El Gobierno nacional activó una estrategia de negociación atomizada con los gobernadores de las provincias con el objetivo prioritario de garantizar las voluntades legislativas necesarias en el Congreso de la Nación. La meta central de la Casa Rosada pasa por asegurar la sanción del Presupuesto 2027 y hacer avanzar el proyecto de reforma política. Tras los primeros acercamientos informales desarrollados en el marco del Argentina Week en París, el Poder Ejecutivo resolvió descartar un acuerdo macro global con el grupo de mandatarios y resolvió, en su lugar, desplegar un esquema de diálogos directos “provincia por provincia” para atender las demandas específicas de cada distrito.
El plano legislativo representa un desafío numérico determinante para la bancada de La Libertad Avanza (LLA), especialmente en el Senado de la Nación. En la Cámara alta, el bloque oficialista cuenta con 21 bancas propias, por lo que requiere tejer alianzas estratégicas con la Unión Cívica Radical (UCR), el PRO y distintas fuerzas provinciales para alcanzar el piso de 37 votos. Al tratarse de modificaciones a la legislación electoral, la Constitución Nacional exige la aprobación por mayoría absoluta de los miembros de cada cámara, lo cual eleva la exigencia de consensos con los legisladores alineados con las administraciones provinciales.
El eje medular de la reforma política impulsada por el oficialismo contempla la eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Además, el paquete normativo que comenzó a debatirse en la Comisión de Asuntos Constitucionales incluye modificaciones en la ley de Partidos Políticos, cambios en los esquemas de financiamiento de las campañas y la incorporación de la iniciativa de Ficha Limpia, un punto estratégico con el que la Casa Rosada busca sumar el respaldo indispensable de sus aliados habituales en el Parlamento.
La conducción del armado político está encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, en coordinación con las autoridades parlamentarias. En las últimas horas, los funcionarios nacionales mantuvieron encuentros de trabajo con los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta) para alinear las prioridades normativas.
Pese a los avances en la mesa de diálogo, persisten marcadas discrepancias internas respecto a los tiempos y los criterios de la construcción electoral hacia 2027. Mientras que desde algunos sectores de la dirigencia provincial se sugirió la posibilidad de no presentar listas oficiales compitiendo en determinados distritos a cambio de apoyo parlamentario, referentes de La Libertad Avanza rechazaron categóricamente esa alternativa y reafirmaron la intención de competir con candidatos propios en todo el país. Asimismo, en el entorno de la mesa chica oficialista sostienen que el manejo de los plazos temporales representa una herramienta clave en la negociación.
Apoyos concretos
El principal desafío de LLA es el de convertir el vínculo con los mandatarios provinciales en apoyos concretos dentro del Senado.
Entre quienes participaron del viaje a París hay gobernadores que no cuentan con senadores directamente alineados bajo una fuerza provincial propia, mientras que otros tienen capacidad de incidencia sobre legisladores que pueden resultar decisivos.
Uno de ellos es el catamarqueño Raúl Jalil, con influencia sobre Guillermo Andrada, integrante de Convicción Federal. Ese espacio está conformado además por Carolina Moisés, de Jujuy, y Sandra Mendoza, de Tucumán.
Por su parte, el gobernador Osvaldo Jaldo, que no integró la comitiva a Francia, anticipó su rechazo a eliminar las primarias. La senadora Beatriz Ávila, del bloque Independencia, mantiene una posición similar.
Distinto es el caso del salteño Gustavo Sáenz, que ya se manifestó en contra de las PASO y recordó que ese sistema fue eliminado en su provincia. La salteña Flavia Royón será una de las legisladoras observadas por el oficialismo durante la negociación.
Frente a este escenario, el desafío de la Mesa Política gubernamental consistirá en convertir la sintonía alcanzada en los viajes y reuniones bilaterales en un acompañamiento efectivo dentro de la Cámara alta. La heterogeneidad de la delegación de gobernadores implica una labor compleja, dado que algunos mandatarios ejercen una influencia directa sobre los senadores de sus provincias, mientras que otros disponen de esquemas parlamentarios más fragmentados. Durante las próximas semanas, la Casa Rosada intensificará las tratativas individuales para blindar la norma presupuestaria y reformar el sistema electoral.











