El valor del encuentro

Hace 4 Hs

Durante el último fin de semana, Tucumán recibió a miles de visitantes que llegaron para asistir a recitales, festivales y competencias deportivas. La actividad se reflejó en hoteles, restaurantes, comercios y servicios de transporte. Según el Observatorio Turístico, entre el 10 y el 12 de octubre se registraron 54.692 turistas alojados, una ocupación hotelera promedio del 89% y un impacto económico estimado en más de $7.354 millones.

La agenda incluyó los recitales de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y Fito Páez, los 21K de LA GACETA, la Fiesta del Caballo en Trancas, Monteros de la Patria y la Fiesta Nacional de la Caña de Azúcar en Aguilares. Fueron más de 25 acontecimientos distribuidos en distintos puntos de la provincia, con públicos diversos y cientos de personas involucradas en su organización.

Las cifras permiten dimensionar el movimiento económico, pero hay otros aspectos que merecen atención. Miles de personas destinaron tiempo y recursos para asistir a un espectáculo, correr o compartir una celebración. Lo hicieron en una época en la que buena parte de nuestras actividades transcurre frente a una pantalla y la tecnología ofrece cada vez más alternativas para entretenernos sin salir de casa.

Podemos escuchar prácticamente cualquier canción desde un teléfono, ver recitales completos en YouTube y acceder en segundos a contenidos producidos en cualquier lugar del mundo. La inteligencia artificial amplía todavía más esas posibilidades. Sin embargo, ninguna de estas herramientas ha reemplazado el deseo de estar ahí, frente a un escenario, junto a miles de personas. Una canción escrita décadas atrás todavía puede despertar recuerdos, reunir generaciones y hacer que desconocidos canten abrazados durante horas. Para algunos, ese recital habrá sido el mejor momento de la semana.

El deporte también nos devuelve al encuentro presencial. Los 21K de LA GACETA reunieron a corredores que llegaron a la largada después de meses de entrenamiento. Algunos buscaron mejorar sus marcas; otros, completar la distancia por primera vez. Entre ellos estuvo Aarón Quiroga, ganador de la competencia, que trabaja como portero y aspira a competir con mayor frecuencia fuera de Tucumán. No tiene patrocinadores. Su historia muestra cuánto esfuerzo exige alcanzar un buen nivel y las dificultades que persisten aun después de conseguir resultados.

La concentración de actividades puso a prueba la capacidad de la provincia para recibir acontecimientos de esta naturaleza. Hacen falta infraestructura, servicios, seguridad y coordinación. Sostener esas condiciones será importante para que nuevas propuestas encuentren en Tucumán un lugar donde desarrollarse.

El arte y el deporte parecen seguir ofreciendo algo que ninguna plataforma puede garantizar: la posibilidad de compartir un mismo lugar, un mismo momento y una emoción con otros. Y eso también merece ser celebrado.

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