La historia desconocida de la “Bruja del 71”: ¿por qué tuvo que escapar de España?
Angelines Fernández quedó para siempre en la memoria de varias generaciones como Doña Clotilde, la vecina enamorada de Don Ramón. Pero detrás de aquel personaje de El Chavo del 8 existió una mujer que atravesó la Guerra Civil Española, el exilio y una extensa carrera artística antes de encontrar su lugar en la televisión mexicana.
Resumen para apurados
- Angelines Fernández, la Bruja del 71, huyó de España en su juventud hacia México para escapar de la persecución del régimen franquista tras la Guerra Civil.
- Vinculada a la resistencia republicana, la actriz emigró a los 25 años y forjó una carrera en México, donde su amigo Ramón Valdés facilitó su ingreso a El Chavo del 8.
- El rescate de su historia revela el pasado dramático de una figura icónica de la comedia latina, cuyo legado artístico perdura vigente en la memoria popular.
Mucho antes de ponerse el vestido, el sombrero y los rulos de la “Bruja del 71”, Angelines Fernández había vivido una historia que parecía pertenecer a otra película.
Nació en Madrid en 1922 y pasó su juventud en una España atravesada por la Guerra Civil. Durante aquellos años se vinculó con sectores que se oponían al franquismo. Los detalles sobre su participación en la resistencia no están completamente documentados, pero parte de esa historia fue reconstruida posteriormente a partir del testimonio de su hija, Paloma Fernández.
Con la victoria de Francisco Franco en 1939, comenzó una etapa de persecución y represión contra quienes habían apoyado al bando republicano. Para Fernández, quedarse en España significaba exponerse a un escenario cada vez más peligroso.
Por eso, a los 25 años, tomó una decisión que cambiaría para siempre su vida: abandonó su país.
Primero llegó a Cuba y posteriormente se instaló en México, donde encontró un nuevo hogar y también el escenario para construir una carrera artística.
De refugiada a actriz en México
En México, Angelines Fernández comenzó a abrirse camino en el mundo del espectáculo. Trabajó en cine, televisión, teatro y radio y llegó a participar en más de 25 películas.
Durante esos años compartió trabajos y espacios con algunas de las figuras más reconocidas del cine mexicano, entre ellas Mario Moreno “Cantinflas” y Ramón Valdés.
Ese último encuentro terminaría siendo fundamental varios años después.
Fernández y Valdés construyeron una amistad que sobrevivió al paso del tiempo y que, finalmente, la llevaría hasta uno de los programas más populares de la televisión latinoamericana.
Así llegó Angelines Fernández a El Chavo del 8
Cuando la actriz buscaba una nueva oportunidad laboral, recurrió a su amigo Ramón Valdés. Él habló de ella con Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, y poco después Fernández se incorporó al elenco de El Chavo del 8.
El personaje que recibió cambiaría su vida para siempre.
Doña Clotilde era la misteriosa vecina del departamento 71, una mujer a la que los chicos de la vecindad llamaban “la Bruja del 71”. Su gran obsesión era conquistar a Don Ramón, interpretado justamente por Ramón Valdés.
Flores, comidas, regalos y declaraciones de amor se convirtieron en parte de una de las historias más recordadas de la serie.
La gracia estaba también en el contraste: mientras Doña Clotilde hacía todo lo posible para conquistar a Don Ramón, él encontraba constantemente alguna excusa para escapar de sus avances.
Angelines Fernández y Ramón Valdés: una amistad que fue más allá de la ficción
La relación entre ambos actores no quedó limitada a la pantalla.
Fuera del set, Angelines Fernández y Ramón Valdés eran grandes amigos. Ella lo llamaba cariñosamente “mi roro” y mantuvieron un vínculo muy cercano durante años.
Cuando Ramón Valdés murió en 1988, Fernández estuvo presente en su despedida y permaneció durante horas junto a su tumba.
Años después, la historia volvería a unirlos.
Fernández se retiró de la actuación en 1991 y murió en México en 1994, a los 72 años.
Había dejado expresada una última voluntad: descansar cerca de Ramón Valdés.
Su deseo se cumplió. Sus restos fueron sepultados en los Mausoleos del Ángel, en Ciudad de México, cerca de la tumba del actor que interpretó a Don Ramón.
Así, detrás de la mujer que durante décadas hizo reír a millones como la Bruja del 71, existía una historia mucho más dramática: la de una española que dejó su país durante el franquismo, atravesó el exilio, encontró una nueva vida en México y terminó convirtiéndose en Doña Clotilde, uno de los personajes inolvidables de El Chavo del 8.







