.
La jueza aclara que el sistema no fue entrenado con casos reales ni se alimentó con los mensajes de las familias. También señala que los registros no pueden modificarse y que, cuando se exportan como evidencia, llevan firma digital.
La herramienta no busca reemplazar la intervención humana, a los equipos interdisciplinarios ni a los abogados. Su objetivo es ofrecer un recurso adicional para aquellas familias en las que la comunicación es conflictiva o directamente no existe, aunque los padres deban coordinar asuntos vinculados con sus hijos.
“No reemplazaría la intervención humana, ni al equipo interdisciplinario, ni a los abogados. Es solo un recurso para los casos en que los padres se comunican mal o directamente no se comunican, y deben hacerlo por cuestiones de sus hijos, para que ellos no terminen siendo los intermediarios, como suele pasar”, sostiene Lucchini Minuzzi.
El objetivo: que los hijos no queden en medio del conflicto
La iniciativa surgió de una situación que la jueza observa en las audiencias con progenitores separados. Según explica, durante esos encuentros muchas veces se consiguen formas de comunicación más respetuosas, pero ese avance no suele sostenerse cuando los adultos regresan a sus casas.
“El problema es lo que pasa después; cuando vuelven a su casa, cada uno retoma el mismo modo de hablarse, y lo conseguido se pierde”, afirma.
En ese contexto, los niños terminan llevando mensajes, avisando horarios, transmitiendo reclamos y trasladando documentos o pedidos que los adultos no pueden hacerse directamente.
Para desarrollar Vínculos, la magistrada se formó en inteligencia artificial mediante posgrados en la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), la Universidad Champagnat de Mendoza y la Universidad de Salamanca.
¿Cómo se aplicaría en los procesos judiciales?
La propuesta contempla que la aplicación sea recomendada por la Justicia a padres separados que mantienen una relación conflictiva y tienen una causa judicial en trámite. Para instalarla, deberán ingresar a través de un enlace enviado por el sistema judicial.
El control judicial no sería permanente. Se activaría a pedido del abogado de una de las partes, de acuerdo con un protocolo propio de la plataforma. Si el caso lo justificara, el juez podría revisar tanto el mensaje original como la versión reformulada, evaluar la dinámica de la comunicación y tomar una decisión.
“La decisión siempre es del juez y no de la IA, que solo propone y deja registro”, remarca Lucchini Minuzzi.
La herramienta también podría tener un efecto en el funcionamiento de los juzgados. Si los padres logran resolver por su cuenta cuestiones cotidianas, disminuirían las presentaciones judiciales y los tribunales podrían concentrarse en los asuntos que requieren una decisión.
A su vez, cuando el conflicto persista, el juez dispondría de un registro íntegro y firmado, con el mensaje original y su reformulación, en lugar de depender de capturas de pantalla parciales o cuya autenticidad sea cuestionada.
Por ahora, Vínculos todavía no se encuentra en uso. Su creadora espera una respuesta de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires para poder realizar una prueba con casos reales, ya que hasta el momento las demostraciones se hicieron con situaciones ficticias.







