Stellantis, dueña de Fiat y Peugeot, no descarta cerrar sus dos fábricas en Argentina
La automotriz analiza varias alternativas ante el escenario interno: mantener ambas plantas, concentrar la producción en una, cerrar una de ellas o incluso paralizar las dos, según afirmó su responsable para Sudamérica, Herlander Zola.
Resumen para apurados
- Stellantis evalúa actualmente cerrar sus plantas de Córdoba y El Palomar por los altos costos laborales en dólares y la falta de previsibilidad.
- La firma recortó turnos y aplicó 600 retiros voluntarios en un contexto donde la producción nacional cayó 16,9% y creció la competencia china.
- La medida pone en riesgo 5.000 empleos, mientras la automotriz supedita su estrategia fabril a la evolución del mercado brasileño.
El futuro de las dos fábricas que Stellantis tiene en Argentina quedó abierto a distintos escenarios. La automotriz analiza qué hacer con sus establecimientos de Córdoba y El Palomar, y su responsable para Sudamérica, Herlander Zola, admitió que entre las alternativas bajo evaluación figuran desde mantener ambas plantas hasta cerrar las dos.
“Tenemos dos plantas allí. Dependiendo del mercado, las regulaciones y la competitividad del producto, podríamos trasladarnos de una a otra, mantener ambas, cerrar una y conservar la otra, o cerrar ambas”, afirmó Zola en una entrevista con el medio brasileño Exame.
El ejecutivo también puso el foco en los costos y la necesidad de contar con condiciones previsibles para definir la estructura industrial de la compañía en la región. “El costo de la mano de obra (en dólares) en Argentina es prácticamente el doble que en Brasil. Todo puede suceder. Por eso la previsibilidad es tan importante”, sostuvo, consignó el diario "La Voz".
Las dos plantas emplean en conjunto a unas 5.000 personas. En Córdoba, Stellantis fabrica actualmente el Fiat Cronos y las camionetas Fiat Titano y RAM Dakota. En El Palomar, provincia de Buenos Aires, produce los Peugeot 208 y 2008.
Los escenarios que analiza Stellantis
Las declaraciones de Zola dejan planteadas cuatro alternativas para las fábricas argentinas: mantener operativos ambos establecimientos, trasladar la producción de uno hacia el otro, cerrar una de las plantas y conservar la restante, o cerrar las dos.
La definición estará condicionada, según explicó el ejecutivo, por la evolución del mercado, las regulaciones y la competitividad de los productos.
Las plantas ya atravesaron ajustes en su actividad. En mayo, El Palomar pasó de dos turnos de producción a uno y se implementaron retiros voluntarios que alcanzaron al menos a 600 trabajadores, según el material aportado.
En Córdoba, en tanto, Stellantis ralentizó el ritmo de fabricación de sus camionetas para adecuarlo a la demanda del mercado brasileño.
Córdoba y su proyecto industrial
Mientras la compañía analiza el futuro de sus fábricas, Stellantis mantiene previstas nuevas inversiones en el complejo industrial cordobés.
Zola tiene previsto regresar a Córdoba en noviembre para inaugurar una nueva planta de motores dentro del establecimiento ubicado en barrio Ferreyra.
La fábrica cordobesa fue construida por Fiat en 1995 e inaugurada al año siguiente. Actualmente es uno de los centros industriales de Stellantis en el país.
El mercado local y el peso de Brasil
La discusión sobre el futuro industrial de Stellantis se da en un contexto de cambios en el mercado argentino. Según las cifras citadas en el material, la producción automotriz retrocedió un 16,9% durante los primeros nueve meses del año, mientras que las ventas disminuyeron un 13%.
Al mismo tiempo, la participación de los vehículos de origen chino habría crecido desde menos del 5% a comienzos de año hasta casi el 20%.
Para Stellantis, además, la situación de Brasil resulta determinante para cualquier decisión sobre su estructura productiva en Sudamérica. Zola señaló que ese país representa el 65% del volumen automotor de la región y que este año podría alcanzar ventas cercanas a los tres millones de vehículos.
“Hasta que no tengamos certeza sobre lo que sucederá en el mercado brasileño, es difícil tomar decisiones industriales seguras en Sudamérica”, afirmó.
Así, Stellantis mantiene abiertas todas las posibilidades para sus dos fábricas argentinas, mientras continúa con el proyecto para poner en marcha una nueva planta de motores en Córdoba.














