¿Qué les dijo Amiconi? Así fue el tenso cruce del árbitro con la CD de San Martín en el vestuario

La decisión de invalidar el 3-2 de Diellos provocó una fuerte reacción del plantel. Después del partido, el conflicto continuó y la dirigencia cuestionó a la terna arbitral.

TERNA. Bruno Amiconi, junto a sus asistentes, fue protagonista del polémico final entre Gimnasia de Jujuy y San Martín.
TERNA. Bruno Amiconi, junto a sus asistentes, fue protagonista del polémico final entre Gimnasia de Jujuy y San Martín. Foto de Leandro Zerda/ESPECIAL PARA LA GACETA.
Por Gonzalo Cabrera Terrazas 28 Septiembre 2026

Resumen para apurados

  • La dirigencia de San Martín increpó anoche al árbitro Bruno Amiconi en Jujuy por anular un gol lícito sobre el final, lo que selló el empate 2 a 2 frente a Gimnasia.
  • El línea cobró un offside inexistente a Cabrera en el tanto de Diellos; la protesta derivó en tres expulsiones y un fuerte cruce que requirió custodia policial.
  • La comisión directiva evalúa presentar una queja formal ante la AFA para exigir explicaciones, en medio de crecientes cuestionamientos al arbitraje en el torneo.
Resumen generado con IA

El lunes encontró a todos en La Ciudadela con pocas ganas de hablar. Después de una noche que había terminado con el equipo rodeado de reclamos, tarjetas y discusiones en la zona de vestuarios, el regreso a Tucumán estuvo marcado por el silencio. Era el momento de dejar pasar algunas horas antes de volver sobre lo ocurrido en el estadio 23 de Agosto.

El 2 a 2 frente a Gimnasia y Esgrima de Jujuy ya era un resultado difícil de digerir por la manera en la que se había escapado la victoria. Pero había algo más que seguía dando vueltas entre los dirigentes: lo que había ocurrido con Bruno Amiconi después del gol anulado a Diego Diellos.

La escena había quedado grabada entre quienes acompañaron al plantel. Cuando la terna arbitral se retiraba del estadio, algunos dirigentes de San Martín fueron a buscar explicaciones por la jugada que había terminado con el 3 a 2 del rubio delantero, anulado por un supuesto offside de Bruno Cabrera.

Según le confiaron a LA GACETA integrantes de la delegación, el intercambio subió de tono y el árbitro, sin ponerse colorado, respondió: “Chau, ya están afuera”.

La frase, atribuida al juez por dirigentes del club, fue uno de los elementos que más molestia generó. También, de acuerdo con ese relato, Amiconi habría advertido que comenzaría a anotar todo lo que sucediera si continuaban los reclamos.

No fue solamente lo que se dijo. La actitud de la terna durante esos minutos y la tensión que se generó en el camino hacia los vestuarios dejaron a los dirigentes con la sensación de que la noche podía terminar todavía peor. La Policía tuvo que intervenir para separar a los protagonistas mientras los árbitros intentaban continuar su recorrido. Recién después, con el estadio prácticamente vacío y el plantel preparando el regreso, comenzaron a aparecer las primeras reconstrucciones de lo sucedido.

Bronca acumulada en La Ciudadela

Y ahí apareció el verdadero problema para la dirigencia. El episodio de Jujuy no llegó solo, sino que se sumó a una serie de decisiones arbitrales que San Martín viene discutiendo durante la temporada.

El gol anulado a Álvaro Veliez frente a Chacarita es uno de los antecedentes que más presente tiene el club. También hubo reclamos frente a Temperley y Atlético de Rafaela, la expulsión de Ezequiel Parnisari en la ida contra Deportivo Madryn y la discutida roja de Jorge Juárez en el duelo de la segunda rueda contra los patagónicos, después de que previamente hubiera sido empujado contra los carteles de publicidad.

Hay otros episodios que requieren una lectura diferente. El gol de Elías López contra Quilmes también había sido anulado por posición adelantada, pero las repeticiones mostraron que Luca Arfaras estaba adelantado e intervenía en la jugada. Por eso, no todos los antecedentes pueden ser considerados errores arbitrales.

Lo que sí existe dentro de San Martín es la sensación de que durante el año hubo suficientes situaciones discutibles como para que la dirigencia vuelva a analizar su relación con los arbitrajes.

El propio club había intentado mantener una postura medida. Oscar Mirkin había expresado que no creía que existiera una intención deliberada de perjudicar a San Martín. Y Alejandro Orfila, después del empate en Jujuy, tampoco quiso esconderse detrás del arbitraje.

“El línea se equivocó. Le levantó el banderín cuando el futbolista nuestro no estaba en offside”, sostuvo el entrenador. Pero inmediatamente fue más preciso: “Yo sé que no hay mala intención. Lo tengo claro. Se equivocó, como yo también me equivoco”.

La frase refleja una posición que la dirigencia ahora deberá volver a discutir puertas adentro.

La postura de la CD de San Martín

Por ahora, la dirigencia mantiene la cautela y decidió canalizar el episodio por la vía institucional. El club comunicó este lunes que, a partir del informe presentado por Amiconi, elevará los correspondientes descargos ante el Tribunal Disciplinario por las expulsiones de Diellos y de Matías Ignacio García.

La decisión supone evitar, al menos por ahora, una exposición pública mayor sobre lo ocurrido después del partido. La intención es reunir la información, analizar las distintas versiones y utilizar los mecanismos formales para defender la posición del club.

El informe de Amiconi estableció que Diellos y García fueron expulsados una vez finalizado el partido. Ahora será el Tribunal Disciplinario el que deberá determinar las sanciones que deberá cumplir cada uno. En San Martín esperan que las resoluciones aparezcan en el boletín que se conocería este jueves.

La dirigencia, entonces, decidió separar dos cuestiones. Una es la bronca lógica por una jugada que podía haber significado el 3 a 2 y que, según las imágenes, fue anulada por un offside que genera dudas. Otra es lo ocurrido después y las consecuencias disciplinarias que dejó el episodio.

Por eso, en el club prefieren no apurarse. La noche del domingo dejó demasiada tensión como para resolverlo todo en caliente. Ahora será tiempo de escuchar, revisar y actuar por la vía institucional.

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