Salud privada ante nuevos desafíos: cobertura, inversión tecnológica y prevención

Red de Seguro Médico y Flebolaser analizan cómo sostener la calidad de atención en un escenario de costos crecientes y nuevos tratamientos.

Hace 44 Min

Resumen para apurados

  • Referentes de la salud privada debatieron en Tucumán en el ciclo de LA GACETA sobre cómo sostener la cobertura ante el encarecimiento de tratamientos y tecnologías.
  • Frente a insumos millonarios y mayor demanda en hospitales públicos, las prepagas recurren a financiamiento bancario para evitar cortes en las prestaciones esenciales.
  • Los expertos señalan que el futuro del sector dependerá del uso criterioso de nueva tecnología y de priorizar la prevención para asegurar la sustentabilidad médica.
Resumen generado con IA

La medicina tiene cada vez más herramientas para diagnosticar, tratar y prevenir enfermedades. El problema es que acceder a muchas de ellas también cuesta cada vez más. Para quienes están de un lado u otro del sistema privado de salud, esa tensión ya forma parte del trabajo cotidiano.

Daniel José Lamagna conoce esa discusión desde Red de Seguro Médico, donde se desempeña como gerente general. Santiago Muñoz de la Rosa la mira desde otro lugar, como director médico de Flebolaser. Los dos compartieron un panel en el ciclo Encuentros, LA GACETA que en esta edición estuvo dedicado a “Sentirnos Bien: la salud en tiempos de grandes cambios”, y pusieron sobre la mesa dos temas que atraviesan hoy al sector: sostener la cobertura e incorporar tecnología sin perder de vista al paciente.

SALUD. La mesa reunió miradas sobre cobertura, inversión tecnológica y nuevos desafíos para la atención médica. SALUD. La mesa reunió miradas sobre cobertura, inversión tecnológica y nuevos desafíos para la atención médica. / OSVALDO RIPOLL, LA GACETA

Seguir cubriendo cuando los costos suben

Lamagna habló sin vueltas sobre el momento que atraviesa la salud privada. “Estamos pasando una situación preocupante”, reconoció y explicó que el esquema se sostiene de manera solidaria: quienes usan menos prestaciones ayudan a cubrir a quienes más las necesitan. El problema aparece cuando determinados medicamentos, tratamientos o equipamientos alcanzan valores cada vez más difíciles de absorber.

El referente de la prepaga mencionó medicamentos que llegan a costar millones de pesos y puso el ejemplo de una silla postural para un chico con discapacidad, que puede rondar los $20 millones.

Además, contó que actualmente ven a más afiliados recurrir a hospitales públicos aun cuando cuentan con obra social y sanatorios contratados. “Están usando mucho la parte pública”, señaló. Y aclaró que esa atención después también puede generar un costo para la empresa, incluso superior al de algunos prestadores privados con los que ya tienen valores acordados.

¿Y cómo hacen para sostener una prestación cuando la cuenta se vuelve difícil? “Nos damos maña”, respondió. Anticipos, financiamiento o créditos bancarios son algunas de las herramientas a las que recurren. El objetivo, explicó, es “no dejar de dar cobertura”.

COBERTURA. Daniel José Lamaña analizó los desafíos actuales de la medicina prepaga y la necesidad de sostener la atención. COBERTURA. Daniel José Lamaña analizó los desafíos actuales de la medicina prepaga y la necesidad de sostener la atención. / OSVALDO RIPOLL, LA GACETA

Pese a las dificultades, Lamagna aseguró que actualmente Red de Seguros Médicos puede responder a las necesidades de sus afiliados. La empresa lleva 24 años en el sector, cuenta con alrededor de 55.000 titulares y trabaja con una red de prestadores y servicios de atención de primera calidad.

Para el gerente, además, la salud no empieza únicamente cuando alguien se enferma. “La salud no pasa solo por ir a un médico”, sostuvo al remarcar también el lugar de los controles y la prevención.

Tecnología, pero con criterio

Muñoz de la Rosa guio el foco de la conversación hacia otro aspecto: qué pasa cuando mejorar un diagnóstico o un tratamiento también exige invertir.

“La tecnología hoy en día es cara”, reconoció el flebólogo. En Flebolaser, explicó, vienen incorporando equipamiento para diagnóstico y tratamiento en su especialidad y sumando nuevas áreas.

Pero tener la máquina más moderna no alcanza. “La tecnología no es todo, sino lo más importante es saber usarla”, remarcó el especialista. Eso implica decidir qué herramienta necesita realmente cada paciente. Puede existir un procedimiento más nuevo o sofisticado y, aun así, no ser el indicado para ese caso.

El director médico explicó que cuentan con tratamientos que pueden descartarse si la persona no los necesita. Parte de una buena atención, desde su mirada, está justamente ahí: en elegir lo adecuado y no simplemente lo último.

También destacó que concentrar consultas y estudios en un mismo espacio permite agilizar diagnósticos, reducir traslados y llegar al tratamiento con más información.

TECNOLOGÍA. Santiago Muñoz de la Rosa destacó la importancia de combinar innovación, diagnóstico y prevención. TECNOLOGÍA. Santiago Muñoz de la Rosa destacó la importancia de combinar innovación, diagnóstico y prevención. / OSVALDO RIPOLL, LA GACETA

Otro de los puntos sobre los que hizo hincapié el especialista fue la prevención. Desde la flebología, explicó que las várices “no se curan, se tratan”, por lo que los hábitos y las consultas tempranas tienen un lugar central. ¿Una recomendación básica? “Moverte”.

Evitar pasar demasiadas horas sentado o parado, consultar ante los primeros síntomas y utilizar medias de compresión cuando están indicadas son algunas de las medidas que mencionó.

Para explicarlo, el médico recurrió a una imagen cotidiana: una casa que empieza a mostrar humedad. Si se interviene a tiempo, el problema todavía puede ser pequeño. “Es mejor solucionar cuando está la humedad recién saliendo que cuando la pared se ha caído”, graficó.

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